viernes, 16 de abril de 2021

¿Y si (en realidad) estuviese de paso en Madrid?

 El otro día tuve una epifanía. 

Recordad que soy gallego. De los de cerne, himno y puño en alto. Do confín dos verdes castros, e valeroso chan.

Y, sin duda, Madrid no es un sitio cómodo para vivir. Tiene el 'efecto jungla' con un individualismo salvaje y una forma de vivir muy competitiva, donde todo va muy rápido y las cosas se agolpan bajo prisas y aglomeraciones. Recordad que en 1999 cuando llegué a Madrid, vi por primera vez una cola para sacar dinero de cajero y otra para lavar el coche. 

El caso es que, hace unos días, a las 06.36 iba montando en bici, noche cerrada, frío que pela, tirando por la Cañada Real Segoviana, camino de Colmenar Viejo. Como siempre, los jabalís y yo. 

Pero este día, apareció una luz en la lejanía. ¿¿¡Un ovni!?? ¿¿Un marciano?? ¡Un tipo corriendo! Otro loco como yo, que se mete por el medio del campo para aprovechar el fresco de la mañana, que debía rondar los cero grados. ¡Qué empatía sentí!

Por un momento pensé que nos íbamos a saludar (quizá efusivamente) porque compartimos algo y no se...algo...bonito. 

Pero al acercarse (recuerda, amigo lector que él también lleva luz), me dice amablemente que mi luz le perturba. Así. 

-- ¡A ver, gilipollas de los cojones, que tu puta luz molesta, apaga eso!

Evidentemente, mi luz no se apagó, pero La Luz se hizo en mi. Hay que irse de Madrid. Comienza el plan.

No hablo de irme mientras esté en activo, (o sí) pero no existe ninguna razón para vivir en Madrid estando jubilado. Ni una. 

Y quizá no hablo de Galicia, o de Galicia solamente. Galicia es un sitio chulo para vivir si viene un buen mayo, junio y septiembre. Y poco más. El resto es marketing, pero el frío, la lluvia y el viento tienen gracia un fin de semana. Pero creo que iré haciendo un listado de sitios a donde me iría a vivir por meses. 

Mmmmm...pirineo oscense, Benasque o valles aledaños, para una temporada, San José (Almería), para marzo, me gustó. El Delta del Ebro para febrero, y Barbate para noviembre. La costa occidental de Asturias para Junio, los valles mineros para 15 días en octubre, y la costa de Guipúzcoa cuando me pete. La costa de Granada, Las Landas, Portugal, ¿y los Alpes en invierno? ¿Porqué no? Habrá que ver. 

Todavía no he encontrado la casa que quiero. Pero tiene ruedas.  

Haré lista de sitios.

lunes, 15 de febrero de 2021

La hostelería se equivoca (mucho)

 No voy a entrar en la clave de la importancia de mantener medidas de exclusión social para evitar la expansión de la pandemia. Por obvio. Por evidente. Por aplastantemente evidente. 

Hay comunidades que con 250 casos por 100.000 habitantes están cerrando la hostelería por completo (caso Galicia). Por completo. Ni interior ni exterior. Hoy, 15-feb.2021,  en Lugo, hay algo más de 250 casos x 100.000, 286 casos para una ciudad de 80.000 habitantes, y no hay ni un bar ni un restaurante abierto. Ni uno. Sólo para llevar el café en un vaso de papel y te lo tomas por la calle si quieres. 

En mi pueblo (11.000 hab), en Madrid, con una incidencia de más 1.100 casos x 100.000 hab, está toda la hostelería abierta, terrazas a rebosar bajo un sol primaveral, muchísimas personas que vienen de otros municipios a montar en bici, o cualquier otra actividad, y el interior de los bares, con su aforo permitido absolutamente lleno. La incidencia no bajará. Al menos no lo hará rápido. Y morirá más gente de la que hubiera muerto si lo hiciéramos más rápido. Las pendientes de las curvas, son vidas humanas.

Pero: 

¡Salvemos la hostelería! Hasta aquí un ideario ultraliberal, neo-con, que es, hasta coherente con su argumentario. Nada que objetar. Bueno sí, mucho, pero no es el objetivo de lo que escribo. Es lo que piensan y es coherente con lo que hacen.

Pero, el otro día, en el Telediario salió un vehemente dueño de un bar de Madrid centro, amenazando a una señora a gritos, diciéndole que "se morían de hambre si no abrían" y todo eso que decimos cuando tenemos la CARA DE HORMIGÓN ARMADO. La señora en cuestión, era presidenta de la asociación de vecinos, que se quejaba del carajal en que se habían convertido las terrazas extendidas de algunas zonas de Madrid, en donde ya no hay lugar para el uso de la acera, y los peatones tienen que ir por la calzada. Es literal. 

Pero a lo que voy, es el "no hay para comer". 

-- ¿Perdone? ¿Cómo dice?

Hay bares, y bares. Restaurantes y restaurantes. Pero todos sabemos la economía sumergida, el pozo de infratrabajo que es la hostelería. Y que luego aparecen los yates en el náutico de Bayona. Son los de "es que no se hace un duro". Siempre les llamo así. Cuando veo esos txalupos allí fondeados, quiero pensar que no son de funcionarios del estado, ni de camareros, ni de post-doc. No. Los de "no se hace un duro >> pero tengo un yate de 12 metros" son los que son. 

Pero además: No quiero generalizar, claro, pero creo que se equivocan de enemigo si van en contra de la gente. De la propia sociedad que les reprocha su letal egoísmo. 

Obviamente, algún día tendremos que poner encima de la mesa quién es el responsable de la cifra de sobremortalidad que estamos teniendo por no endurecer las medidas. Hoy van a morir 325 (aprox) personas en Madrid por Covid. 325. Un avión repleto. Obviamente, a NADIE se le escapa que manteniendo unas medidas más restrictivas (tipo Galicia o Asturias), esa cifra podría ser 300, o 250. O 180. ¿Quién paga esos muertos? 50 personas, es un autobús repleto. Si volcase un autobús, haríamos 3 días de luto oficial y pondríamos las banderas a media asta. Pero hemos conseguido narcotizarnos para que vuelque un autobús cada día y nadie mueva ni una pestaña. Absolutamente ningún medio de comunicación explicita esto. Así, de esta forma.

Hemos no. Han conseguido narcotizarnos. Obviamente.

Volvamos a la hostelería. Debido al increíble hecho de que la ultraliberalidad del poder político pone en la inacción el objetivo de la acción, el potencial perjudicado (en todo esto hay muchos más, las agencias de viajes, los hoteles, los gimnasios, la cultura en general, pero no están haciendo tanto ruido. Están aguantando la respiración y manteniendo la solidaridad) que es la hostelería se empodera para exigir más "derechos" (que no lo son) y "libertades" ¡¡que me dejen abrir!! grítese esto con tono chulesco. 

Pues bien. La cosa está así. En un escenario de confrontación, son mis muertos contra tu "derecho" a trabajar. 

Y luego pedirás que vayamos a tu negocio a consumir. 

Pues no.  

sábado, 23 de enero de 2021

Van dos de dos

 
Con la pandemia hago vida muy muy contemplativa. 

No salgo de casa más que para hacer deporte (solito) y para a) comprar comida y b) llevar y traer los niños al cole. 



Nada más. Todo lo demás se puede posponer. 

Bueno, hoy me fui a comprar café, 4 kilos, ¡¡ahora ya sí podéis confinarnos hijos de puta!! para celebrar que mi PCR fue negativa. 

¿PCR?

Contacto estrecho de nuevo. 

viernes, 22 de enero de 2021

Biden, la Callas, las teclas de tijera y Apple.

La historia de la humanidad está llena de problemas aparentemente creados por una causa que finalmente era otra. 

Recuerdo una historia fascinante que leí una vez en una pequeña isla del Reino Unido en donde había una elevadísima mortalidad neonatal... y la causa no era la que todos preveían, pero la he buscado en Google y no la encuentro a la primera. Así que algún día volveré a leer el libro y lo enlazaré aquí.

El caso es que la pandemia, nos ha enseñado a trabajar en casa. Sin duda, ni era tan bonito como lo pintan ni tan malo como lo caricaturizaban. 

Hasta no hace mucho, seguía con el portátil del trabajo, haciendo el trabajo como siempre. Como siempre. 

Con la eterna tentación de pasarme a una workstation de las que tengo en casa, tocando en las rodillas. Muy potentes y capaces, pese a ser más abuelillos que Joe Biden. 

Desde donde escribo ahora, es un Core2Duo. Sí, sí. Un C2D. Un E8400, que según Google es de...(yo dije, 2012, claro)


ahí lo clavé. Madre mía. Tenía 8GB de RAM, pero un día salieron ardiendo por...whatever razones que no vienen al caso (overvolt). Y compré 2GB de segunda mano para salvar los 4GB que se salvaron y 6GB...pero aquí está con Ubuntu 20.04 trabajando con mil pestañas y 12 aplicaciones. Y dos escritorios, y pantalla de 26" y ...


Pero neno. ¿Qué haces trabajando tu en un ordenador fijo? Jamás lo has hecho. 

Y por eso me pongo a escribir. Los ordenadores fijos me parecen un atraso, en general. No tienen bluetooth, ni altavoces, ni cámara web, ni un teclado decente. Ni bisagras, ni se pueden poner debajo del brazo naturalmente.

- ¿Cómo dice, joven?

- Joven es tuputamadre, yo soy un carca gruñón. Y digo que los teclados portátiles (no extendidos) con teclas de mecanismo de tijera son lo mejor del mundo. 



- Está usted un poco loco

- Loco es suputamadre. Yo soy cabal. Todavía recuerdo el Compaq de pantalla de 11" que me dieron en el curro en... 1999. Y a partir de ahí todo fue portátil por las razones que sean. 

Jamás, jamás, jamás trabajé en un ordenador fijo. 

Las veces que intenté teclear sobre un teclado extendido, me volvía loco, loco, loco. Pero no estoy loco, al menos diagnosticado. 

Nada está en su sitio, las teclas son muy grandes y no me apaño. Ni normales ni membrana, ni mecánicos. No me acostumbro, dije al teclear tres veces y me rasgué las vestiduras.

Pero antes de darme la razón para siempre y desterrar de mi para siempre las máquinas fijas...intenté el último consejo. Me compré un teclado Apple.


Vayan a por un café.

Que, una vez conectado a Windows (algún mapeo hay que hacer) o a Linux (otro mapeo hay que hacer, pero mucho más sencillo), es un teclado normal y corriente, pero que funciona de maravilla. 50€ en Wallapop sin abrir, a estrenar con los plásticos. Compra maestra. 

Y me traje la pantalla del curro a casa, con sus buenas dimensiones y sin marco. Y me compré unas alfombrillas gamer grandes para cubrir la mesa. Y ya estaría un espacio de trabajo muy muy coqueto. 

Mientras este C2D sigue con toda ilusión transformando energía eléctrica en información e ideas, que nadie critique a Joe Biden por ser viejo. 

Ser viejo es una actitud, únicamente. La oxidación celular es un proceso biológico irreversible pero comprensible.

Amo este teclado, y que Biden sea presidente. Y a María Callas. 




martes, 12 de enero de 2021

Dejad de estirar la celda, malditos.

Hace tiempo que no actualizo el blog. Vale, recordad que es mío y me lo chuzo como quiera. ¿Y?

Dicho esto, como estoy estrenando un teclado (un día contaré cuál y porqué) me apetece escribir un post que tenía pendiente. 

Hace un tiempo descubrí que la economía no es una ciencia. Pero hay un Nobel de Economía...sí, pero también lo hay de la Paz. Y no lo hay de Historia del Arte, que tengo menos dudas de que sea una ciencia. 

Y lo peor es que hay doctores en Economía. Eso es algo que algún día tendríamos que revisitar, sin duda. Algo no me cuadra. 

Si uno pone en Google 'El centro de estudios económicos vaticina que', o 'el paro crecerá' o 'El PIB caerá'...obtendremos unos miles de sesudos (\ironía) estudios económicos que vaticinan (predicen) cómo se va a comportar la economía.

Y justo después, llenan las cabeceras de los periódicos