lunes, 26 de septiembre de 2016

¡¡Es la cohesión social, estúpidos!!

Pensaba hablar de ésto antes de que se produjesen las elecciones autonómicas, pero es más que evidente que esto no lo lee nadie (casi nadie) y mi poder de influencia (en este caso, filtrado por la necesidad de que el lector fuese votante) es nula. Sin prácticamente.

Así que me dije, mejor después. Y ya es después, donde 1 de cada 2 gallegos han votado al PP.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Colombia vota ¡¡horror!!

Nos llegan con cuentagotas las noticias del proceso de paz de Colombia. Desde que me sumergí en los mundos de los procesos de paz, con Luis R. Azpeolea (muy recomendable), no puedo más que tentar a la suerte e intentar entender qué se está negociando en el proceso al otro lado del mar. Si se ven holísticamente, es fascinante y auténticamente un reto intelectual pensar en cómo conseguir un fin tan increíblemente complejo como puede ser un proceso de paz.

Obviamente, como en cualquier proceso de paz, hay muchas alcantarillas que es mejor no destapar por parte de los mortales (luego vendrán libros, en 3-4 años...), pero que los negociadores tienen que bucear sí o sí. Me imagino el tema del negocio de la coca, los muertos no encontrados, los desaparecidos, los juicios, los pobres soldados de las FARC sin oficio ni beneficio, los secuestros, en fin...una serie de cuestiones muy muy espinosas que solamente personas expertas en negociación pueden llevar a buen puerto.

Y buen puerto, es llegar, en este caso. Simplemente llegar. Tras un conflicto de tantos años, un mal acuerdo de paz, es infinítamente más beneficioso para el país que un buen "no-acuerdo" que cronifique todavía más el conflicto y lo enquiste en la ideosincrasia social del país.

-- ¿Colombia?

-- Sí, donde las FARC.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Viaje a Bélgica y Holanda - Resumen

1. Lo mejor
El gran paso de gigante en la persecución implacable de la polimatía (amateur). Alguien leyó el relato y me dijo: "parece que huyan de alguien"...me quedé pensando y me pareció super-interesante. Pensé más...y creo que sí; huímos de la rutina...o algo así.

2. Lo peor
La avería del coche, aunque -lo sabía- con el paso del tiempo, el poso que queda es de haber aprendido cosas y de haber disfrutado de la flexibilidad que ofrece ir de camping.

3. Lo más sorprendente
Lo bien que veranean los holandeses.

4. Lo más decepcionante
El Manneken Pis, como era previsible.

5. Lo mejorable
Nos faltó algo de montañuki para rematar. Unos Pirineos de postre hubiesen estado más que bien.

6. Lo empeorable
El tiempo meteorológico. Llovió pero pudo haber sido mucho peor.

7. El mejor restaurante
Con dudas (la pizza del poppolo...), pero me quedo con las hamburguesas.

8. La mejor cerveza
Obviamente, la mejor en calidad (soy devoto) es la WestVleteren 12, pero la mejor, la que mejor me supo, -por diferentes motivos- la de la playa de la Haya...Fue como ir a un fumadero de opio...

9. El mejor arte
Catedral de Brujas.

10. El mejor camping
Por goleada, el de Normandía. Por su piscina climatizada, sus sidras a la llegada, su perfecto emplazamiento y cuidado, y por esa extraña -y dificilmente conseguible- sensación de "no puedo pedir más". 

11. El peor restaurante
No fuimos a muchos, como para decir "desastre", pero el del camping de de Gante.

12. La mejor ciudad
Ruán.

13. La peor ciudad
Ámsterdam. Absolutamente desbordada. Ahí, ahí con Bruselas (en general), aunque el Parlamentarium me gustó mucho.

Resumen sarcástico-sin-filtros (no leer, si no es estrictamente necesario)
Asturias, Cantabria y País Vasco, requieren más atención. Hay que ir con más tiempo y con más estómago (y con la dieta terminada; Necesito -4.6kg...). Es necesario inspeccionarlos a conciencia. Ese cabrales con sidra, devorado en lo alto del pueblo de Bulnes, requiere más recolección de datos con fines científicos. Al funi, hay que ir en invierno, como sea.

Francia no es cada día mejor (o no lo se). Es que cada día la quiero más. Cada vez me parece un país más digno merecedor de llevar las riendas de Europa a donde Merkel no quiere. Pero eso es otra vaina. Se come razonablemente bien, los cruasanes (rae dixit) huelen fabulosamente (yo no me atrevo a probarlos por si luego...) y el queso con membrillo de postre es algo muy nuestro. No saben hacer cerveza, pero saben hacer sidra. Les perdono. Son buenos chicos, las autopistas son para quien tenga un riñón que donar y las "Aires" son algo que, año tras año, me sigue avergonzando por ser español.

Bélgica es un país que no debió haber existido tras la Segunda Guerra Mundial. Aprovechando que ya estábamos a reorganizar todo, nos lo pudimos haber ahorrado. Pero ahí se quedó, con su bandera negra y todo. El sur, habla francés, come cruasanes, tiene baches, hace ruido, trasnocha y se tira pedos. Son franceses. O valones, como se quiera decir. El norte habla neerlandés, es silencioso, calvinista, tienen setos y céspedes primorosos, coches eléctricos, carreteras como mesas de billar, y se van a la cama a las 7. Son holandeses. Pero ahí lo llevamos. Bélgica, como una rémora. Hacen buena cerveza, casi todas las abadías trapenses están ahí, y algunas no trapenses están bien buenas también. El país es prescindible, pero Gante y Brujas no. No hay tantos diamantes en Amberes como uno podía pensar y la "cocina belga", como concepto, es algo que cabe dentro de la concha de un mejillón.

Holanda, después de desentrañar los países bajos, el reino y todo el lío que explica tan bien la Wikipedia, es un país que me deja muy tocado. Es perfecto, lleno de cosas que son perfectas. Ordenados, setos cuidados, cunetas limpias, coches eléctricos, energías renovables, y la "cuestión del agua". Todo lo hacen bien. Tienen una renta per cápita acojonantemente alta (más que Bélgica, por supuesto, y más que Francia, y si nos despistamos un pelo, el doble que la nuestra) y disfrutan de la vida un montón. Aparentemente, han basado su economía en el comercio y en el conocimiento, y no en la agricultura y el ladrillo, como nosotros. Lo cual es perfecto. Lo han hecho bien. Y nosotros mal...

Peeeero...

Siempre hay un pero. No entraré a que los cascos azules de Srebrenica, eran holandases, no haciendo nada de nada especialmente bien. Y tan bien no lo hicieron que murieron algunos cuantos. No. De eso paso, porque ya fue hace mucho. Oh, wait!, que fue antes de ayer. Bueno, no. De eso no voy a hablar.

Voy a hablar de que Holanda es uno de los países más beligerantes con los países del sur de Europa que lo estamos pasando mal. Es el perro de presa de Merkel. Es uno de los acreedores que no lleva careta de "socio europeo". Son banqueros que te recuerdan que si les debes dinero, tu derecho a la dignidad está detrás de su derecho a cobrar puntualmente. Y claro, yo tengo que pasar por los canales de Holanda, en donde los veo disfrutar de sus motos de agua, de sus Volvo último modelo (híbridos, por dios, que hay que ser respetuosos), sus canales perfectamente ordenados y gestionados, sus generadores eólicos por todas partes...y me digo. ¿no será que son unos perfectos hijos de puta?

Me tomo la pastilla, y se me pasa. Adoro Holanda. Su queso me parece un poco ñoño pero me gusta.

Eso sí, no se me ha perdido nada por allí para volver (si no es por trabajo).

domingo, 28 de agosto de 2016

Viaje a Bélgica y Holanda - Parte 3

Día 29. 20-agosto-2016.
Nos movemos de Poppel (cerca de Eindhoven) a Lieja. Pero por la mañana, sin mover las caravanas, nos vamos a visitar a La Trappe, que resultó una experiencia fantástica. Nos enseñaron toda la fábrica, y una peli como nos habían prometido. Nos llevamos un queso, unas cervezas, y un montón de fotos de allí dentro.

Luego pasamos por Poppel a recoger la caravana, y nos vamos a Lieja, que hacemos completamente del tirón, casi 2 horas. Bien, bravo. Pasamos a la zona Valona, que hace que pase lo que tiene que pasar. ¡No se conoce el país! No parecen dos partes de un país, sino dos países diferentes. Sin bicis, con baches, y con gente mucho más ruidosa. No tienen nada en común, ni tan siquiera un mínimo de solidaridad económica. Un misterio...