viernes, 8 de octubre de 2010

Incluye las respuestas en este documento Word...

Ayer, me pasé un buen rato, peleándome con un documento MS Word. Sí, lo sé,  lo normal de un adulto, es pelearse con un perro agresivo, con un ladrón en tu casa, con el vecino, o incluso con tu cónyuge.

Pero yo soy así de friki. Me peleo con documentos Word. Y me cabrea pelearme, pero lo que más me cabrea es perder, sobre todo cuando, por el medio, está mi querido Linux.



Y fíjate tu, que ya estoy un poco hasta las pelotas, de la gente que no tiene ni idea suficientes conocimientos de MS Word, y que hace las cosas como dios le da a entender, sin pensar que otras personas tienen que usar y modificar sus documentos, (y, por tanto, sufrirlos) y, por supuesto, sin pensar que hay personas, que ¡¡no usan Microsoft Word!!

Y digo hasta las pelotas, porque en mi trabajo, me toca, todos los días, modificar documentos que han realizado otras personas, y son, realmente, verdaderas minas antipersonas. Es, comenzar a escribir, y las manos saltan por los aires, dejando los dedos sanguinolentos, pegados en el difusor de aire acondicionado del falso techo. Formatos automáticos, que llegan a descuadrar tus estilos de plantilla, tabuladores asesinos, imágenes incrustadas salvajemente, sin ningún tipo de anclaje. No hay más que ponerle la mano encima y comenzar a sufrir el documento 10 minutos, con cambios de formato automáticos, reformateos de fechas, saltos de página misteriosos, fuentes, etc, etc...para llegar al punto de pensar, incluso, que lo mejor es convertir el  documento en un txt con el notepad, y volver a empezar de cero.
Juro por el FSM, que hay veces, que es lo que me pide el cuerpo. Por desgracia, son plantillas, tan complejas, a veces, llenas de cabeceras y campos, que piensas que, al final "no es tu guerra" y lo dejas como está, pensando que, al fin y al cabo, enviar el documento, significa que alguien lo volverá a trufar de minas, y te lo devolverá para que incluyas comentarios...de nuevo.

Frustrante.

Pero volvemos al temita de ayer. Pongámonos en antecedentes. Un máster oficial, universidad a distancia (no UNED, tranquilos). ¿Qué se le ocurre al tutor? Pues enviar la prueba del módulo en cuestión, a través de un documento en word 2007, reformateado para compatibilidad con 2003, esto es objetivo. El documento es una completa llamada a la lucha armada contra los terroristas de documentos Word. Está llenito de trampas, esto es subjetivo. El documento dice, en el párrafo inicial, que el alumno debe mantener el formato (¡qué ironía! ¿no?), con Arial de 11 (sin comentarios), respondiendo sobre las preguntas planteadas.

Usuario. Pues de Linux. OpenOffice, hace su trabajo y abre el documento, como puede, se visualiza bastante bien, en tipos de letra y formatos de párrafos. Las marcas de agua, resulta que son gráficos "enviados al fondo", sin ningún tipo de anclaje, con lo que se mueven, al hacer cambios de párrafo (!). Algún gráfico, directamente, no se ve, probablemente, porque es un formato exclusivo de Windows.

Estamos en un máster. HAY que tener Word. Es una exigencia para los alumnos, y venía en la ficha de inscripción. Ya tiene pelotas, como requisito, pero aceptamos Office como Monopolio.

Wine al canto, e instalamos Office 2003. Con el Word 2003, el documento se ve igual de mal que en OpenOffice. Ninguna mejora. Abrimos Windows Vista. Con 2007 se ve bien. Vuelta al wine. Word 2007, esta vez sí, lo abre bien y lo puede mover.

Y aquí se termina la historia. Podemos seguir en el master, adelante.

Pero hay irritantes cosas, que podían haber hecho las cosas más fáciles a las minorías. Entre gente de Linux y gente de Mac, hay ya una cierta representación de los que no usan Windows, y por tanto, Office. Y son más los que usan Word 2003, que tampoco sirve en este caso.

Pero me voy a centrar en el tutor.¿Qué le costaba hacer bien el documento? ¿No podía haber intentado unas opciones de más compatibilidad? ¿A caso, no sería mejor ofrecer un PDF, o un formulario web, para las respuestas? Incluso hubiera facilitado la corrección de los documentos.

Es cierto que la tecnología es una herramienta, pero no podemos permitir que la herramienta de unos, sea la pesadilla de otros, sobre todo, cuando hay muchas opciones, que facilitarían las cosas a todos. Hablamos de política, de igualdad entre sexos, religiones, etc…de respeto a las minorías. En un mundo digital, como el que vivimos hoy en día, creo que es el momento en que las minorías, sin querer dejar de serlo, debemos empezar a pedir un cierto respeto, que ahora no tenemos.

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