jueves, 21 de octubre de 2010

Produciendo en 15 segundos

Lo que estás viendo más abajo, como un gráfico muy estrecho y muy largo, es la salida de un programa de Linux, que se llama bootchart, que, básicamente, hace una representación gráfica de en qué y cuánto tiempo se invierte en arrancar el sistema.

Así que mientras a la izquierda, tenemos un gráfico, que podemos explorar con algo más de zoom al pinchar en él, vemos que el tiempo total de arranque de mi querido Dell E4200 son, ¡15 segundos! Sí. No parece mucho. Es mucho menos de lo que tarda Windows Vista en salir de hibernación, y es prácticamente incomparable con lo que tarda en arrancar el propio Vista en esta máquina.

Pero es que, además, es bastante menos de lo que tarda en arrancar el MacOs en un Mac, que ronda los 17 segundos. Y hablamos de un software creado específicamente para el hardware, que se supone que debe funcionar perfectamente durante muchos años, y ese es el activo principal que se defiende desde la marca de la manzana.

Obviamente, no voy a criticar a Mac (cada vez me caen mejor, y no entiendo porqué, la verdad), ni a Microsoft, que creo que ha aprendido un montón de los errores de Vista con Win7, que, francamente ha mejorado en mucho a su antecesor.

De lo que quiero hablar es de que los chicos de desarrollo del kernel de Linux, podían dejar de trabajar en ahorrar tiempos de arranque. Se ha mejorado mucho desde los 9.04 y 9.10 en los que, francamente, el kernel había engordado una barbaridad y la vieja capa de HAL (hardware abstraction layer) no soportaba más desarrollos ya. Eso es ya pasado, y ahora se mira a los tablet-pc que van a invadir, sin duda el mercado, sin ningún miramiento. Todos los que “necesitábamos” un netbook, necesitaremos ahora un tablet, al que Ubuntu es firme candidato de gobernar, junto con Android, que, de la mano de Google, lleva por fin a Linux al estrellato (esperemos).

Volviendo a los 15 segundos, no quiero dejar pasar la ocasión de poder echar unas cuantas flores más al hardware. ¡Ah! No, perdón, que eso ya lo hice en su debido post. Entonces tengo que echar flores al software, que permite encender y apagar el PC en un tiempo récord, que hace que no tengamos ninguna pereza en hacerlo. La hibernación, directamente, está desactivada (no usamos swap), y la suspensión, sólo “si suena el teléfono”. El apagado, es, todavía más espectacular, si cabe. Tengo habilitada la opción de que se produzca apagado sin confirmación, con lo que, -y esto no es exageración- desde que se pulsa el botón de apagado, el portátil se apaga antes de que echo la mano a la tapa y termine de cerrar. ¡Simplemente impresionante!

Como comentaba más arriba, últimamente, sin saber muy bien porqué, cada vez me gustan más los Mac, sobre todo el nuevo Air (siempre los pequeñitos), pero desde luego, si se terminan de pulir ciertas carencias de Linux, creo que, esta vez sí, podemos asistir a un cierto (no quiero ser optimista) despegue.

Yo, al menos, soy feliz con él. Muy feliz, con mi Linux rápido de aquí para allá.

Para un futuro, habrá que pulir que la suspensión sea menos tragona con la batería, ya que ahí sí que estamos mucho más atrás que Windows, por ejemplo, en donde una batería de 6 celdas, puede aguantar 3-4 días en suspensión, mientras que en Linux, en 24 horas podríamos estar fuera de combate.

¡Ah! y no quiero dejar pasar la ocasión de contar detalles del bootchart, como que el propio programita consume tiempo, que tengo el Granola, que también es un glotón, el portmap, para el montado de NFS, y otras delicatessen de Linux, que no vienen de serie; es decir, que esta marca, ¡se puede mejorar!, pero sin dejar de vista mis objetivos de hacer mi vida más "ligera" y "sencilla", lo dejaré para mi lista de cosas que hacer cuando tenga tiempo.


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