jueves, 30 de diciembre de 2010

Restaurante Urkiola Mendi

Hacía ya, dos o tres intentos que queríamos ir al UrkiolaMendi. Es un restaurante no muy conocido, no demasiado caro, pero que, quien lo comenta, lo acostumbra a poner más que bien,  por lo pagado.

Así, que de esta fué la vencida, y no podemos estar más satisfechos con el resultado. Excelente por los cuatro costados.

Vayamos a cada uno de ellos.


Tartar de salmón, que también probamos
Costado #1: La comida. Excelente sin paliativos. Cocina de mercado. Muy personal. La carta se cambia cada mes, para acomodarse al mercado. Basada en dos vertientes marcadas. Por un lado las cosas del mar, y por otro las cosas de la tierra. Nosotros fuimos a las del mar. No quedó nada que probar. El salmón de entrante, el txipirón, el atún rojo, el bacalao y el rape. Quien nos viera desde fuera, pensaría que aquello era una especie de Eyes wide shut, porque los platos andaban volando de comensal en comensal, con el firme propósito de que nada, ningún matiz, quedase sin probar. Para mi gusto, el rape, excelente sin paliativos. Medio rape de ración, fresquísimo, con su cabeza y todo, aromatizado con un aceite de oliva al aroma de humos de madera. Con el atún, no puedo opinar bien, porque sería imparcial. Me pierde. A poco bien hecho que esté (y este lo estaba), no defrauda. Las partes ofrecidas, eran ¡lo mejor del atún! Esto es importante. El bacalao al pil-pil, innovador en la presentación y muy acertado en el sabor. Los txipirones, fueron lo que no probé, pero quien sabe, comentó su muy buena ejecución también.

Los postres muy buenos también.

Costado #2: El servicio. Muy bueno. Nunca faltó nadie para servirnos el vino, ni para ponernos pan. Nunca esperamos nada por el cambio de servicio. Bien es cierto que había más mesas vacías que llenas, pero en lo tocante a nosotros, el servicio, a la altura de la cocina. Ofrecieron consejo (en el cava, ver factura) cuando se pidió, y dieron explicaciones de cada uno de los platos, en su justa medida.

Costado #3: La decoración. Moderno, muy poco cargado, pero funcional y muy agradable a la vista. Música de jazz para amenizar una velada muy redonda. Un poco insulso, en el sentido de que no transmite ninguna sensación en particular, pero, -y esto es opinión muy personal- a mí, me parece muy acertado, permitiendo que la gente se centre en la cocina.

Costado #4: El café. Con lo bien que me supo todo, no pude averiguar ni marca de café ni de cafetera, pero el café no se puede calificar de otra forma que no sea ¡soberbio! ¡Excelente! Muy bueno. De lo mejor, probado en meses, salvo uno en Lugo, que tengo por incluir aquí. Pero en Galicia, no hace prueba, porque la cafetería que hace mal café, cierra en tres semanas. Un solo (me arriesgué, intuyendo calidad) asombrosamente bueno.

Al final, superamos por poco los 50€ por cabeza, cumpliendo los objetivos marcados en las críticas que leímos antes de ir.

Desde luego, que es un lugar muy recomendable, que nos ha dejado una sensación de haber pasado una velada muy agradable, en buena compañía y a un precio muy razonable. ¿Parece poco? Noooooo...nooooo...es mucho. Muchísimo. Es una alineación de 9 planetas.

Ah!, importante, aunque esto fué un miércoles insulso (nosotros valoramos enormemente la poca aglomeración), parece ser que hay actuaciones musicales en directo (jazz, muy probablemente, por lo que se puede hocicar en el web), pero eso hay que confirmarlo.

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