viernes, 11 de febrero de 2011

Hola Android, adiós Android.

Pues me ha durado, exactamente, 24 horas. Un idilio bastante parco, para considerarlo como un amor. Tenía un poco idealizado Android, pero no me ha aguantado ni un asalto, aunque quizá por no aguantar yo, he sido demasiado expeditivo. Quizá ese sea mi gran mal. O no, bueno, estoy confuso. Android, en sí es bueno. Igual es el terminal. No sé, no lo sé. Vayamos por partes.

El caso es que lo único que he conseguido, es no lanzar el Sony Ericsson por la ventana, con el honroso fin de que, al menos, lo pueda devolver.

Empecemos la historia por el principio.





El principio empieza, con una reunión profesional, con gente de Telefónica, perdón, Movistar, que me explican cómo conseguir un móvil con cero euros y los puntos que tengo.

Me voy a una tienda Movistar, hago lo que me dicen, y efectivamente, de entre todos los que podía elegir, un Sony Ericsson X8, es el único que tiene Android. Yo lo quería con Android, sin duda, porque pienso, por muy diversas razones, que es un sistema operativo que va a marcar el futuro de la movilidad, basándose en una política de API's abiertas,  software libre, y un mercado, clonado de la Apple Store, llamado Android Market, con aplicaciones a 0,75€, que te arreglan la vida, desde llevar el control de tu menstruación, hasta el stellarium más sofisticado con realidad aumentada, pasando por Evernote, en donde estoy tecleando esto, o Dropbox, en donde tengo toda mi vida digital.

El Sony Ericsson X8, no es ninguna maravilla. Yo sólo le pedía al terminal lo siguiente:

  • Que tuviera Android. Esto es técnicamente cierto. Aunque trae la versión 1.6, conocida como Donut, técnicamente, se puede actualizar a la 2.1, Eclair aunque, yo, bicho de mi, no lo hice, en aras de que tuviese que devolverlo. Ahora cuento.
  • Que fuese de tamaño razonable. Y esto es super-importante. El móvil va con nosotros todo el día, a todas horas, y los chicos, andamos con él en el bolsillo, con lo que un super-pantallón-hd-móvil, está bien para un victim de esto, pero no para mi. Un Samsung Galaxy S, me parece un despropósito por tamaño. Lo mismo que un iPhone, además de por algunas cosas más...El X8, es muy razonable en tamaño.
  • Que fuese productivo. Lo más productivo posible. Es importante recordar que "mamonear" con el móvil, está bien, sobre todo, si tienes una tarifa plana de datos, pero, lo más importante es poder mandar un SMS a tu señora diciendo "ya llego" en menos de 10 segundos.
Yo pensaba que los requisitos no eran muy exigentes, pero algunos no lo eran, pero, sin embargo, otros sí. Hacer las cosas con agilidad y rapidez, con un X8, es ciencia ficción. Y sé que 24 horas no son suficientes para hacerse con un terminal, y mientras no he haces a él, es complicado pensar en que puedes hacer las cosas a la misma velocidad. Pero, me gustaría poner, en punto sobre punto, las razones por las que lo he decidido devolver (no "lo había entendido" no hay desestimiento, me lo como con patatas. ¿Alguien quiere un X8?).


  1. Es lento. Vale, no tan lento como era el Nokia N70, que tuvimos hace tiempo, pero más lento que el 6120c que tengo actualmente. Es algo "sufrible". A veces se atora, pero la mayoría de las veces no. Pero lento.
  2. El teclado táctil, es un infierno. Esto ya no es tan sufrible, aunque, siendo sinceros, puede formar parte de lo que supone la adaptación al terminal. Como ya comenté, es bastante comedido en dimensiones, y la pantalla (básicamente, es todo pantalla) es también bastante limitada, aunque mucho más grande que un 6120c por supuesto. En horizontal, las teclas del QWERTY son aceptablemente pulsables, y cada vez las iba fallando menos, pero en vertical, son casi ridículas, por pequeñas.
  3. La SIM dual, funciona de pena. Veamos, tengo una SIM dual, que es una tarjeta en la que hay dos líneas, una particular y una de empresa, que suelo cambiar muy a menudo. El problema viene, cuando hago el cambio. Misteriosamente, pasan una serie de FALLOS (no comportamientos extraños...no, fallos) inexplicables, sólo achacables a la poca madurez del Android ¿1.6?
  4. El icono que pone la propia SIM para poder hacer el cambio, desaparece 1 segundo, y vuelve a aparecer, automáticamente, en la última ventana de menú. Un misterio, pero un desastre, porque es el icono, que más se usa a lo largo del día. Ese icono, es de los más usados, al fin y al cabo, a lo largo del día. Que no esté a mano, es una hecatombe.
  5. También, misteriosamente, la cuenta de Google, pierde la contraseña, es decir, hay que volverla a teclear. ¡¡Nooooooo!! Un desastre. Sin la contraseña de Google, un Android es inservible. Ni se actualiza el calendario, ni los contactos, ni, por supuesto, recibes ni un correo. Teclear una contraseña, varias veces al día, es...otra hecatombe.
  6. Si se te ocurre poner el icono de acceso a los servicios de la dual sim, en una de las esquinas de la pantalla (acceso rápido), ¡oh! horror de los horrores, el icono se queda en blanco, porque, (punto 1) desaparece y se va al final. ¡Infierno! ¡Desastre de improductividad absoluto!
  7. El correo, el calendario, los contactos, se sincronizan, bien con la cuenta de Google (versión 1.6, sólo una cuenta, versión 2.1, más de una), bien con una sincronización con SonyEricsson (página de usuario) en la que puedes subir tus contactos del móvil Nokia. Pero, o se sincronizan "automáticamente", que es decir, en modo PUSH, o manualmente, es decir, a petición, con lo que no te enteras de un correo importante. Eso está bien, pero en aras de que la batería dure algo más de 24 horas (ahora iré a por la batería), lo ideal, es hacer un poll cada, 1 hora, 2 horas, o 4 horas, lo que el usuario decida. ¡Eso es siempre, lo que un usuario avanzado decide! Pues no, no lo hay. En modo push, como pude comprobar, cada 30 segundos, está transmitiendo datos, lo cual no es malo, si tienes tarifa plana, pero así...la batería será carne de cañón en menos de 24 horas. Pero, es que no hay descanso ni por las noches. Encontré una opción oculta, en la que puedes poner que, por las noches, la sincronización push, siga, pero al menos, no moleste. No sonarán los correos, pero seguirán entrando a saco. Y por tanto, ¡gastando batería al mismo saco! ¿¡Pero no sería más consciente, que no entrasen y lo hicieran a la hora que el usuario decida volver a estar activo!?
  8. Batería. Es cierto que es todo pantalla, que al tener poco tamaño, tampoco tiene mucho sitio para la batería, ...pero es inviable pensar que puede durar más de 24 horas, en uso no demasiado intensivo. Sí, ya sé, que cuando se estrena terminal, se trabaja más sobre él, para ir conociendo y aprendiendo donde están las cosas, pero ni con esas, me creo que la autonomía sean los 3-4 días que da el Nokia en un uso también intensivo, con correo cada 2 horas, en varias cuentas.
  9. La importación de contactos, no es todo lo fina que esperaba. El campo "apellido" de SonyEricsson, es sólo uno, no hay dos, como en España, con lo que, los contactos, ¡¡ohhhh desastre!!, en algunos casos, se va el primer nombre, y el primer apellido al nombre, y el segundo apellido al primero. ¡Desastre absoluto! Vale, esto son gajes del oficio, que a un iPhone le pueden pasar también y no es más que "arreglar" uno por uno, los contactos. Siempre que se hace una migración entre dos terminales de diferente marca, puede pasar esto.
  10. No tiene teclas de acceso rápido a los 9 números más llamados. El 90% de las llamadas que se hacen, son a los mismos 9 números. Eso es un hecho, salvo que seas un comercial. En un Nokia, paradigma de la productividad, haces 9+verde, y ya está sonando un número. 2+verde, 3+verde. Aquí  no hay nada de esto. ¡Otro desastre! Sólo hay "contactos favoritos", que te presenta con foto, en caso de que tengas, y una silueta ¡¡igual para todos!! en caso de que no tengas foto. ¡¡Pero a quién se le ha ocurrido eso!! Tienes que ir uno por uno, sabiendo quién es quien. ¡No pone el apellido!
  11. No tiene "modos". ¿Pero a quién se le ha ocurrido no poner modos? Con un botonazo, un Nokia, se pone en modo silencio (misa), reunión (confesionario), manos libres (sobando a una monja), o lo que a uno se le ocurra. Y cada modo es una combinación de sonidos (más o menos molestos) en función de lo que queramos. Sólo hay un modo "silencio", que, está relativamente a mano, en el botón ON.


En general, una serie de cuestiones que no terminan de convencerme, que acabaron un ilidio en desastre. Al final un Nokia E72 será el elegido, pese a que no me convencía por tamaño, creo que la productividad, está muy, pero que muy por encima de lo que yo busco en un móvil.

Android tendrá que esperar.

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