jueves, 24 de febrero de 2011

Servicios de atención al cliente

Dentro de unos días, hablaré del Peugeot, nuevo, flamante, todavía, que no hace más que darnos por el saquete. Eso será después. Hoy quiero hablar de que, tras llegar a la oficina tras recogerlo de su nueva reparación, tenía esperando un correo de ipsos (empresa de sondeos) en nombre de Peugeot, para conocer mi estado de satisfacción con la reparación.

Entre un buen montón de preguntas, me encontré una que ponía:

"¿Cuándo volverá a comprar un Peugeot?"

Con una horquilla de fechas. Puse, "nunca"...claro, y se me abrió un cuadro de texto, para incluir las razones.

Escribí: "Jamás volveré a comprar un Peugeot, salvo que Peugeot me persuada de ello".



Dicho, obviamente, para picar, ahora bien, verdad absoluta.

Tras firmar cesión de datos, LOPD y demás, a los 15 minutos, sonó el teléfono. Número privado.

-- UhhH!, un headhunter, pensé

No. Peugeot, que me llamaba para persuadirme.

-- ¿Mandeee?

Me invitaban a una presentación VIP del nuevo 508, a lo que les respondí que no estaba interesado en el modelo. Siguieron insistiendo, hasta que les dije que, por el momento no iba a cambiar de coche (decisión consensuada con la familia).

Nada más, ni nada menos que, ¡Peugeot escucha! Hacen coches, que algunas veces se rompen, pero escuchan.

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