viernes, 15 de julio de 2011

Esos pequeños hijos de puta insolidarios

Disclaimer; si te gustan los post correctos, deja de leer. Van a salir sapos y culebras. Niños menores de 14 años, deben abstenerse de leer esto.

Resulta, que ayer, nefasto día, tuve que oír, lo que ya no me acostumbro a callar tras oír.

Alguien comentó que su marido, que era autónomo, "se ve forzado" a defraudar a Hacienda, porque "hija, es que sino, es imposible mantener el negocio abierto...".


Después de espetarle esta frase, hiriente por afilada, pero absolutamente cierta punto por punto:

"...Y eso me lo dices tu, mientras te vas de tu casa de un millón de euros, en un Wolkswagen descapotable hacia el aeropuerto a disfrutar de un crucero por Noruega con toda tu familia, ¿verdad?"

Le expliqué (diciéndole varias veces que no me interrumpiera, pues yo no la interrumpí en su exposición) que debido a esa falta de solidaridad, nos están crujiendo a ella y a mi, a impuestos, y a los funcionarios, que reciben por todos lados, y a los parados que viven recortes (y los que ven venir), y a todos los demás, que no se pueden ir a Noruega...

¿Cuál es nuestro problema? ¿Todavía vivimos en esa puta España de los 80 en la que Hacienda es un ente borroso que se queda con nuestro dinero al que le perdemos el rastro? ¿No hemos despertado todavía?

Los trabajadores por cuenta ajena estamos hasta las pelotas de dejar el 70% de lo que ganamos en impuestos para que España funcione. Y eso es lícito, y hasta comprensible. Pero estamos hasta los cojones de que otros no dejen ni un duro, y nos lo espeten día a día en la cara. Y que el Estado no haga nada para dinamitar esta situación.

No sé. Estoy, quizá un poco intransigente, pero el hastío me puede.

Pienso que, si realmente la empresa no pudiese sobrevivir pagando los impuestos que debe, es que NO MERECE SOBREVIVIR. ¡Que quiebre! Y que abra otra, si puede. ¿¿No vivimos en una economía de mercado, que defendemos a capa y espada, como los dogmas del Antiguo Testamento?? Pues apliquémosla siempre, no sólo a veces.

¡Qué razón tiene Sampedro en decir que la crisis de nuestra sociedad es de valores, y no económica! Vivimos en una puta jungla, en la que cada león defiende su árbol con toda la violencia necesaria contra el león de al lado. Y si debe morir, que muera. Son más oportunidades para mi. En las grandes ciudades, esto se observa hasta la obscenidad, donde nadie se preocupa por nadie, donde todos quieren tener más, y más, y eso es lo que realmente importa.

Creo que lo prefiero ver jodido y quebrado por no poderse ir a Noruega, y a cambio pagar más impuestos para poder costearle el subsidio de desempleo...

Hay que empezar a llamar a los hijos de puta por su nombre.

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