jueves, 20 de octubre de 2011

Oh dios! Otra vez los todoterrenos

Ayer tocó comer, como todos los días. Pero tocó comer con el nuevo super-todoterreno que se compró uno. Uno cualquiera.

Me refiero una persona cualquiera.

¿Y qué todoterreno se compró? También, uno cualquiera.

En concreto, éste. Pero eso da igual. Obviamente, mientras yo mascaba unos macarrones, asentía con la cabeza, con unos breves ahá, ahá... mientras pensaba en que tengo que darme prisa con los libros que estoy leyendo, porque el siguiente es "Metafísica" de Aristóteles, que lo tengo en tareas pendientes desde que lo escribió. :)

Bien. No tardó ni 20 segundos en comentar que lo habían comprado PORQUE es más seguro.

Abrí los ojos, pensé en replicar, y... seguí con Aristóteles.

Mi propósito, es, en 5 párrafos, demostrar porqué NO es más seguro un todoterreno, sin utilizar ninguna fórmula matemática.

Bueno, una sola


ésta, que es de bachillerato. La de la energía cinética. Esa que tenemos por movernos, y que no podemos evaporar, sólo transformar.

Cinco. ¿vale?

No voy a hablar de cualidades dinámicas del vehículo. Con suspensiones de más recorrido, centro de gravedad (que en el caso que nos ocupa, es el de masa, y es el mismo) más alto, neumáticos adaptados -eventualmente- para evacuar el barro, circuitos hidráulicos más blandos (a menor presión), y más masa que un vehículo de turismo equivalente, el resultado podría ser igual, pero nunca mejor en términos de "no salirse de una curva" o "frenar a tiempo", para entendernos.

Voy a hablar del caso de la seguridad pasiva. Es decir, de lo que puede hacer el coche, por evitar que muramos, en caso de accidente. En caso de ya haber chocado.

  • Primero, hablemos de tipos de choques, básicamente dos. Elásticos e inelásticos. En el mundo clásico (ni muy grande, ni muy pequeño, ni muy rápido, ni muy lejos), todos son, al menos, parcialmente  inelásticos, y ello explica ciertas paradojas, como la del mosquito en el cristal de la locomotora del AVE...(recordadme que la cuente aquí, algún día). Pero, física aparte, podemos considerar a efectos prácticos, que existen accidentes en los que, con lo que se choca, no va a absorber (quedarse con...) ninguna (o casi ninguna) energía. Un talud, una roca, un petril, un cojo-camión, etc... En ese caso, toda la energía (cinética, la de la fórmula) que lleva el coche, nos la comeremos con patatas, es decir, irá a parar a la unión de nuestro cinturón de seguridad con nuestra clavícula, y a la unión de nuestra nariz con el airbag, para entendernos. Se transforma en energía interna. Y tan interna. Para igualdad de velocidades, el que tiene más masa, peor lo pasa. :). Un Santa Fe, tiene una masa, según arpem.com, 1938 Kg, mientras un coche equivalente, en turismo, de la misma marca, el i40, tiene 1445 Kg de masa, un 34% más, uno que otro. La energía, está en relación directa con este valor. 

  • Ahora vamos a hablar de los otros choques, es decir, en los que chocamos con otro coche. Aquí es donde el falso concepto de "más seguro", toma valor. Pensamos en un todoterreno, fuertote, duro, tanque, heavy duty...pensamos en algo así....
    Pero nada más lejos de la realidad. Hay una parte, físicamente cierta, y es que en caso de colisión de dos objetos que se van a traspasarse energía cinética (una parte), pero la mayor parte, no se traspasará. La mayor parte...

  • ...se gastará (transformará) en hacer ruido, poca, luz (chispas), muy poca, y en deformar el vehículo, casi toda. Y en lesionar a los pasajeros (la que quede). Ahí está la clave. Mientras nuestro vehículo se retuerce, se deforma, se invierte nuestra energía en ello. Es energía que se transforma en eso, y es energía que no llega a nuestra clavícula a través del cinturón..., es decir, es energía que no se gasta en hacernos daño. Dado un coche cualquiera, incluido un todoterreno, los faros, los intermitentes, el capó, los paragolpes, disipan una energía muy poco comparable con la que disipa el chasis del coche. Las 10 o 12 vigas soldadas o atornilladas, que componen el alma, el esqueleto del coche, que son las que van a absorber la mayor parte de la cinética.

 
  • Y es muy razonable pensar que las barras de un Santa Fe, sean algo (o mucho) más gordas que las de un i40. Razonable. No tengo los datos. Se deformarían menos. Nunca más. Es, precisamente, el "principio" por el que se cree que un todoterreno es más seguro, porque es duro y fuerte. Y hasta es razonable pensar que lo debe ser, para poder sobrevivir en un mundo de caminos de tierra, baches y saltos, que probablemente no verá nunca un coche de estos, pero que debe estar mínimamente preparado para soportar. Pero siendo más duro y fuerte, se deformará menos, y si lo hace, nos dejará más energía interna para nuestra maltrecha clavícula. Más energía interna, que se agrava, una vez más por la masa, que en este tipo de choques, tampoco falta. De hecho, no sé si tan siquiera se deforma menos o igual que el i40, pero en cualquier caso, me hace pensar que nunca más. Luego no es más seguro. 

  • Un Santa Fe, tiene cuatro estrellas Eurocap, con una puntuación  29-36. Discretito. Es un bien "alto", quizá un notable. Un i40, tiene mucha mejor puntuación. Un sobresaliente. Vaya por delante, que las pruebas no son directamente comparables, porque no son del mismo año, ni son de vehículos igualmente evolucionados (habría que ver el Santa Fe de 2011). De todas formas, nunca será más seguro. 
La física le contraviene.

Tozudamente.

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