sábado, 3 de marzo de 2012

Los de la magia y los del bit

Hace un tiempo, yo tenía un blog profesional, pero la cosa no cuajó nada, en la empresa, así que decidí utilizar el mío personal, que -por cierto- lo uso y abuso para lo que me viene en gana, cosa que es, precisamente, para lo que lo construí.

El caso, es que necesito escupir lo que llevo dentro. Lo necesito. Veréis, en esto de los sistemas, las cosas van siempre por capas. Iban por capas en los años 50, cuando todo costaba millones, pesaba toneladas, y ocupaba metros cúbicos.

Ahora en que todo lo orientamos a lo natural, vemos cosas tremendamente complejas y estamos atentos a todo lo que nos empujan los gurús de todo tipo de herramientas, tenemos otros problemas.

Hace tiempo que entendí que hay mentes, en los sistemas que no piensan como piensan los sistemas. Y eso, es un problema, a veces.

Me explico.

En el punto medio suele estar la virtud.

Existen ciertas personas que piensan viendo pasar bits. Sólo eso. Pasan bits. Les haces una pregunta y te responden:

10100101010010100101001001001010010100100100101001

Claro. ¿Cómo no? Son los del bit. Les preguntes lo que les preguntes, te responden contando bits. Siempre se escudan en que la secuencia de bits es la esperada. No se mimetizan al problema que sobrepasa a los bits. Y los hay. Los hay.

En el otro lado del fiel de la balanza, tenemos los de la magia. Los que piensan que debajo de un sistema hay pura magia, de Disney. Nada importa por tanto, porque todo es posible en un mundo de magia. Piensan que por un cable ethernet pasan unas chispas mágicas que se convierten en ilusión que hace todo lo que pensamos. Su mundo es una maqueta, y un documento de texto. Sin más.

¿De qué nos sirven esos perfiles profesionales? De nada. Es como si no estuviesen. Es más, me atrevo a decir, que sin son extremistas, prefiero no tenerlos en mis reuniones, aunque sean buenos en lo suyo.

Sin más, hay que buscar la virtud.

No es complicado. Eso sí, hay que ser mesurado en las opiniones, y no recelar de conocer ambas partes.


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