sábado, 12 de mayo de 2012

Inferioris #1: Congreso nacional de homeopatía

Da igual que exista o que no. Que los que estén allí crean bien las hierbitas, en las cosas naturales, en los chakras o en que las moléculas de agua, tienen memoria.

Da igual, digo que da igual, con cierta sorna, porque, en teoría, los que creen en la homeopatía (que ni siquiera saben que están haciendo un acto similar al de creer en Dios) suelen ser un tipo de gentes extrañas, que mezclan allos con bugallos, como naturalmente se dice en Galicia. Tanto te hablan del poder medicinal de las plantas, como de cualquier remedio de medicina alternativa. ¡No tienen límite, los tíos!

Bueno.  A por ellos.

Nadie duda, de que este tipo de personas, no deben estar sueltas en la sociedad. No me preocupa, en demasía que sean unos zotes o no. Realmente, yo siempre creo, que los de verdad, los de Boiron, los de los congresos, los de http://amhb.net/congresos/2010/, no se creen ni una palabra de lo que cuentan. Realmente es lo que creo. ¿Sabéis? Es lo que creo. Ellos están a "recetar" pastillas de azúcar de 40 euros la caja, a personas enfermas. Y a reivindicar la eficacia de la homeopatía...

¿Perdón, cómo dice? Sí, siempre están reivindicando la eficacia de sus "estudios", "remedios", "pruebas" y "papers". ¿Ein? Acaso alguien, desde que la ciencia se ha ordenado con un método, tuvo que "reivindicar" su trabajo científico. No, mire usted. No. Léase el artículo, váyase a su laboratorio si no me cree, y repita los experimentos. ¿Le dan como a mi? Bien, llámame para felicitarme. ¿No le dan como a mi? Sentémonos y analicemos los datos. Pero nadie "reivindica" nada.

Yo reivindico que no se recorte el presupuesto (rácano) de inversión en ciencia en España. Me falta hacer un vídeo en Amazings, pero lo reivindico. Eso es reivindicar. Exigir, lo que uno cree que es justo. "Cree" es la palabra clave.

LAS VÍCTIMAS
A estas alturas, no vamos a desmontar aquí el juego de los homeópatas, porque ya están en "mi camión", pero sí debemos ayudar a los enfermos, a que no caigan en su juego. ¡Ellos sí que son verdaderas víctimas!

Obviamente, cada paciente es diferente, cada caso es diferente, pero hay un hilo que los une siempre. Un hilo invisible: Su deseo de curar, su deseo de mejorar de su dolencia. Y ese deseo, en ciertos casos, puede llevar a extremos que, en condiciones normales, la persona no haría, como es confiar en estos chamanes modernos.

Me llama poderosamente la atención que un gran número de personas, tiene su mente abierta a este tipo de terapias, y está completamente atenta a escuchar.

El montaje es claro.

1. Mal no te va a hacer, puesto que es natural. 
2. Si a todo el mundo le funciona, ¿por qué a ti no? 
3. Probablemente, la medicina de los médicos, no te ha servido ¿por qué no pruebas con la nuestra? ¿qué pierdes? 
4. Si los medicamentos que te receta el médico te hacen daño, los nuestros no.

Recordad, niños, las respuestas correctas a estas preguntas son las siguientes:

1. Claro. Mal no, ni bien tampoco. Es azúcar. Mal me hace al bolsillo, que me has robado 40 €.
2. A nadie le funciona. Funcionar significa un número "significante" de pacientes, que permita separarlo del placebo o curación espontánea.
3. Pierdes, además del dinero (véase 1), el tiempo. El tiempo de curarte, en el que, probablemente, empeorarás tu enfermedad.
4. Claro, los nuestros no. No te harán ningún mal, salvo que seas diabético. Y las medicinas hacen daño, porque son drogas. Siempre. "En la proporción está el veneno" dijo el gran Lavoisier, mientras levantó la vista de una balanza.

Si queréis ayudar al llenar el camión, ya sabéis,

1. Leer
2. Analizar
3. Criticar
4. Dudar.

Si, además, queréis luchar contra ello: http://www.escepticos.es/ Son duros de pelar, necesitamos ayuda.

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