miércoles, 6 de junio de 2012

Inferioris #2: Casting de Gran Hermano

No me gustaría que ésto se convirtiese en una oda a la mediocridad, pero realmente, no soporto las personas que se jactan de ser patanes. En ninguna acepción. No soporto la ausencia total de un mínimo afán de superación. De creerse que lo peor es lo mejor.

Aquí, en este blog (que recomiendo fervientemente), se resume ínclitamente el problema. Televisión, famoseo, cortoplacismo, nulo escrúpulo, y mofa de la mínima ética. La facilidad de lo inadecuado, por un inexplicable gusto por un pensamiento ecléctico y superficial.

Todo esto, suponiendo, claro, que el aspirante a entrar a la casa de GH, sepa lo que es la mofa, el eclecticismo y el escrúpulo.



En fin, ya tenemos el camión preparado. Lo de la homeopatía, era importante, porque son gente peligrosa. Estos no, no son peligrosos, pero sí contienen un cierto volumen que hay que controlar. Son, lo que Javier Krahe, llama grandes contingentes en su obra maestra "La hoguera", cuya audición recomiendo fervientemente.

Voy a intentar descubrir el prototipo de candidato, que andamos buscando en la cofradía.

  • Buen cuerpo, aunque no es importante. Un tullido, o un gordito, puede traer el morbo que necesitan. Un cura con micropene y un pasado turbio, también puede valer. Silicona, a poder ser, puede aportar, aunque entrar diciendo que lo primero que va a hacer es inflárselas y salir en el Interviú, también vale.
  • Capacidad intelectual limitada. Puede ser que tenga condiciones, pero han de estar sin entrenar. Lo que viene a ser un ni oficio ni beneficio. Un desarropado intelectual.
  • Ética pelética, perenpenpuda, pelada, peluda y pele-pelembrada. Sin duda, estar dispuesto a calzarse a lo que se ponga por delante, a decir lo que tenga que decir, a beneficiarse a quien tenga que beneficiarse o a montar cualquier tipo de lío artificial en caso perentorio de tener que subir la audiencia.
  • Tono macarra. Línea de pensamiento de corcho. Es fundamental que hable como el promedio de la audiencia, marcando poco las fricativas si se es del sur, y mucho si se es del centro. Haciéndose valer con el slang. Se necesita una creatividad cierta en la creación de líos superficiales, y un absoluto desprecio por los valores sociales.
Y pensaréis: ¿porqué no llevarse también por delante a la audiencia y al staff técnico del programa? Es una opción, ciertamente, pero la consideré excesiva estadísticamente, en términos absolutos.

Sinceramente, creo que el factor de corrección (ratio de mejora del sapiens vs. inferioris) en un casting de GH, puede ser francamente relevante. Los equipos técnicos de la operación están valorando los datos.

Obviamente, GH no es un fenómeno único de España, aunque es aquí, donde ha desarrollado su esplendor. Pero no importa realmente. Hay decenas de GH's por la TV española. Realmente, a veces, uno piensa, que si se quitan los telefilmes B, C y D, las comedias románticas de la insoportable Bullock, y los telediarios, no queda mucho más que la teletienda por ver.

Eso no sería un problema si la gente se dedicase a leer, aunque fuese el manual de Gimp, para hacer tonterías con la foto de la novia. Cualquier cosa, menos aprender de la tele. Me da pánico un futuro de madurez adolescente de los míos en los que todavía no desarrollen el espíritu crítico suficiente para detectar que de la tele, rara vez se aprende algo.

Me preocupa supinamente, que los niños de 8 años, se preocupen por ser famosos como algo importante. No eminentes, no importantes, no relevantes para el resto de los iguales que conformen su red. No. famosos. Ni tan siquiera ricos. Tiene un #pardecocojonescomosandías porque al FSM pongo por testigo que ni yo ni los míos consumimos ningún tipo de programa inadecuado. Al menos mis pequeños, toman conciencia de la importancia de ser famoso, por el deporte, o por la relevancia que ven en los pocos informativos a los que prestan atención. Aparte queda el pernicioso efecto de las abuelas, que no dominan su voracidad de consumo de TV en horario inadecuado, delante de los peques.

Y con ello, se tienen las clases sociales menos fortalecidas poliédricamente (que, por cierto, la desprotección social que el liberalismo mal entendido está llevando a cabo con el pretexto de la crisis, está agravando notablemente) que arden por dar el pelotazo y hacerse famosos rápida y fácilmente. Y por ello se pelean, como si de un puesto de trabajo se tratase.

De todas formas, ésto no es nuevo. Antonio Machado, escribió hace algún tiempo:

"La envidia de la virtud
hizo a Caín criminal.
¡Gloria a Caín! Hoy el vicio
es lo que se envidia más
"

Y, por cierto, lo cantó Paco Ibáñez Magistralmente.

Vamos con el bonustrack. ¡Que nadie se lo pierda! El camión, es también para grandes contingentes.

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