sábado, 6 de octubre de 2012

Practicando las R en MTB

En otras circunstancias, hubiese plantado un par de billetes de 500€ delante de cualquier perroflauta de la red, y me hubiera comprado un par de ruedas de MTB, como el FSM manda, esto es, frikis, ligeras y sobre todo, muy exclusivas. Luego si van bien o mal, ya es secundario.

El caso, es que la crisis que nos está afectando a todos algunos en este planeta, me ha hecho plantearme el porqué de las cosas en este asunto. En lugar de irme a por unas XRP Carbon, que volvieron a ponerse a tiro en el RCZBikes, decidí darle una segunda oportunidad a las Spinergy Xyclone Disc que tengo. Reciclar, reutilizar, reusar.


Y nunca he estado muy contento con ellas, pero -la verdad sea dicha- tampoco demasiado descontento. Les hacía falta un cambio de rodamientos urgente, porque tenían los de orígen y habían dado más vueltas que los baúles de la Piquer. El caso es que tras una ingeniosa ñapa en las tapas de los rodamientos, por parte del mecánico de "A Golpe de Pedal", a los que desde aquí pido disculpas por darles tanta caña en su día, han quedado bastante bien. Muy bien. Como nuevas, si obviamos los cientos de golpes que tienen por todas partes, y los radios casi-rotos-pero-que-milagrosamente-aguantan en ambos trenes.

El caso, es que decidí echar un par de billetes de 20 a la cuenta, y tubelessizarme de cabeza. Una racha de pinchazos que llevaba últimamente con el calor del verano, terminó de decidirme.

Un poco de cinta adhesiva especial, dos válvulas buenas, y mucho "moco" para echar por dentro.

Seguir el procedimiento. Siempre lo dejé un poco de lado, quizá por desinterés, o por desidia, pero ahora me puse con él, y el denominador común, en todos los casos, es siempre el mismo, la meticulosidad en el hacer de las cosas. Poner bien la cinta, que no quede aire, que no quede ningún sitio por donde se pueda meter el moco, porque entre otras cosas, tiene amoníaco, que -claramente- puede hacer que la cinta empiece a despegarse, y todo se vaya por la borda...

La cinta bien puesta, las válvulas bien apretadas, agua jabonosa en los talones de la cubierta para que enganchen. Seguir el procedimiento y no empezar con cubiertas nuevas, sino usadas. Por supuesto nada de tubeless, ni tubeless ready ni leches. Un par de Advantage con mucha tralla encima. Y un poco de aire a presión; Bueno realmente mucho aire a mucha presión. La cosa fue más que bien. Más que rápido. Prácticamente a la primera. La clave está en desmontar el obús de la válvula para que entre aire de verdad, y coja por sorpresa al neumático, y se vaya contra la llanta. Sin duda, la opción más razonable. Fácil y rápido. Cosa de 10 minutos. Un compresor, es imprescindible.

Por lo demás, bien. Están perdiendo un poco de aire, de 5 a 4 kilos en 6 horas, pero mañana será otro día y saldré a rodar.

Tubeless, día 1, resultado: Me lo imaginaba peor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario