sábado, 27 de octubre de 2012

Sobre la ineficiencia de lo público

Hay veces que el poder político, se pone "pedagógico", y me dan ganas de liar la de El Salobral. Y es que no hay nada que más coraje me de, de un político, que cuando empieza a hacer calar en la ciudadanía que lo público es caro, lo público es derrochar, lo público no vale, lo público es gasto y por tanto, no nos lo podemos permitir.

Pues no, mire usted, si me mea por encima, al menos, no me diga que llueve.


1. Hay una máxima sencilla de economía, que dice que ninguna empresa sobrevivirá sin ánimo de lucro. Pues bien, si una empresa privada, gestiona lo público, lo hará para sacar beneficio. ¿Correcto? Correcto. Más allá de eso, pudiendo pensar que aproveche algunas cosas mejorables para reducir costes, a costa -seguro- de algún sacrificio en la calidad, ¿no cabe pensar en que nunca será más rentable? De hecho, no lo es. No lo es.

2. Lo público no es derrochar, es usar los recursos de todos, para dar servicio a todos. Es la máxima que venimos construyendo en España, desde los años 60. Años 60, recordad, esto lo empezaron nuestros padres, porque lo vieron bueno. Y ahora resulta que es un derroche. Pues vaya que sí. Durante muchos años, nadie pensó nada de eso. Nada de nada de eso. Era perfecto, tener unos hospitales de primera, que daban envidia hasta en el norte de Europa. En fin. Ahora es derroche. Pues no.

3. Lo público es garantía de calidad para todos. Desafortunadamente, no hemos conseguido tener la sociedad que merecíamos, o que perseguíamos. Casi lo conseguimos. Era mucho mejor de lo que imaginaron nuestros padres. Ahora, por supuesto, ese objetivo se nos escapa cada vez más, y más. Pero, lo que sí podemos hacer, es poner los mismos servicios a la altura de todas las personas que conforman la sociedad. Igualdad de oportunidades. Yo soy un "dador", sin duda. Soy un afortunado del decil 7 u 8 de la sociedad, atendiendo a nivel de ingresos. Salvo que sufra una enfermedad grave y larga, o sea, cara, (ojalá que no), habré dado más de lo que he disfrutado. Pero no me importa en absoluto. No me importa, porque eso redunda en el beneficio de los menos favorecidos. Y ello me enorgullece como español. Sin banderas.

4. Lo público, aún mejorable, aún certeramente eficientable, no debe (o al menos tiene que) ser rentable en términos económicos, debe ser lo que debe ser, porque son los servicios que hemos decidido tener, por encima de todo. Y este "por encima de todo", enlaza con el punto 5...

5. Y esto, señores políticos, es el dedo que apunta a la luna. El "gasto" público no es el problema, no resuelve el problema de austeridad de España. El problema es gravemente financiero, la comparativa de cantidades entre una y otra partida es brutal, 10:1, y el impacto en la sociedad es el contrario. Unos pocos millones de euros de las becas, hacen que muchos niños tengan que mendigar libros por los mercadillos. Y para el poder financiero? Dinero público a espuertas, para hacer pública la deuda privada.

Y esto es lo que nos ha tocado vivir. Al albur de mediocres vampiros, sin solución de continuidad. Ojalá que no os arrepintáis de lo que -conscientemente, estoy seguro- estáis haciendo.

Hay mucha gente que lo está pasando muy mal, por vuestras decisiones.

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