miércoles, 3 de abril de 2013

Piiiiiiii

Pues siempre se cumple que el gato escaldado, del agua fría escapa, y cada vez que nuestro amado Peugeot 308SW hace Piiiiiii, nos ponemos muy nerviosos...

Aunque sea el testigo del combustible.



Esta vez no lo era, aunque sonó después, y casi nos da un infarto. Tras unos kilómetros de apacible viaje por la A6, sonó un pitido muy parecido al que hizo cuando el motor se autodestruyó con 20.000 km.

Y nos sudaron las manos, al leer en el panel:

"Fallo en el sistema antipolución".

Tras una corta búsqueda en Google, básicamente, tuve que dejar de escuchar lo que estaba oyendo. Lo menos dramático era el caudalímetro, la sonda lamda y la trócola de composite, algunas bobinas y fallos eléctricos aleatorios de esos que van encadenando el desconcierto general del dueño...

Nada que bajase de 1000 euros.

Tras recibir una mala noticia tras otra por parte de este coche, año tras año, acabamos sudando un poco.

Seguimos leyendo. Lo que parecía claro, es que todos los comentarios incidían en la importancia de que el filtro de partículas tiene una especie de proceso pirolítico de autolimpieza que necesita calor y carga para producirse.

Seguimos la ruta en 4ª hasta Lugo.

:/

Afortunadamente, 200 km después, el warning se apagó, dejándonos un poco más tranquilos, quizá, haciéndonos creer que estos cacharros necesitan de vez en cuando un poco de caña seguida y continuada.

De todas formas, seguimos con la mosca detrás de la oreja perennemente, buscando un comprador para el coche, y teniendo claro que a la fiabilidad, el ser humano, se acostumbra bien, y el Renault, en 201.000 km, sólo nos ha asustado con un más-que-consumible EGR, de 400 euros. El resto, mantenimiento.


Otra cosa nos queda clara, y es que si uno pone en Google "Peugeot embrague problemas", se concluye a la primera que TODOS LOS PEUGEOT ROMPEN EL EMBRAGUE. Y los Renault, y los Toyota...

No hay comentarios:

Publicar un comentario