miércoles, 19 de febrero de 2014

Raro, raro, raro...

El otro día, fui a una casa. Nos invitaron a tomar una cerveza, nos pusieron unos taquitos de queso, y me pidieron que les echase una mano con una cosita del PC.

Terminamos. Después de apagar el ordenador...apagaron el router.

Un escalofrío recorrió mi espalda. Me sentí como Marion Crane delante de Norman Bates...

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