lunes, 11 de agosto de 2014

Viaje a Italia - Parte 1

24-julio-2014
Tellaro

Salimos con mucho ánimo a las 8:15 AM. Teníamos el coche cargado del día anterior, así que fue relativamente fácil arrancar.

Fuimos por la A-2, camino de Barcelona, y paramos a comer en el área de servicio "Puerta de Barcelona" como hicimos en el viaje que fuimos a Ampuriabrava. Mucho calor por el camino. Mucho, 37ºC al sol, se marcaba en el coche.

La comida no fue nada del otro mundo, de buffet y 12 euros por cabeza. Seguimos viaje, teníamos que llegar a Portiragnes, a 935 km de casa.

La A2 está muy arreglada y se hace perfectamente. Las autopistas francesas, ya se sabe, con "Gares" de peaje, y con "Aires" de descanso. Todo autopista, casi de un extremo a otro.

Llegamos al Camping "Les Mimosas" a las 18:15h. Sin reserva, pero por suerte, había un hueco ¡¡el último!! para nosotros. El camping, ****, es un Parque de Atracciones con tiendas de campaña. Una increíble cantidad de holandeses por metro cuadrado, y franceses, principalmente. Se vieron algunos españoles, pero pocos.


Montamos sin problema, pero cuando quisimos ir a las piscinas, ya habían cerrado, a las 19. Es la hora...de cenar. El día siguiente sería mejor. El superette del camping, caro, sin tarjeta y con lo básico para sobrevivir. Supongo que estaba bien, pero entre lo de la tarjeta y lo de que no hablaban otra cosa que no fuera francés, me suponía un disgusto.

Aunque una buena cena de camping, después de un día de viaje, lo compensa todo.

Hay animación para niños, y un restaurante increíblemente grande, que hay que reservar con antelación.


No empezamos muy bien con los incidentes, porque Carlos se quemó con el Camping Luz, porque no sabía que quemaba. Se hizo instantáneamente una buena ampolla, que afortunadamente pudimos calmar con crema de quemaduras (Furacín) y extracto de aloe vera (realmente mágico). Nos quedó el consuelo de que los niños pequeños son auténticos Terminator regenerándose rápidamente.

Pensé que al día siguiente no iba a tener dolor ya, y no me equivoqué...

El tiempo es bueno, pero por la noche llovió intensamente, con truenos y relámpagos.



25-julio-2014
A las 7 arriba, y ¡¡piscina para todos!! Un buen desayuno campista, con leche, cereales, kiwi, y zumo, y nos ponemos en posición de entrar en la pisci. A las 10 abren y nos vamos de cabeza. Los toboganes son una pasada. Echamos allí la mañana.

A las 12.30 nos ponemos en marcha para hacer una compra, en el Carrefour que hay cerca, intentando comprar una tarjeta 3G para el módem y así poder recuperar internet. A la primera no va, no me entendí con la señora de la tienda (sólo francés) y a la segunda sí, por suerte, con una tarjeta de Syma-mobile, que con la inestimable ayuda de Emilio, pude poner en marcha.

Como el día anterior habíamos encargado uno de los afamados poulets que hacían en el camping, nos lo zampamos a la hora de comer. Bueno, un pollo asado. Eso sí, barato.

Por la tarde nos volvimos al camping a darle más a los toboganes y seguir dándole duro a las comodidades que nos ofrecía.

Cenamos en la tienda, cosas que teníamos por ahí. Comenzamos la gastronomía local, comprando quesos franceses.

L'Ostellino en Pisa
Impresionante, que dentro del camping, cada día se montaba una cosa diferente. Un mercadillo de ropa, unos hippies a vender pulseras, en fin...todo muy pintoresco.

El camping es inmenso. No se le ven los límites a simple vista, con lo que todo el mundo se mueve internamente en bici, mayores y pequeños, con lo que es un simple caos, medianamente ordenado. Se empieza a entender que todo el mundo lleve bicis en el coche.

Otra vez nos llueve por la noche, con lo que se aumenta la sensación de humedad y tiempo "pegajoso". Soportable, para uno que lo lleva mal.



26-julio-2014
Tienda en Pienza donde compramos...cositas
Nos levantamos temprano con ganas de darle duro a los toboganes. Y eso hicimos, de 10 a 12, pero pensamos que sería necesario conocer la zona de la costa y la playa. Y nos subimos en el coche.

Aprovechando que estamos en el coche, nos vamos a la playa y comemos en un restaurante a pie de playa. No íbamos con la intención de comer pizza, pero era una pizzería y tenía un hombre sólo haciendo pizzas, así que nos apretamos una. Muy bueno todo. No demasiado caro.
Por la tarde nos dimos un paseo por Portiragnes (muy parecido a cualquier pueblo de la Comunidad Valenciana) y nos volvimos al camping a darle de nuevo a los toboganes. 

Eso de tirarse por los toboganes, está bien, pero un rato. Quiero decir, que al tercer día, ya cansa un poco, pero por el momento, los chavales seguían a tope.

De nuevo cenamos productos típicos franceses que nos agenciamos en el Carrefour. 

Nos llueve a la hora de cenar, pero por suerte podemos terminar bien.

Luego se calma, y en la explanada del camping hay un espectáculo de fuego que a los chavales les impresiona un montón. Realmente bonito.

27-julio-2014
Comenzamos nuestro último día en Portiragnes. Al día siguiente tenemos nuestra segunda etapa hasta Italia, así que vamos a aprovechar bien el camping, que es caro, pero caro, caro;

¡¡Más agua, más toboganes!! Y es que somos incansables. Los bañadores (pegados al cuerpo, por medida de seguridad), como era de esperar, no los llevamos de casa, pero los había a vender en el Superette, a un precio..."muy conveniente"...

Lerici. Pizzería
Por la noche, fiesta de la espuma. Los enanos se lo pasan fenomenal, pero los míos no son de ese tipo de cosas. No se meten.

Lo que nos faltaba por ver en un camping tan grande. Entran los bomberos con las sirenas, se ha quemado una tienda, con una barbacoa que se ha caído. Afortunadamente, no pasa nada.

Mucho calor. Este día, paso realmente calor pegajoso. Hay mosquitos, aunque no tantos como esperaba, y las pulseras antimosquitos, van haciendo una parte del trabajo.

28-julio-2014
Nos vamos.

Hércules en la Signoria
4 noches, 260 euros. ¡¡Impresionante!! Más del doble de lo que te suelen cobrar en un camping de "los normales". Pero nos vamos con buen sabor de boca. Los enanos se lo han pasado como idem, pero ahora toca ponerse en marcha.


Desde Portiragnes a L'Spezia, hay 682km, que hicimos sin mayores problemas. Todo autopista, de nuevo, sin ningún tipo de pérdida. La autopista por la parte de la Costa Azul, es muy revirada, con curvas amplias, pero sin arcén. La señalización en Italia es un poco más relajada que en Francia, y cuesta hacerse un poco con las señales. Pero en general la impresión es que se conduce mucho mejor de lo que recordaba hace 15 años.

Comimos en un área de servicio de Francia, unos bocatas que llevamos preparados. Realmente está muy bien preparado todo, y se puede hacer picnic sin ningún tipo de inconveniente.

Aprovechamos la cafetería para tomar un fabuloso café.

Se nos ocurrió bajar a Mónaco, ya que pasábamos por allí, pero definitivamente, no fue una buena idea. Estaba todo lleno de coches por todas partes, y después de 2:45 horas de atasco, en el que avanzamos realmente poco, decidimos dar la vuelta y continuar nuestra ruta.

Llegamos a Tellaro (camping Gianna) a eso de las 18, con muchas ganas de montar.

Tuvimos que hacer Gas-Oil en IT por primera vez nada más cruzar la frontera y ¡¡error!! lo pagamos bien caro. 1.81€ el litro, cuando en FR estaba a 1.39. Luego vimos que en IT, el precio normal, rondaba el 1.44. Cosas de ir de viaje.

El tiempo parecía bueno, pero por momentos amenazaba tormenta. El camping se organiza en terrazas por una zona que debió ser de cultivos algún día. Al principio pensamos que el camping era un poco desastre, pero comprendimos que no todos son iguales, y que lo que importa realmente es sentirse cómodo. Al montar vimos con increíble estupor las maravillosas vistas a la bahía de los poetas que había desde nuestra tienda.
Anochece en el lago di Garda
Después de montar, empapados en sudor, ducha y a cenar. Nos ganamos una pizza. ¿eh? No hay pizza. Hoy, el pizzero descansa. Será pasta. No importa, estaba absolutamente fenomenal. Yo me la pedí sólo con pesto, y realmente hay un mundo con lo que nos dan aquí.

Estando en la cena, se puso a llover, y no paró en toda la noche. Tormenta de rayos. Afortunadamente, esas cosas suelen parar con el amanecer.

29-julio-2014
Nos fuimos a conocer los alrededores. Primero bajamos a pie hasta Tellaro, que es el pueblo en donde está el camping. Aquí los coches y el tráfico rodado en general, son un problema. No hay donde aparcar, y generalmente se prohíbe el tráfico de no residentes. Fuimos caminando. El pueblo es realmente espectacular. Pequeño, lleno de calles empedradas, y mirando al mar. Un pueblo marinero, como puede ser Mugardos o La Graña. Un montón de fotos. Nos vamos a Lerici, en donde por fortuna encontramos un sitio donde aparcar.

Toscana
Lerici, es un pueblo bastante más grande que Tellaro, con un puerto deportivo y con un castillo. Pero se hizo la hora de comer, y la Pizzería que teníamos delante parecía muy buena. Y nos sentamos, y pedimos lo habitual, para poder comparar, una Margarita, una Diávola, y una Capricciosa. Y doy fe de que estaban muy buenas. ¡Deliciosas! Y además pedimos una de salchicha y cebolla. Muy rico todo, así como ¡¡faltaría más!! el café.

El macciato de Pili, con pregunta. ¿Caldo o freddo? :) Divertido.

Luego nos fuimos a L'Spezia, que es una ciudad más grande, en donde tuvimos el único incidente con el coche, nos tocamos con otro coche (espejo) y se nos rompió el vidrio de la izq. Nada grave, pero tuvimos que ir así todo el viaje. Por suerte el resto del espejo, se compuso sin problemas.

Llegamos al camping, y encargamos 4 pizzas para 4 hambrientos. Hoy sí había pizza. Y doy fe de que estaban geniales. Cuesta más una cerveza grande que una pizza. Rondan los 6-8 euros.

30-julio-2014
Hoy toca visita a la Toscana, con todo lo que tiene que ver, pero desafortunadamente, no estamos muy cerca de ella, así que nos toca de nuevo, hacer kilómetros.

Salimos de Tellaro hasta Montepulciano, que son 247km, todos de autopista, con algún susto porque hay mucho tráfico y algunas obras.

Montepulciano, es el corazón de la Toscana. Con su catedral y sus frescos de renombre. Los niños asombrados por el gótico (veréis mañana en Florencia...). Muy preparada para el turismo, con oficina y muchas tiendas de recuerdos, pero realmente muy agradable de pasear, calle para arriba, calle para abajo.

Es muy gastronómica, llena de quesos y vino.

Y allí, en un bar, nos quedamos a comer unos panini y unas pizzas al taglio que nos supieron a gloria. Y la dueña sabía español y quería visitar España.

En Montepulciano, en donde aparcamos el coche, apañamos unas ciruelas negras, que ya quisieran muchas tiendas.

En una tienda paramos a comprar salami y vino.

Y pusimos las ruedas a Pienza, que está a 14 km.

Pienza es una ciudad increíble. Bellísima, llena de Renacimiento en todas sus esquinas. Realmente es un alto que hacer si se visita la Toscana.  Con su catedral y sus palacios renacentistas. Una Florencia en pequeño, pero que se puede visitar con mucha más calma y atención.

Un Duomo con planta en 5 brazos, realmente espectacular. Un palacio enfrente, una heladería que nos hizo un favor, otra en la que le pedimos que nos envasara un queso para llevar.

En fin...mucho que ver y que comer.

Pili y la Toscana
Ya de camino a casa, nos detuvimos en Siena. Ya lo conocíamos, pero nos pareció una oportunidad que no podíamos dejar pasar. Desde Pienza a Siena, 53 km, que es un paseo.

Siena es una ciudad majestuosa, monumental en todo su conjunto. Lo mejor es el Duomo, así que nos acercamos a ver si había la oportunidad de visitarla. Y claro que la había, quedaban 15 minutos para poder entrar y 30 para poder salir. ¡¡Justo lo que necesitábamos!! 8€, porque los niños van gratis, y para dentro. ¡¡Algo fuera de lo común!! Una catedral inmensa en un entorno incomparable. Muchos españoles aquí.

Luego fuimos a la plaza del campo, a celebrar que pudimos ver la catedral. Nos sentamos en el suelo a ver pasar un poco la tarde. Una pizza al taglio y nos fuimos al coche.

192km, y estábamos en casa.

Llegamos a casa después de 540km y un día lleno de fotos, cosas que ver, km, y muchas pizzas al taglio y demás locuras gastronómicas de Italia.

Cenamos en la tienda. De lo que teníamos por ahí. Se nos echó encima el agua de nuevo, a llover un montón.


Nos metimos en la tienda, y la Ferrino aguantó como una campeona todo lo que esperaba de ella. Esta noche sí que sí, y llovió de tormenta, pero mucho, mucho. De hacer charcos en el suelo. Pero no nos mojamos ni una sola gota. Y es lo que diferencia una tienda normal, de una de alta calidad.


31-julio-2014
Si hoy es 31 de julio, hoy es el día de Firenze, porque habíamos comprado las entradas por anticipado. Habíamos previsto visitar la Galería della Accademia y el Duomo, así que compramos las entradas de la primera por internet. Aparcamos en uno de los parking de pago (Staggione en nuestro caso) que hay a la entrada de la ciudad, no vale la pena meterse en líos, 9€ todo el día.




Desde el camping, tuvimos que hacer, 141 km.

Ciruelas de Montepulciano
Cuando se llega a la puerta del museo, las colas, asustan un poco, pero lo primero es cambiar el papelito impreso, por las entradas físicas, que hacen enfrente, justo. Sin muchos problemas, más que una carrera a enseñar a los niños y eso. Luego a entrar. En eso de 30 minutos de cola, pudimos pasar. Y no nos quejemos, porque las colas de los Ufficci son brutales. Vimos el David de Miguel Ángel en todo su esplendor. Nos inflamos a hacer fotos. Y justo nos paramos a comer en una pizzería que está girando la esquina del propio museo. No nos convenció mucho por estar a una patada de la plaza del Duomo, pero al final, el cansancio pudo más, y nos quedamos en ella. Pedimos las pizzas habituales, y no defraudó. Nos quedamos más que satisfechos, y con ganas de más. Justo al lado, había una "Gelatería" que no nos saltamos y nos comimos unos estupendos helados de los sabores más increíbles que nos podamos imaginar, Nutella incluida. Por cierto, también hacen pizzas de Nutella.


Tras el helado, sin dudarlo, nos fuimos a la Piazza del Duomo, y nos pusimos a la cola para entrar en la Catedral. Por suerte no hay que pagar. Y la cola se movía razonablemente rápido, así que pasamos muy bien. El guía de la oficina de turismo que hay en el Duomo, era español.

La catedral de Florencia, es simplemente una de las mayores bellezas que se pueden admirar hoy en día. Es una obra de arte en todo su esplendor. Los enanos se quedaron mirando la increíble cúpula de más de 100 m de altura, toda decorada por Giotto. Estuvimos allí un buen rato admirando todo aquello. Merece la pena.

Pasamos por delante del museo de los Ufficci, por la plaza de la señoría, en donde hay la copia del David, y del Marzoccho de Donatello, que son simplemente espeluznantemente bellos. Seguimos y nos fuimos al Ponte Vecchio, que está como siempre, lleno de turistas locos por ver las tiendas de oro que hay en él. Un poco chof.

El puente es una maravilla, claro.

Por último, ya camino de casa, nos detuvimos en Pisa. (83km), en donde admiramos su torre, su Duomo, y su bar de bocadillos, que es el número 1 en TripAdvisor, y que realmente no llega al estamento de "garito". Pero, amigo, es el número 1, con unas estadísticas que asustan. ¿Qué da? Bocatas: panini y crostini. De todo lo que quieras pensar, pero de calidad. Y no tiene mesas, ni baños. Pero la gente no le falta. Nos apretamos todo lo que pudimos, y como pedimos de más, nos llevamos lo que nos sobró.

Nada caro.

Luego la vuelta, en total +70 km, que no está mal (~300), pero son muchos menos que ayer. Pero estamos ya muy muy cansados. Nos hemos ganado una pizza, pero finalmente decidimos cenar en el camping y salir luego a tomar un café. Vuelve a llover. Mañana nos lo tomaremos de descanso, y falta nos hará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario