martes, 23 de septiembre de 2014

Día 2: 22-09-2014

Dios mío de mi vida. Cuando el que parecía más brillante de los oradores se puso a hablar sobre si vimos el último keynote de Apple, y que iba a cambiar el mundo...

...el mío se vino abajo.

He sacado poco más que un pincho USB (update: miento, un montón de merchandising) innecesario pero que hay que conseguir a cambio de alguna ridiculez como girar una rueda de la fortuna...

... y poco de tranquilidad para ponerme al día.

Bueno, en los intermedios una profesora de Yoga. Lo que me faltaba ya. Uf!, qué duro. Casi prefiero tener que hablar de algo que no sepa ante un auditorio hostil.

Hemos comido en el ToroToro, en el hotel. Un restaurante sin más. Ni pena ni gloria, pero nos evitó tener que comer en el lunch del panel. Eso sí, debió costar una auténtica fortunita, que debieron pagar nuestros anfitriones.



Vamos a lo que realmente importa aquí. La cena. ¿no? Pues...pasó sin pena ni gloria. ¡¡Cómo lo oyen, oiga!!

Primero vinieron esas misteriosas "dancers" que no sé muy bien qué tienen que ver con el cifrado de información o cuál es su relación con la identificación biométrica...y luego unas patitas de brontosaurio al horno, que poco a poco nos fuimos empujando con unas cervezas, al ritmo de una conversación networkinguera bastante bien medida.

Hale, ¿y ahora qué? Las 21, hora local, muertos de sueño, y medio cenados. ¿Y? Fuimos a dar un paseíto por el puerto a ver las cuatro cosas que se ofrecen por allí. Souvenirs, vamos.

A las 23.15, durmiendo.



No hay comentarios:

Publicar un comentario