miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Conducir borracho? ¡Un juego de niños! Pruebe a ir a una farmacia

Ya hace tiempo que no le metía caña a la homeopatía y chamanismos derivados, pero como estamos en Navidad (suputamadre) pues nada, que ya me sale el Grinch y tengo que hacerlo. Tengo.

San Barolomé desollado en el Duomo de Milán
Teníamos que encontrar una farmacia para hacer una fórmula magistral. Esto es, un medicamento, que -por las razones que sean- los laboratorios farmacéuticos mayoristas, no están vendiendo como tal, pero el sabio médico lo receta, por alguna razón, médica. En este caso, quería quitar un efecto colateral de un antibiótico que suelen traer los preparados tradicionales.

Bien, hale, a buscar una farmacia que haga...fórmulas magistrales. La primera idea que entiende el paciente, es que en las farmacias, van a expender fórmulas magistrales.

Vamos a la primera.

- Buenas, buenas, quería esto.

- No

- ¿No? ¿Qué es no?

- No hacemos esto. Huy, y te va a costar bien, encontrar dónde.

Uno piensa si en el catálogo de cursos de CCC, está farmacia, pero claro, sólo está el de expendedor.

Diez farmacias después, y ya cagándome un poco en todos los santos, especialmente los martirizados, más que nada para hacer daño, decidí pasar al teléfono, como medio de contacto.

-- Hola buenas, que si hacen fórmulas magistrales.

-- Sí, bueno, eeeer, depende. Unas cosas sí, y otras no. Si es fácil y eso. [Sic]

-- ¿Qué hago? ¿Te leo la receta? ¿Me paso por ahí?

-- Bueno, eeeer, sí, sí, pásate y lo vemos.

Y lo vimos; Ahí ya no me cagué en San Bartolomé

-- Huy, Tacrólimus. No, no. No puede ser.

-- Cagüensansuputamadre. ¿15 km de coche y pagar zona verde para esto? Dios santo y Kunta Kinte, ¡ayudadme, que la mato!

-- ¿Alguna idea, bella doncella donde pueda conseguir esto?

-- Pues ni idea, oye. Un vistazo a los mostradores, y apestaba aquello a glucosa homeopática. Me acordé de los cursos de farmacia de CCC, y me fui.

San Google, ayúdame. Acabé aquí, en donde me recibió Paco Merino, un hombre, que sin bata, pero sin homeopatía en sus estanterías, ni cremas que quitan 10 años en 10 minutos, me demostró que honra su título y su profesión como un cristiano honra a su madre. Oh!, Dios!, que los demás también honramos a nuestras madres. ¡no entiendo nada!

Bueno, da igual. Paco me dió la mano y me dijo que me iba a ayudar. Me explicó que 1 g de Tacrólimus, le llamamos así, porque llamarle

3S-[3R*[E(1S*,3S*,4S*)]
,4S*,5R*,8S*,9E,12R*,14R*,15S*,16R*,18S*,19S*,26aR*]]
-5,6,8,11,12,13,14,15,16,17,18,19,24,25,26,26a
-hexadecahydro-5, 19-dihydroxy
-3-[2-(4-hydroxy-3-methoxycyclohexyl)
-1-methylethenyl]-14,16-dimethoxy
-4,10,12,18-tetramethyl-8-(2-propenyl)
-15,19-epoxy-3H-pyrido[2,1-c] [1,4] oxaazacyclotricosine-1,7,20,21(4H,23H)
-tetrone, monohydrate

(según IUPAC)

es un poco inconveniente, creo. Aunque desde luego, si es para ponerla dura, sería igualmente eficaz.

...pues 1 g de Tacrólimus vale 427€ más IVA. Obviamente, necesitábamos 0,05%, o sea, 500ppm, que son bien pocas, si vamos a hacer 50 g.

Bueno, me dijo que iba a ser muy complicado para él hacer la fórmula, aunque me reconoció mis sospechas, que la parte "magistral" es

a) Pesar bien
b) Mezclar bien

Tacrólimus
Lo cual, no sale del nivel..."maestro nivel 100 de Thermomix", pero vamos, que si hay que ser farmacéutico, ea.

Me dijo dónde me la iban a hacer sin falta. Puse una ceja arqueada y otra normal. Entorné un ojo y le dije.

-- Paco, tío. Me caes bien, pero si voy hasta allí y me dicen que "eeeeer, eeeer, bueno, es que el Tacró..."

Pilló el teléfono y les llamó. Pidió la fórmula en mi nombre y mañana tengo que ir allí a recogerla. No ganó un duro, pero ganó mi gratitud y reconocimiento eternos, y que siga creyendo que hay farmacéuticos de vocación que hacen que Antoine Lavoisier y Amadeo Avogadro descansen en paz.

Y su paz me da paz a mi.

Amén.

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