martes, 17 de marzo de 2015

Reviviendo a Homer

Parece que fue ayer, cuando un HTPC pobló nuestro salón. Una caja Silverstone muy bien pintada, de aluminio y acero, con un montón de componentes que se mostraron absolutamente inadecuados para un HTPC, que luego se convirtió en un silent PC...pero eso es otra historia. Algún día hablaré de aquel Pentium 4 de la arquitectura Prescott. 

El caso es que rápidamente se cambió un por AMD 2350BE, de 2 núcleos, y bajo consumo, bajísimo. 45 W de TDP.

Era el año del señor, de 2004. Acabábamos de comprar la primera TV plana, un LCD de 32, 720p, que costó una indecencia y que no tenía sintonizador de TDT, con lo cual, durante muuuuchos años, el HTPC, nos hacía de eso precisamente. Y lo hizo bien, sin sofocarse.



Luego vino el AOpen (del que hablaremos otro día), y el HTPC se retiró discretamente a servir. A servir en modo 24x7. Siempre encendido. Servidor web, servidor documental, servidor de contenidos, UPnP, DLNA, backup hub, servidor de impresión y escaneo, servidor FTP y samba, servidor torrent y mil-cosas-más-que no me acuerdo, pero que hace.

El caso es que sólo, en estos 10 años se ha roto aquella memorable fuente fanless de Silverstone. En particular, ésta, una ST 30NF, NF de no fan, que con sus 300W máx, sirvió perfectamente, en mil batallas, incluso alimentando a una nVidia 7950 y luego a una GTX 260, devoradora de vatios. Pero lo dió todo y saltó por los aires un día.

Y la reemplacé por una corsair de 600W, que sigue ahí, dando tralla, con su ventilador de 12.

Y todo lo demás, sigue ahí.

Pero se estaba volviendo perezoso. Que yo recuerde, el sistema operativo, sigue actualizaciones LTS, desde 10.04, con lo que tiene muuucha información que ya no necesita, con lo que, tras decidir ponerle un SSD de 120 de HyperX, pensé que era hora de reinstalar de nuevo el sistema operativo. Y pensé en Mint 17.1 y llegó el disco. Y lo instalé, no sin esfuerzo, porque ya no cabe casi nada en esa caja.

Y después de ponerlo a andar, a las 3 AM me di cuenta de que no iba a terminar nunca.  Fichero de configuración por aquí, hacer funcionar el bluetooth por allá...Jamás.

Plan B.

Clonar el sistema operativo actual. Vamos. Sin duda. Sería trabajo del día siguiente.

Las guías que utilicé, son:

Ésta, y la increíble del Boot-Repair, que me sacaron las castañas del fuego casi casi a la primera. Tras un mecagüendiós, (bueno, media docena, pero casi todos por ir...demasiado rápido, sin leer), todo funcionó perfectamente.

Perfectamente. Como antes, pero increíblemente más rápido. Ahora reiniciar, no es ya una cuestión de echarse unas risas durante 10 minutos; Se puede hacer sin miedo.

Y tras tener que reubicar el disco para que esté un poco más ventilado ( y poner un venti de 80 más), parece que vamos a tener server para muchos años más.

Ojalá.

Ahí se queda Homer, abriendo y cerrando puertos para casa, haciendo de puente con toda la tecnología que hay dentro.

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