martes, 25 de agosto de 2015

Viaje a los Balcanes - Parte 4

19-ago-2015
Día de ver Viena. Por suerte, y por buena planificación, nos elegimos un camping bien equidistante de Bratislava y Viena.  Así que el viaje a Viena, fue un paseo.

En menos de 40 minutos, llegamos hasta el centro de la ciudad. Sin ningún problema. Pudimos aparcar en el mismo centro, obviamente, con un parking que nos sacará los ojos, pero por un día no nos vamos a poner con experimentos.

Bien.



Viena, es una ciudad, de cuento. De Sisi emperatriz, literalmente. Palacios y palacios y más palacios por todas las calles del centro. Un montón de coches carísimos pasando por las calles y todo el mundo absolutamente bien vestido. Impresiona, pero a mi, personalmente, me cabrea. Austria es un país irrelevante, que tiene un poder que no se merece, pero aquí vine a hacer turismo, así que seguimos haciendo fotos y no hablando de ética y conciencia.

Encontramos el palacio de la Ópera, la Biblioteca Nacional, los palacios de María Teresa, y mil palacios más, en los que no entramos, pero hicimos mil fotos.

Bobiendo bombones en bieffa
Y cuando ya nos cansamos de ver palacios, nos fuimos a unos banquitos, a comernos unos bocatas de jamón con tomate, que nos sentaron la mar de bien. Y hablando de mar, a eso de las 11, nos apretamos otros bocatas, en un bar de estos de fast food, pero que sólo vendían cosas del mar. Graciosísimo. Sólo pescado. Versión bocata. Buenísimos todos. Y no más de 10 euros, que para ser el centro de Viena, es un auténtico regalo.

A eso de las 18, ya no podíamos más de los pies, así que pagamos los 24 euros de parking y en media hora, estábamos en el camping ya. Muy cansados todos. Cena y a cama. Poco lío hoy. Llueve. En Viena, nos respetó la lluvia. Para mañana, en Pressegen, dan agua. Un poco horror.

Hicimos, 126 km, a un consumo de 5.5.

Acumulado: 5227.

20-ago-15
Día de viaje. Nos vamos a Pressegen, cruzamos, por tanto, toda Austria. Como tenemos la pegatina, no hay mayores problemas. Casi todo el camino será autopista, pero “está pagada”.

A eso de las 8.50 estamos listos para salir. Ha llovido toda la noche, y sigue lloviendo, así que después de desayunar (dentro de la caravana), ducharnos (con las moneditas de las narices) y preparar todo, me bajo a recepción…y…¡está cerrado! Claro que dice en perfecto Alemán, que está abierta de 12 a 17. ¡Venga hombre! No me fastidies. Obviamente, termino de recoger, le pongo los 61 euros que creo que es la factura y una carta de amor, diciendo que nos tenemos que ir. Le digo al tío del bar que si me hace el favor y tal…y obviamente, saca lo peor de su carácter alemán, levantando las manos diciendo que no quiere saber nada. Ni el de mantenimiento ni suputamadre. Levantamos un poco la persiana de la recepción y allí le queda la pasta. Adiós.

Carretera.

Un poco de carretera y todo lo demás autopista. Tenemos que parar a cerrar el gas, que se nos ha olvidado. En el medio de los 400km, hacemos una parada, preparamos unos bocatas en la caravana, y tomamos un café en el bar. Repostamos, (1.4€/litro), ladrones. En el resto de Austria, donde no hay autopista, está a 1.09, pero obviamente, no estamos para ser selectivos.

Acceso a baños...¡tobogaaaaan!
A eso de las 15, nos plantamos en el camping. Maravilloso. Elegido como el mejor camping de Austria. Parcelas grandes y espaciosas, y unas vistas a un lado y al otro, de las grandiosas montañas de los Alpes austríacos. Maravilloso. Día un poco gris, pero dejó de llover sobre las 11 y no llueve. Cuando terminamos de comer una fabada que nos sentó maravillosamente bien y un café, se puso a llover, y ya no pararía hasta la noche. Una pena, porque no podemos disfrutar del lago (el mar de Pressegen) que es la “playa” del camping. Bueno, otra vez será. Esto no está tan lejos de casa…
Fuimos a dar un pirulo con el coche, por los alrededores. Oficina de información de turismo en Haribor, y una cerveza en el bar del lago. Y luego en la caravana, ponemos un poco la calefacción…ooooH!


Hay menos de 15 grados, y una humedad del 100%. Las nubes están muy bajas, y vamos a echar una partida de parchis.

La calefacción arranca haciendo un poco de humo (que sale por la chimenea) pero son los primeros segundos. Luego empieza a dar calorcito de verdad, y es una auténtica pasada. ¡Maravillosa!
No hay mucho más aquí. Una pena que no nos ayude el tiempo, porque hay un montón de actividades para hacer. No puede ser. Mañana no cambiamos planes, y nos vamos al siguiente camping. Haremos 200 km, y entramos en Italia, que está a 10 km de aquí. Nos alojaremos en el Tirol italiano, en donde se habla…un alemán de libro, como es normal.

Cena y a cama. Esperamos que no haga mucho frío esta noche.

412 km. 9.2 litros.

Acumulado: 5639.

21-ago-15
Hoy es día de viaje! Jejejeje.

El día se levantó muy húmedo y espeso. A las 7.20, me estaba duchando en una perfecta ducha, con grifería Grohe. Agua muy caliente y cánticos populares. Un auténtico gusto mañanero.

Luego preparar desayunos, olor a café. Todo el mundo (la tropa) parece haber dormido bien. Son buenas noticias. A las 9.20, ya estábamos saliendo por el camping. Como ya habíamos pagado, sólo devolver el adaptador eléctrico (otra clavija…con los polos en diagonal…) y nos fuimos.
Breve parada en el supermercado, y en marcha. Tenemos pocos kilómetros hoy, pero mucho que hacer, porque el GPS dice que son casi 4 horas, y a buena fe que lo son.

Entre los dos campings que tenemos (y que están bastante distantes) elegimos el Seiser, porque está un poco más cerca de lo que queremos ver mañana.

El Steiner en Laives
Pasamos por los maravillosos pueblos de los Alpes austríacos. Simplemente de postal. Yo creo que son incluso más bonitos que los de Suiza. De libro. Simplemente maravillosos. Por ahora, vamos bien, con la caravana enganchada de aquí para allá. Sin mayores problemas. Y nos toca subir un puerto alpino, con paellas y eso, y bajarlo, que es casi peor. La temperatura es de 21 grados y no tenemos sobrecalientamiento en el radar.

Buen firme en general, pero los kilómetros no pasan. Pasan las horas. Un poco desastre. Hacemos una parada para un café sin mayores problemas, pero luego, a eso de las 13.40, ya muy cansado y con mucha hambre, nos cuesta encontrar ya un sitio para comer (en el que pueda echar el bicho de 11 metros que llevamos). Al final, paramos en algo que ponía Pizzería, pero que no hacían pizzas, más que por la noche. En fin. Nos comemos unas pastas, que están…deliciosas, como no puede ser de otra forma. Y es que ya estamos en Italia. En el sudtirol.


Seguimos camino. Carretera estrechísima hasta llegar al Seiser. Cuesta abajo…muy empinado. Llegamos al STOP del camping. ¡No hay sitio! Horror. ¿Cómo salimos de aquí? Con ayuda de una alemana (200 kg en canal…por eso lo se), damos la vuelta a la caravana, y nos cuesta una buena sudada volverla a enganchar a mano, con un 15% de desnivel…menos mal que es ligera. ¡Comprad siempre la caravana más ligera que podáis!
Südtirol (Italia)

Nos vamos al otro camping. Bajada por la carretera de curvas (un poco “extrem” bajar por aquí con la caravana…) pero sin incidentes. Llegamos al Steiner (ya habíamos llamado) y sin ningún problema. Una plaza maravillosa, y mucho mejor (menos inclinado) que el otro. Perfecto. Mañana iremos a ver cosas. Seguro que los Dolomitas se dejan ver.

Hoy haremos una cena rica y nos pondremos a descansar.  

262km, 8.4 litros/100

Acumulado: 5901.

22-ago-2015
Día de ver los Alpes.

Amaneció (muy temprano, claro) un día de sol y nubes, así que no pudimos decir otra cosa que ¡perfecto para ver los Alpes!

Descanso en Vigo di Fassa, camino de Dolomitas
Desayunamos y fregamos. Preparamos unos bocatas y empezamos la ruta.

Salimos de Laives, en donde es nuestro camping, y pusimos rumbo –por la carretera, eso sí- al passo de Costalunga, que con ese nombre, no puede ser algo más que titánico. Je, je, je, je.

Fuimos por la SS12, y luego por la SS241, hasta el paso. Cientos de fotos, decenas de paradas. En Vigo di Fassa, hicimos una parada a tomar un delicioso café. Seguimos hasta Canazei, en donde aparcamos el coche en la entrada del pueblo, y fuimos andando a verlo. Lleno de tiendas, preparado para el ski. Compramos un montón de queso en una quesería de montaña y vimos un gran bloque de hielo sin derretir. Mi madre!, lo que debe nevar aquí en invierno.

Quesería en Canazei
Seguimos, por el passo Pordoi (SR48) y giramos al sur. Pasamos unos hermosos lagos, y tomamos la SS346 hacia el passo de San Pellegrino. Impresionantes desniveles, del 20% (según las señales). Algo fuera de lo común. Un montón de autocaravanas por el camino, preparándose para pasar la noche por las infinitas zonas que hay por ahí. Caravanas…pocas.  Aunque alguna.

Bajamos hasta Moena, y luego vuelta a Laives, no sin antes parar a comprar unas ricas manzanas.
Una excursión redonda, en todos los sentidos; Cenamos pizza en el restaurante del camping. No estaba nada mal. Todo en alemán, claro. Sólo en alemán.

Mañana nos vamos.

Hicimos 195 km, a 5.8.


Acumulado: 6096.
Montañas y tiroleses

23-ago-15
Día de viaje. Nos vamos hasta Como, un pueblo cerca de Como. Salimos bien temprano, a eso de las 9…cosa que ya no es tan temprano si comprobamos el inicio del viaje, pero es para lo que nos da el cansancio ya.

Rápidamente enganchamos la autovía que viene del norte, y desde la que llegamos a Bolzano. Esa autovía nos llevó hasta el Lago de Garda. Con muchísimo tráfico  y varios parones, llegamos más o menos decentemente. En el peaje bastante lío. Salimos bien, y tomamos la A4, que es la autovía de Milán. Es una autopista muy cómoda, en la que los kilómetros pasan muy bien y muy rápido.

Llegamos a la puerta de Milán muy rápido, y paramos en una gasolinera a devorar los bocatas de caballa que montó Pili. Riquísimos. Yo estaba ya realmente cansado  y hambriento. Perfecto. Con la cv, es perfecto, en las áreas de descanso, se puede parar, aunque estén completas como esta.

Canazei
Encontramos el camping sin mayores dificultades. Un poco de cebolletas, y un poco tétrico, pero el día (lloviendo) no acompaña. Finalmente, después de acampar, dejó de llover, y pareció algo mejor.
Nos fuimos al pueblo de Como, que tiene un duomo muy bonito, y un montón de tiendas de moda y pastelerías. Un lago precioso, y está muy cerca de Suiza. Obviamente, tuvimos que pasar por la caja de un parking de pago, porque hay muy poco donde aparcar aquí. Tomamos unos gelati y un café maravilloso.

Passo de costalunga
A la vuelta, parada en un Carrefour en donde repostamos unos cuantos víveres, y finalmente, al camping. Hicimos una cena a base de unas pechugas de pollo bien ricas, y unas verduras cocidas. Un poco de queso del país muy rico también, y lo que nos quedaba del vino de Austria. No vale nada.

Esta zona, según nos parece es territorio mosquito del bueno, y al terminar la cena, nos queda más
que claro. Legiones de kamikazes se tiran a por nosotros. Hora de ir a fregar los cacharros, lavar dientes y para dentro de la caravana. Con mosquiteras mejor. En nada entró el sueño, escribir diarios y al catre. Mañana nos toca viaje hasta Le Bourg d’Orsans.

Esperamos que el tiempo nos respete un poco, pero ahora mismo, está lloviendo.

Hicimos 350km, a 8.4 litros.

Acumulado: 6446.

24-ago-15
Otro día de viaje. La idea era llegar a Huez, donde el famoso Alpe D’, pero…las cosas no salen siempre como se les espera.
Cementerio de La Grave

Durante toda, absolutamente toda la noche, estuvo lloviendo, en Como, así que, otra vez, teníamos un charco a la entrada de la caravana. Además de algún zapato mojado y las sillas (error), no hubo mayores problemas.

Pero…tuvimos que desayunar dentro, obviamente, porque estaba lloviendo bien.
Un desastre. Recogimos todo por fuera, sin problemas, enganchamos fácil y nos fuimos del Camping Class, pensando que no vale para nada. No vale en absoluto lo que cuesta. Sin ninguna duda, un camping nada recomendable.

Pusimos el morro hacia Milán otra vez, y por la A4, pasamos hasta Torino, sin problemas. Fácil y rápido. Desde Torino, otra autopista, más revirada, más de montaña, con muchos más túneles, nos dejó en los pueblos de la falda de los Alpes, que nos llevarían a Huez, que es nuestro destino final.
Bien. Seguimos tirando sin problemas. Empezamos la subida de un puerto, de estos de Tour de Francia, largo y con muchas paellas. Lloviendo a mares, lloviendo a calderos.

Llegamos arriba, con visibilidad media, no nos dio el ánimo ni para hacer una foto. Para abajo…seguimos. Primer cartel de que la carretera está cortada. (https://www.google.es/webhp?sourceid=chrome-instant&ion=1&espv=2&ie=UTF-8#q=d1091%20france%20road%20closure)

Suponemos que será un chiste o algo. Seguimos

Glaciares
En la ascensión del puerto, el Lautaret, que nos deja en la puerta del Galibier, la niebla impedía ya cualquier tipo de foto. Un auténtico martirio bajar. Llegamos a Grave, y aquí dice que la carretera está ya cortada. Un poco asustados, paramos en un parking, soltamos la caravana e intentamos preguntar por ahí. Al final, al cuartel de la Gendarmería, en donde nos explican que en el túnel de la D1091 que hay más adelante, ha habido desprendimientos, y está cerrada…por mucho tiempo. La vuelta que hay que dar para llegar a Huez, por el Galibier arriba…es muy grande. No es buena idea, dicen.

Nos vamos hasta el camping del pueblo. El camping se llama Meije, como el monte que tenemos delante, que por 20 metros, no llega a los 4000, que…¡ya son!

Hicimos una comida muy tardía, a eso de las 16, cuando terminamos de montar todo, y nos fuimos al ver el pueblo. Ahí nos respetó un poco el tiempo, un poco. Poco, pero poco. Lueggo se puso a llover.

Mañana, que según pronósticos, sale el sol, intentaremos el teleférico salvaje, que nos sube 2150 metros, desde los 1400 que está el pueblo…¡oh, dios! Allá vamos. Esperamos que salga el sol.

A la vuelta, duchas, cenas, poner la estufa (otra cosa muy interesante de las caravanas), y fregar. Lavar dientes, y a las 21:45, todos caemos como chinches. Muertos de cansancio. Es la vida de campista. Mañana a las 7.15, nos despertará el día.

Hoy hemos hecho, 340 km, con 10.0 de consumo medio.

Acumulado: 6786.

25-ago-15
Día de teleféricos. Como había prometido la asamblea de majaras, hoy se levantó con sol, pese a que ayer nos acostamos lloviendo. El valle entre montañas, hizo que amaneciese más tarde de lo habitual.

Con cuidado ¿vale?
Suficiente.

Hacía un frío importante. Muy importante. Tanto que encendimos un poco la Trumatic (ayer a la noche también le dimos un poquito) y nos pusimos a desayunar dentro de la caravana. Genial!

A eso de las 9, nos pusimos en marcha, con toda la ropa de abrigo en las mochilas, el agua, y los bocadillos que hacen falta para soportar un día duro de montaña! Je, je, je.

Con caravana...
Llegamos, pagamos los 50 euros que cuesta el pase familiar, y nos pusimos a subir. Casi no tuvimos que esperar cola y en nada, llegamos a la primera estación, a 2400msnm, 1000 más que el pueblo, que se ve ya, como un pequeño hormiguero. El glaciar de la Meije, se ve grandioso desde aquí.

 
Tomamos el segundo tramo, y nos ponemos a 3500msnm. Un día radiante de montaña. Cielo transparente, suave brisa, y nada de frío. Nos ponemos toda la ropa, y vamos hasta el glaciar, al que se puede llegar en 10 minutos. Estamos por allí, jugando con el hielo, hacemos mil fotos, vemos todo lo que se puede ver (que hoy, es todo), desde el Grand Galibier, hasta el Alpe D’Huez. Dos glaciares a nuestra derecha e izquierda. Un auténtico lujo. La Meije se presenta majestuoso. Vemos varias expediciones encordadas por el glaciar.

Nos apretamos los bocadillos y enfilamos para abajo. El último funi, baja a las 15.30. Paramos en la estación intermedia, 2400m, ahí vamos a ver un lago, y nos echamos un poco a descansar.
Bajada final, y plácido paseo hasta llegar al camping andando.
Hoy se murió mi tía Paca. Un trozo de historia de mi infancia se va con ella. Descansa.

Hasta aquí: 6786

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