martes, 1 de septiembre de 2015

Viaje a los Balcanes - Resumen

1. ¿Cómo hemos planificado esto?
Durante 6 meses hemos hecho todo tipo de llamadas, consultas, búsquedas y simulaciones. El resultado es que se ha cumplido más del 90% de las cosas que se habían planificado. Hemos fallado el camping de Budapest. Haller, porque estaba lleno. Casi mejor, porque desde fuera, parecía un poco perrofláutico. Hemos ido al Arena, que no ha ido mejor, pero al menos, hemos podido estar. Y luego el Stobrec que hemos cambiado por el Belvedere, que estaba fantástico también.

El resto, simplemente, lo hemos clavado. Y, pese a todo, está bien.

2. Eslovenia (SLO).
Eslovenia, está mejor que España. Me dan igual los números macroeconómicos. Las autopistas son brutalmente mejores (áreas de descanso, asfalto como una mesa de billar...) y las ciudades son limpias, ordenadas, con ambiente pero también con clase. En fin...un país literalmente, que -en mi visión- nos ha pasado por la derecha. Tendrá -obviamente- sus miserias, pero no están a la vista de los turistas.

La zona de costa, pese a no tener un gramo de arena, es muy buena. La costa Dálmata tiene un mar limpísimo (cosas de no tener arena) y es perfecto para nadar.

Nos hizo calor, pero no es culpa de los eslovenos.

Liubliana es una capital europea. De calles perfectamente adoquinadas. Con cierto patrimonio histórico (llama la atención que no es mucho, cosas de las guerras) y muy limpia. Ordenada. Vivaz. Sí, creo que vivaz la define bien. Vigorosa, joven.

3. Croacia (HR).
Es un país que ya no mira a la guerra. Un país que ha entendido que su desarrollo pasa por el turismo, y todo el mundo se ha puesto manos a la obra.

Las playas son de piedras o de chinos, pero están perfectas. Son playas europeas. Croacia, es un país de pleno derecho de la UE, eso sí, con las Kunas (KN), que no dejará, al menos hasta el 2018.

Zagreb es una ciudad prescindible. Tiene una catedral y una iglesia de San Marcos. Un parlamento, una residencia presidencial, y un museo de los lazos rotos. Una torre Belvedere y algunas terrazas. Pero no tiene mucho encanto. Está bien ordenada, tiene tranvías y buen comercio.

4. Bosnia y Herzegovina (BiH)
Un país pobre. Muy pobre. Increíblemente rural. Con mujeres muy rurales, de negro. Pajares, tractores, pésimas carreteras. Pésimas carreteras, con pésimos conductores. Un país de miradas de reojo, y sorpresa en un supermercado por ver unos turistas.

Un país de aldeas pequeñas y ningún niño en la calle. Un país de mezquitas y llamada a la oración. Impactos de metralla en todas las fachadas y caras serias.

No se ve peligroso, pero tampoco amistoso con el turista.

Sarajevo es una ciudad con turistas. No muchos, no muchos. Pero hay cierta infraestructura. Es la ciudad de las cicatrices. Y no las oculta con unas mangas. Las enseña orgullosa. Impactos de bombas en las calles, en las fachadas, placas conmemorativas y tono serio en los ciudadanos que usan el vetusto tranvía.

Dos cosas que ver, y -quizá- una promesa de volver en 10 años.

5. Serbia.
Un país de frontera. De aduaneros conspícuos y sello en el pasaporte.

Es un completo maizal, de punta a punta. Carreteras en mejor estado que en BiH, pero carreteras al fin y al cabo. Sólo una autopista entre Zagreb y Belgrado.

Zonas despobladas y cultivadas y zonas industriales a la orilla del Sava. Muchísima herencia soviética, y, en definitiva, un país del este. De la esfera del este.

Agricultura ligeramente más industrializada que en BiH, pero mucho menos que en HR.

Miradadas de reojo en Belgrado. Gente joven y cierto orden. Tranvías y muchos turistas. Bares y terrazas, biblioteca nacional, parlamento, una iglesia ortodoxa. La gran fortaleza. Ciudad prescindible. Se observa pobreza oculta. Estilo del este.

6. Montenegro (MNE)
Pobre. Poco capaz.

Gran gastronomía y pocos medios. Carreteras sucias y pequeñas.

Frontera poco útil y muy lenta. País aparentemente infeliz. Bautizado por corsarios.

Fortalezas y pocos museos. Patrimonio y marisco.

Visitable, pero obviable.


7. Hungría (H).
Ya sabéis los antiguos del imperio. Tíos raros. Recordad la paradoja de Fermi. Pues eso. Ya están aquí. ¿Qué paradoja, Enrico?

Tal cual. Raros como perros verdes.

Pero con todo y con eso, Budapest bien vale una misa. Pero otro día que llueva menos, por el espaguetti santo.


8. Eslovaquia (SK).
Un país de la esfera del este también, pero que ha girado su cogote 180º. Sin ningún género de dudas.

Un país sin relevancia económica, que ha sabido buscar su hueco en la esfera UE. Ordenado y razonablemente orientado al turismo. Con su Bratislava coqueta y bien limpia. Llena de terrazas y Danubio. Puerto de parada de los cruceros por el río.

Autobuses con chinos. Significativo.

En el país, mucha estación eólica con el logo de Iberdrola. Impactante.

9. Austria (A).
Un país que ha hecho las cosas bien. El otro país "del imperio". Gente rara y poco amistosa.

Viena coqueta y lujosa. Llena de turistas. Y calesas de caballos. No es para mi. Soy mochilero de sandalias. Y me gusta comer bocadillos de jamón con tomate en un banco de un parque.

Los austríacos se les ve ocupados. Pero no felices.

Buena gastronomía.

Austria va sobrada. De la esfera de Alemania. Pertenece al sobaco de Merkel. Les va bien así.

y 10. Pero ¿quién paga la fiesta?
Sin terminar de hacer las cuentas (¡Pili!) parece que hemos gastado del orden de 4.500 euros, redondeando a 100€. Quizá 4.600, con lo del Via T.

Obviamente, es la décima parte de lo que nos hubiera costado si fuese organizado o en hotel. 4 personas, 27 días, 8400 kilómetros, 12 países y 4400 fotos.

Decididamente, viajar en caravana mola mucho. Pero permite hacerlo con poco y verlo todo a ritmo de cánticos populares.

11. Lo mejor
  • Las cicatrices de Sarajevo
  • El camping de La Grave (se llama La Meije, directo al corazón) con su teleférico
  • La costa Dálmata
  • El camping de Belgrado (Zasavica) con su restaurante de Goulash
  • Dubrovnik si no hubiera ni turistas, ni calor, ni circo
Enlace a unas fotos. https://goo.gl/photos/s9juyCBH1kFJT7sHA

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