lunes, 19 de octubre de 2015

El cardenal Cañizares

Esperé dos días para empezar a escribir sobre el abuelo, porque en caliente, es tremendamente fácil, pese a haber estudiado en un colegio de curas con segregación, llamar al cardenal simplemente hijo de la Gran Puta.

Es mucho mejor, lo he aprendido con el tiempo, esperar un poco y llamarlo simplemente el abuelo chocho o el cabroncete con pintas.

Aunque sea un hijo de puta, es mejor suavizar.

Recomiendo fervientemente, seguir a @pelicanomanchu en Twitter. Por varias razones.

Primero, porque es un poeta con claras influencias celayianas y machadianas, y pongo un par de breves ejemplos













 
 


Y segundo, porque seguro que pensamos que Cañizares es un hijo de puta, pero es mucho mejor decir que es el abuelo.



Y ¿qué ha hecho el abuelo? ¿el abuelo?


Bueno, pues básicamente, lo de siempre. Decir las estupideces de siempre, impropias de

a) Un personaje público del 2015
b) Un responsable de la iglesia de 2015
c) Un cristiano (de cualquier época)
d) Un ser humano (de cualquier época)

sembrando una duda absolutamente irracional y desmontada por los números, sobre que en la oleada de refugiados sirios que llegan a Europa huyendo del horror de la guerra, "no hay trigo limpio"...y que lo mejor es cerrar las fronteras.

Pero es irrelevante lo que diga el abuelo. El abuelo es un ancianito al que nadie debería hacerle caso. Pero es que tiene un cargo de responsabilidad que alguien debería haberle quitado ya, pero el caso es que está ahí. Y -claramente- los medios afines, le están dando micrófonos a los que acercarse.

Y al final, el abuelo, acaba saliendo el telediario.

Y finalmente le acaban dando cera en el intermedio. Y es lo menos malo que le puede pasar a la criatura, porque claro, el pollo se lo anda buscando diariamente.

En fin, no quiero ver el mundo en declive, sino un club en declive, a la deriva, que se morirá por falta de socios antes de que nuestros hijos peinen canas.

Bonus.

 



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