sábado, 21 de noviembre de 2015

¿Y si el próximo coche fuese de gasolina?

Hace muchos años que no nos toca comprar un coche. Mejor, obviamente. Es chungo de narices ponerse a gastar 20.000€ de un solo golpe, cuando menos.

Pero uno tiene 270.000 y otro 201.000, así que no creo que se tarde mucho en tener que comprar un coche.

Y mientras tanto, ¿qué ha pasado? Que se han endurecido mucho las normas antipolución de la Unión Europea, (Euro 5, Euro 6, Euro 6b), y la complejidad de los motores se ha tenido que complicar para cumplir las normas antipolución.


Y en el medio, el escándalo de WV, que como todos sabemos, aplica al resto de las marcas, pero por algún extraño motivo, no les está salpicando de la misma forma.

A mi, personalmente, que tengo coches diesel desde 1998, con un Clio de 1.9 y 63CV, con un muy pobre rendimiento, alta contaminación y emisión de humos, y -esto es lo más importante- un consumo cercano a los 6 litros, me parecía siempre muy raro, que con un combustible que no es más que un residuo, un elemento obtenido en las partes iniciales del refinado, se pueden obtener unos valores de rendimiento cada vez mejores, en donde ya nadie dudaba que eran, -incluso- mejores que los de gasolina. En 2005, teníamos motores de 1.5, con rampa común, turbo de geometría variable, inyección directa, 110 CV, y consumos reales próximos a 4.6 litros. Parecía que el futuro era diesel. Sin duda.

Pero luego, llegan los resultados de óxidos de nitrógeno, y resulta que las cosas no están tan bien. Estábamos preparados para tener un parque de coches diesel tan elevado. Y en España, la cosa es absolutamente alocada. Se compra un coche diesel, hasta el que va a hacer 10.000Km al año, o el que busca un motor deportivo. Ya da todo igual, siempre diesel.

Pero para cumplir normativa, y ahora ya no es un mito, los motores se han ido haciendo cada vez más complejos, con FAPs, con ureas, y demás vainas, que sí, tienen sistemas de limpieza, pero que al final, acaban cascado, y no hay más que echar un poco mano de Google, para ver cómo pasan un montón de sustos a los clientes de estas mecánicas.

Y mientras tanto,  ¿qué ha sido de los motores de gasolina? Los grandes olvidados. Pues que hay una clara evolución esperando a que los clientes vuelvan de una vez por todas algún día. Pero ¿es factible para nosotros, que nos movemos en 200-300.000 Km? ¿Sería una locura? Cada vez estoy más convencido de que no lo es.

Si vemos por ejemplo las mecánicas actuales de 130CV diesel y gasolina de Renault, son bastante similares. La gasolina, ofrece 295Nm de par máximo a unas 2000, que para ser gasolina, es muuuuy abajo. Y el 130 CV diesel, ofrece 320, a 1700. Es mejor, pero claro, tiene un FAP, y eso no se lo salta nadie. Nosotros tenemos un FAP y tenemos un montón de problemas con él.

¿Y el consumo? Pues 5.7, frente a 4. Obviamente, es bastante, pero suponiendo 2 litros cada 100 km, al precio actual de la gasolina, supone un sobrecoste de 720 euros al año, para un kilometraje de 30.000 al año que hacemos nosotros.

Es dinero, obviamente, pero el reemplazo del FAP fueron 1100€ y no cuento las veces que hubo que entrar antes en el taller, (40, 60, 120€,...) con el consiguiente cabreo y desazón del alma...a resetar mil errores y fallos.

Obviamente, un gasolina, digamos lo que digamos, aunque emite un pelín más de CO2 que el diesel, contamina mucho menos, si se tiene en cuenta el resto de gases.

Y por último la duración del motor. No me queda claro, que un gasolina pueda -también- hacer 250.000 con un honroso expediente.

Pero desde luego, si juntamos todo esto, junto a que me da vergüenza ver el rastro negro que deja nuestro Megàne cuando se le pisa a fondo (EGR no está ok, inyectores están sucios...) me parece que empieza a equilibrar la balanza a...al menos pensarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario