domingo, 28 de agosto de 2016

Viaje a Bélgica y Holanda - Parte 2

Día 15. 6-agosto-2016. Madrugamos bastante, con la idea de llegar a San Juan de Luz el mismo día. Tenemos algo más de 350 km por delante y llegamos a eso de las 17. Un camping "La Roulette" con un lago con atracciones y toda la pesca. Allá se van todos los chiquis a volar por los hinchables. Algo impresionante. Eso sí, el precio, de aupa, casi 50 euros por el kit. Cenamos en el camping.

Día 16. 7-agosto-2016. Uno de los días de viaje más largos. Más de 650 km. Acabamos agotados todos. Llegamos a un camping muy bueno, en el val deBraye. Un camping municipal, perfecto para estos casos. 18 euros por toda la familia, y todos los servicios que se necesitan. Nos pilló un accidente a 500m de la llegada, que nos ralentizó más de 1.5 horas. Una pena. Llegamos casi a las 19, después de casi 10 horas de viaje. Uggg. Mañana toca un viaje de 300. mucho más llevadero


Visita a Saint Sixtus
Día 17. 8-agosto-2016. Viaje desde Braye a Rouen, o Ruén, como dice Maps, y un poco de diversión por la tarde. Salimos tempranito del camping de la Braye, y llegamos a Ruén para comer, con 265km de por medio. El camping, fantástico. Dicen algunos, que el mejor. Comemos, un risotto fantástico que nos hicimos en comuna total. Sin tiempo para siestas, salimos y vimos la catedral gótica fantástica, y la iglesia de Juana de Arco que no vale nada, y la abadía y ...toca cenar. Terminamos pidiendo ayuda a TripAdvisor, y en el L'A1, que nos dieron algunas cosas de la cocina francesa. Incluida la sopa de cebolla, y el magret de Canard. Genial todo y 120 por 9 personas. Aceptable. Unas cidres para terminar el día y no se puede pedir nada más. Nada más. Normandía mola. Hace un frío de narices.

Día 18. 9-agosto-2016. Nos movemos de nuevo. El camping, un poco extraño. Muy pequeño. Zona Flamenca. Holandés. Nada de Francés por ninguna parte. Casas austeras. Alucinante la zona rural de Bélgica. El viaje un poco rollo, nos perdimos por el camino. 377 km hoy. El camping completamente lleno, pero tenía dos parcelas libres. Fantástico, y lleno de cosas. Lo usamos poco. Primera abadía. Y la única, y la mejor. San Sixtus. Nos compramos una caja de 8 y otra de 12. Acabamos cenando en una zona de playa de Pannes, unos mejillones a la belga. No estuvieron nada mal y salimos muy bien de precio. Volvimos ya de noche. Mañana nos vamos a Gante.
Catedral de Ruán

Día 19. 10-agosto-2016. Día de viaje y de de visitar Gante. Empaquetamos todo en Pannes y salimos. Nos queda la pena de disfrutar un poco más un camping que por tener, tiene hasta cama elástica. Bueno, otra vez será. Nos vamos. El viaje, bajo una intensísima lluvia y llegamos lloviendo. El check-in maravilloso en el camping. Es un camping inmenso, pero está parcelado en zonas más pequeñas, y está realmente bien. Son muy austeros. La zona muy húmeda. Hacemos una comida con pasta y un poco de pisto y nos vamos. Nos vamos a ver Gante. Lo tenemos a tiro de piedra, así que nos vamos a verlo. Un sitio maravilloso. Vemos la catedral, con su gótico florido y un majestuoso órgano. Realmente bonito. También paseamos por la parte de la plaza y del río, que está fantástico. Nos respeta un poco la lluvia, y podemos disfrutarlo. Después de buscar varios sitios en los que no tenemos reserva y por tanto no tenemos sitio, acabamos cenando en el restaurante del camping, que nos ponen unas pizzas bastante buenas. No hay queja en absoluto. No la hay. Un poco caro, 130 para 9, pero ahí estuvo. Ya querían cerrar, fuimos los últimos a las 9.30. un horror. Las perseidas se resistieron. A cama
Casas en Ruén

Día 20. 11-agosto-2016. Día de ver Brujas. Una ciudad maravillosa. Llena de canales, casi tantos como Venecia, y muchos barcos con turistas. Santa Sangre (alucinante) y la catedral, que, por supuesto, merece una visita aunque solamente sea por su sobrecogedor órgano. Y muchas casas de 1600, y bien. Una ciudad centroeuropea que merece mucho la pena visitar. Acabamos el día en Oostende, que nos recibió con su mar del norte, con su puerto, viento y mucho frío. Menos de 14º. Un horror. Mes de agosto. El viaje al camping, un suspiro y llegamos de vuelta para hacer unas judías con huevos. Pocas perseidas. Mañana dan buen día. Vuelve el sol
Muchos. Una ciudad cuyo casco histórico en su conjunto es Patrimonio de la Humanidad. Y nos llovió como prometió el servicio de meteo, y luego dejó de llover. Y volvió un poco el verano. Y vimos la

Canales en Brujas
Día 21. 12-agosto-2016. Un día para ver Bruselas. Salimos bien temprano, sin mover la caravana de Gante. Paramos en la tienda de caravanas, a ver si encontrábamos el rectificador de la Vimara de Emilio porque se quedó sin la línea de 12V AC, pero…bueno, no la tenían...y casi resultó mejor que no estuviese.  No apareció nada, porque tenían Fendt y Hobby solamente. Jejejeje. Vimos las Fendt por dentro. Llegamos a Bruselas, en nada. Aparcamos por la zona del parlamento. Vimos el Parlamentum, precioso. Genial para niños. Muy bueno. Por un pelo no pudimos entrar en la cámara. A las 11.45. Salimos de allí tarde, y nos fuimos a comer al parque del cincuentenario que no está lejos. Bocatas y melón. Movimos el coche al centro, aparcamos de nuevo, Plaza Mayor, catedral que no vale nada, gratis, por lo menos, y un par de iglesias más. Vimos el Maneken Pis (los niños desternillados por lo poco que vale) y luego un gofre para los niños. Muy ricos, y 2€ cada uno. Bien. Salimos por el Atomium, y vuelta al camping. Cenamos en el camping. De barbacoa. Ahora sí salió, pero el huevo de barbacoa pierde calor rápidamente, y no se si valdrá la pena.

Alfombras de flores en Bruselas ¡Suerte!
Día 22. 13-agosto-2016. Movemos caravanas. Nos vamos a Amberes. Ciudad de diamantes. Venga. Check-out con algún contratiempo (no encontraban nuestro check-in) y en 40 minutos estamos en el nuevo camping, de Molen. Mucho más cutre que el anterior. No nos vamos a quejar. Estamos a un tiro de piedra de Amberes. Comemos unos guisantes con bacon y salchichas, y nos vamos a ver el centro. Cruzamos por un túnel fascinante, hecho en los años 30, precioso. Sólo peatones y bicis, que van como locas. Llegamos al centro y…¡¡desfile del orgullo gay!! Fiestón a saco. Vemos la plaza mayor, los edificios de los gremios, la catedral con sus Rubens, la casa del pintor, por fuera, y la Estación Centraaaaal, que es la más grande del mundo. Paramos a cenar (es un decir, a eso de las 18…) en “Pizza del popolo” que acaba de abrir en la city.. Pizzas buenísimas. Llegamos según anochece, y tenemos tiempo a preparar un poco el día siguiente. A cama tempranito. A pesar de que estamos al lado del río, no hace nada de frío. Genial, Hay algún mosquito.

Molinos en Rotterdam
Día 23. 14-agosto-2016. Estamos visitando unos molinitos en Rotterdam y nos estamos poniendo un pelín nerviositos porque no encontramos ningún camping en La Haya para la siguiente etapa. Miramos unos, nada. Otros, nada. No hay sitio, al final aparece la posibilidad de hacer reserva en el que teníamos de inicio, así que la hacemos, por internet. Los molinos de Rotterdam, son los más famosos. Nos cuentan, con una peli, como funciona todo el bombeo de agua. Muchas fotos, muy típicas de Holanda. Está todo super cuidado. Eso sí, estaba absolutamente abarrotado de gente. Comemos de bocata en los mismos molinos.

Por la tarde, visita a Westmalle y Zundert (pronúnciese "sanda"). Nos acercamos a la abadía y no hay nada de nada visitable. Nada de nada. Únicamente, alguna foto por el exterior. Sabíamos que tenían una cafetería a unos 200m, y la encontramos. ¡Perfecta! Con un parque para niños, pedimos algunas cosas buenas, incluidas unas half-half, y todo lo demás, y unos tacos de queso de la zona.

Nos fuimos a cenar al camping. Día perfecto.

Día 24. 15-agosto-2016
Bueno, al final apareció un camping en la playa, muy cerca de La Haya y de Delft y pudimos hacer reserva de parcelas. Uf. Nos movemos desde Amberes, salimos a media mañana. Nos vamos poco a poco, porque el camping está en Holanda y son unos cabeza de ladrillo de cuidado, y no admiten que entres en el camping antes de las 13, y la cosa va a estar como para que les cambies los planes, así de sopetón. Bueno, pues nos vamos dando un pirulo por los diques de la parte oeste de Holanda.

Pasamos por toda la parte que se ha ganado al mar. Algo realmente digno de ver. Muy recomendable. Lo que más. Me gustó realmente mucho. Comimos unos bocatas por el camino, y terminamos a eso de las 15 en el camping de la playa de ‘s-Gravenzande, atención al nombre del pueblo. El camping, es…un camping de playa. Visto uno, vistos todos. Eso sí, este tenía un viento de agarrate los machos y tenía una playa a la que había que “subir” para llegar a ella. El camping estaba claramente por debajo del nivel del mar. Un poco alucinante. No nos fuimos a la playa por el momento.

Después de montar las caravanas, cosa de 30 min, nos fuimos a Schiedam el pueblo donde están los molinos más altos de toda Holanda. Unos molinos que se usaron en su día para hacer grano de cereal y hacer ¡¡¡ginebra!!! Y en este pueblo se inventó, se crea o no. Todavía sobreviven muchas destilerías en el pueblo y los molinos, restaurados, son una importantísima atracción turística. El pueblo, muy bonito. No gastamos ni más tiempo ni más dinero, y nos volvimos al camping. Cena en el camping y a cama. Mañana La Haya.

Día 25. 16-agosto-2016.
Visita a La Haya. Den Haag. Realmente una ciudad que quedó arrasada por varias guerras y que tiene muy poco más que ver que los museos a los que le echamos un ojo. Por supuesto la “MauritHuis”, (pronúnciese familiarmente, marijuís) que tiene la joven de la perla y otras obras de Vermeer, y mucho, muchísimo Rembrand, incluida la “Lección de Anatomía”, que disfrutamos enormemente. Incluso tuvimos tiempo a echarnos un café glorioso en la cafetería. ¡Genial!, 14 euros la entrada. Y nos hicieron descuento por estudiantes. Luego nos fuimos a un parque justo al lado del museo, en donde vimos el parlamento de Holanda y nos hicimos unos bocatas que nos supieron a gloria bendita.

Quitamos los coches de la zona de pago, (un pastón) y nos fuimos a Delft que lo teníamos pendiente. Una ciudad que fue una auténtica sorpresa. Una sorpresa con mayúsculas. Una zona de plaza mayor, con un montón de edificios emblemáticos, con muchísima historia que contar. Un gusto para los sentidos. Y por encima nos hicieron un café delicioso en una cafetería de la plaza, eso sí, después de dejarles 2.30 por cada uno. Algo fuera de serie.

Después nos tocó la playa. Nos fuimos a la sorpresa de la semana. ¡El agua a 19ºC! Al final se bañaron unos cuantos. Más bien los de siempre.- Los demás nos apretamos unas abadías monstruosamente sabrosas.

Luego una cena, con unos burritos que supieron a gloria bendita. Sesión rave hasta las 23 y mañana que nos vamos a Amsterdam. En teoría tenemos el camping reservado. ¡Hurra!

Día 26. 17-agosto-2016
Día de viaje a Amsterdam. Nos vamos de cabeza al camping HetRietveen, que es el que teníamos seleccionado, y que –tras sudar un poco para contactar con ellos- pudimos hacer una reserva online ayer. Salimos a las 10.30 del camping, y en cosa de 1.5 horas, nos encontramos fácilmente con Ámsterdam, la ciudad más grande de Holanda y con más complicaciones para circular. Sin mayores problemas, nos llegamos hasta el camping que resulta ser un poco peculiar. No, no es “naturist”, pero es extraño. Hay un cartel a la entrada que dice que nos pongamos “donde veamos sitio” y que no hay recepción, sino que “pasarán a vernos”, y pareció ser verdad. Un camping extremadamente húmedo porque tiene un lago en el mismo recinto. Pero no un “laguito”, sino un cojo-lago en el que van embarcaciones de cierto tamaño. Bueno, aparece la parcela para acampar, está lleno, pero no completo. Terminamos  y viene la madame, que nos cobra adecuadamente. Genial. Comemos y nos vamos a ver algo de los alrededores de Amsterdam.
Mi SpiderMan, viendo el lago donde empieza la marijuís

Primero un bonito pueblo de pescadores, (no Oostende no). Que resultó ser demasiado turístico, y no nos gustó mucho. Nos fuimos rápido, tras echar unas fotos. Luego nos fuimos al pueblo fortificado que habíamos visto en holland.com, y que resultó ser infinitamente más bonito. Con sus arsenales, con sus fortificaciones acanaladas, y sobre todo con un precioso sol poniéndose y dejando una luz maravillosa.

Mañana nos toca la ciudad y ver un poco el Museo Van Gogh, para el que ya compramos las entradas. Dice el tiempo que SOL, así que nos preparamos para lo peor del calor. Quizá lleguemos a los 22ºC. jejejeje.

Día 27. 18-agosto-2016.
Día de ver Amsterdam. Nos levantamos con ganas de desayunar. Y nos preparamos para ir a ver la ciudad. Hay una humedad alucinante. Simplemente alucinante. Está todo lleno de agua como si lloviese.

Vimos Ámsterdam, como dios manda. Una ciudad calvinista donde las haya…o no. Quizá un circo turístico como Venecia. Un increíblmente amplio crisol de culturas en ella. No se que pensar. Ámsterdam estaba literalmente petado de gente. Un poco horror, pero sobrevivimos a ello. Bueno, ¿¿y qué vimos aquí?? Pues un poco de todo. Teníamos entradas para el Van Gogh, pero eran para las 17, así que nos vimos un poco del Rijs, por fuera, claro y nos fuimos paseando por los canales, hasta la Centraal. Comimos en la plaza en la que podíamos tener un poco de sitio, y nos hicimos los bocatas que nos supieron a gloria. Hasta encontramos un café donde reposar nuestros huesos y y hacer un poco de pis, que siempre hay un niño ( o un mayor) que tiene pis.
El durísimo mar del norte

Por la tarde, nos plimplamos un melón y nos metimos en el VanGogh. Genial el museo de una vida. 10 años de pintura en 4 pisos. Maravilloso. Salimos para justo encontrar un kebab donde reposar los huesos, pero no quiso aparecer, así que finalmente, hicimos comida en el camping para cenar. Nos supo realmente bien. Como el camping, dentro de su política de tratamiento de clientes, nos regaló 10 bollos de pan en el Jumbo del pueblo, nos supo realmente bien, tanto a la comida, como la cena. ¡Genial! Bravo por el camping de Ámsterdam. Un poco raro, pero nos vamos con buen sabor de boca.

Día 28. 19-agosto-2016.
Pues desayunamos y nos vamos al camping Tulderheyde, que está en Bélgica por sólo unos metrillos. Pero vamos a cambiar de país. El viaje un paseo de poco más de 140 km. Una hora y media. Llegamos sin ningún tipo de complicación y el camping, propiedad de dos hermanísimas, resulta ser super amplio y acogedor. ¡Genial! Nos ponemos en una parcela inmensa y nos ponemos a comer unos gnocchi con pesto, que nos saben muy bien. Dos cafés, unas cervezas, y un poco de descanso por la tarde. Nos vamos a ver la abadía de Achel. Mañana tenemos reserva para ver –en Inglés, sólo los sábados- la abadía de La Trappe, que nos la enseñan por dentro. ¡Eso sí que mola!

Al final nos acercamos a Achel y no pudimos ver absolutamente nada. Estaba cerrado incluso el bar que tienen dentro. Se puso a llover para más inri. Resumiendo, nada de nada, salvo algunas fotos en la frontera y unos carteles de la Gran Guerra y todo lo que allí hubo.

Terminamos el día en un kebab en el pueblo (Poppel) que resultó ser bastante bueno y auténtico. Quedamos bien satisfechos (incluso comimos de más). 

La parte 3: http://blog.fernandezfreire.com/2016/08/viaje-belgica-y-holanda-parte-3.html

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