jueves, 20 de julio de 2017

Caravaning en Peguerinos

Me vais a permitir que me explaye más de lo habitual en el viaje. Peguerinos está exactamente a 22.38km de nuestra casa de papel. 22.

Y tardamos en llegar, aproximadamente...¡¡toda la puta mañana!!




Miré, antes de salir, como es normal, el mapa con el fin de asegurarme por dónde habría que ir. Me dice que por El Escorial, Santa María de la Alameda y blabla. Bien. Arrancamos temprano, por la fresca. Tenemos ola de calor y no queremos sufrirla aquí mismo. Nos movemos.

El TomTom del Scenic dice que vayamos por la A6...camino de A Coruña. Raro...luego nos dice que nos salgamos por la carretera N-VI vieja, camino del puerto de los Leones. Oh, Dios! ¿What? Seguimos...en la cima (el Scenic bien...sin quejarse), a la izquierda. Efectivamente...todo iría bien, pues dice que por ahí, en 8km está el camping...pero el camino es de...tierra. Con 1300kg de trailer, no parece una buena idea.

Hay que dar la vuelta en una pista forestal de arena y 3 metros de ancho. Obviamente, no nos liamos ni un poco. Desenganchar, y media vuelta en redondo. 1 minuto de reloj, con cierto calor, pero sin sofocarnos.

El TomTom decía que diésemos la vuelta, pero decidimos seguir camino de El Escorial y hacer el camino que GMaps sí decía. Nos volvimos a saltar el cruce en la Cruz Verde, y una vez más, bajando hacia Las Navas del Marqués (yo creo que si fallamos otro cruce, llegamos a Portugal)...nos perdimos. Bien. A eso de la hora de comer, llegamos a Peguerinos. Un camping en plena naturaleza, con muy buena infraestructura. Con muchos niños bullendo de aquí para allá, mientras hacíamos el check-in.

Muy bullicioso, pero pintaba que sería tranquilo. Nos acompañaron hasta una parcela que nos gustó, y con el mover la clavamos en su sitio. Las patas, son más cortas de lo habitual y tuvimos que calzarlas con una piedra. Hacía calor, pero era agradable.

Un poco lo que llevábamos en la nevera, para comer.

La nueva rejilla se plantea como IMPRESCINDIBLE. Estamos encantados con ella. Maravillosa. Se oye mucho más el motor de la nevera desde fuera, lo cual es muy normal, pero el calor sale. Y los ventiladores con termostato, funcionan a la perfección.

Por la tarde un poco de piscina, y actividades varias con animadoras para los niños. Un montón de niños pequeños en este camping. Un montón de fijos en todo tipo de artefactos, pero no son molestos como sucede en otros campings.

Agradable. El bar también bien, con Estrella Damm y sin música, lo cual agradezco.

La noche muy tranquila sino fuera porque Carlos soñó con arañas, y se lió parda.

Desayuno, al fresco. Delicioso.

Empieza a picar el sol y nos vamos rápidamente a hacer cosas. Un paseo por el monte. Nos quedamos con muchas ganas de venir aquí en otoño a disfrutar de algo tranquilo. Seguro que parecerá otro camping.

Comemos una pasta con tomate que nos sabe a gloria. Pasta fresca, rellena. Y nos vamos para casa. No perdemos el camino, pero aun así nos cuesta casi 1 hora llegar. Un calor que sigue subiendo hasta llegar a casa a 36ºC. El Scenic no se quejó, pese a ser mucho desnivel con constantes arrancadas por los badenes de los pasos de cebra de los pueblos. Excelente.

Un fin de semana tranquilo de ajustes antes del viaje grande que empieza YA.

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