martes, 4 de julio de 2017

Caravaning por media España en 4 días



Desde el punto de vista de un profano, teníamos por delante un fin de semana largo lleno de kilómetros y compromisos, pero desde el punto de vista de un caravanero, teníamos la oportunidad de rodar como nunca y de probar cosas aquí y allá.

Decidimos escapar y salir el propio jueves a media tarde, porque no tendríamos la necesidad al día siguiente de echar el día completo en llegar a nuestro destino, que era San Juan de la Arena.

DÍA 1:
Camping de Cudillero
Camping en Astorga. Hizo frío.
El jueves, salimos, sin mayores pretensiones, sin saber si terminaríamos por Tordesillas o un poco más adelante. Al final a la altura de Astorga, nos dolió el culo más de lo previsto, y decidimos parar. Aquí hay poco ACSI, así que paramos en un camping...peculiar. No se muy bien cómo explicarlo. Camping Palazuelo. En el medio de un páramo, en el medio de una carretera, sin ningún tipo de "extra" esperable en un camping, como piscina o área de niños, o al menos no lo vimos. No se un poco extraño. Recepción "en el bar" y todo así. Mucho viento por el camino, pero por suerte, había embutidos picantes a la venta. La entrada en la parcela, un juego de niños. Decicimos cenar dentro de la caravana. Sobra sitio. Descubrimos con horror que el aire caliente del A/C no funciona, o si lo hace, lo hace fatal.

DÍA 2:
Las cosas funcionan bien dentro de la caravana
Salón
Sin mucho madrugar, nos pusimos en marcha a las 9.30, ya desayunados y con ganas de subir el puerto de Pajares. Mucho viento en contra, y para rematarlo, nos viene la lluvia a visitar. El termómetro marca 9ºC y nos llegamos a poner nerviosos, cuando el autobús nos llega a pasar de largo en la bajada. Llegamos a San Juan de la Arena, hacemos tiempo, picando algo y haciendo unas compras sobre cosas que nos faltaban un poco,  hasta que cogemos a Ángel en el campamento de surf. Antes soltamos la caravana, en el camping Cudillero, que es algo...simplemente fantástico. Algo que jamás habíamos visto en un camping aparentemente de playa. Todavía tenían activo el descuento ACSI, así que por 18€ al día apañamos. El camping, simplemente maravilloso. Muy poca gente, césped por todas partes, que tras haber llovido mucho, estaba muy hermoso, aunque el de nuestra parcela estaba un poco empapado. Bien delimitado, y muy bien mantenido y cuidado. NO se puede pedir más.



Por la tarde, nos pasamos a la caravana, y luego decidimos hacer una cena en el camping, a base de cosas que teníamos por ahí. Bastante sabroso todo. No quedó nada. A dormir.

DÍA 3.
Despertamos después de haber dormido como benditos. Duchas varias, y en muy poco tiempo teníamos todo enganchado. El mover, es un invento, sobre todo cuando la caravana pesa más de lo que puedes empujar. Hoy es sábado, así que salimos hacia Lugo, pero con la intención de parar antes a mojar el culo si se puede. Toda la A8, que tras 100km, nos deja en San Cosme de Barreiros. Camping A Gaivota. Me parece el mejor camping de playa que he visto jamás, incluyendo el de La Haya. Pequeñísimo, con parcelas muy pequeñas, pero enfrente de la playa, muy tranquilo y silencioso. Muy cuidado y mantenido. Lleno de extranjeros que vienen y van. Nadie, absolutamente nadie es fijo en este camping. UNa auténtica delicia para el campista rutero. Buen bar. Muy amigables y serviciales. Una auténtica delicia, lo dicho.


Por la tarde nos fuimos a pasear por la playa, que es, simplemente infinita. Olas enormes, y mucha resaca, así que sólo mojamos los pies. Por fin sale el sol. Decidimos cenar en A Ribeira, que pese a tener muy buenas críticas en Google y TripAdvisor, no nos pareció nada del otro jueves. Nos fuimos al camping a apretarnos una de las pizzas caseras que nos prometió el dueño cuando acampamos. ¡No estaba nada mal, oiga! Para rematar una estancia maravillosa.

A dormir y ya.

DÍA 4
Aunque nos convenía salir temprano, no pudimos hacerlo hasta las 10.30 por razones diversas. 100 km hasta Lugo, dejar la caravana, ver la familia, comida con marisco y todas las cosas y volver a enganchar. En Vega de Valcárcel, pusimos rumbo al Lago de Sanabria en donde queríamos pasar la noche...y nos dice el GPS que poco más de 2.5 horas...¡nos quedamos de piedra! Pues parece que es la opción razonable.

Camping A Gaivota
Llamamos al Camping Los Robles, que es donde queríamos quedar y nos dicen que nos esperan, sin problemas. Después de subir y bajar 1000 puertos por la OU.533, llegamos bastante cansados a destino. Aparcar fue sencillo (dejarla caer) y nos tomamos una cerveza en la terraza con vistas al lago. ¡Bien! Los mosquitos nos disuadieron de estar más tiempo, así que nos metimos dentro y a dormir.

Camping Los Robles

Al día siguiente, desayuno tranquilo, visita a la Laguna de los Peces, y check-out. Nos dejan quedar un poco más. Comemos una ensalada muy sabrosa, y nos vamos. A eso de las 18 estamos llegando a casa con un calor importante.


1350 km en 4 días. 4 campings y muchas historias que contar. Un fin de semana muy largo, que nos llega a hacer pensar que el camping tiene la varita mágica de romper la rutina.

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