jueves, 24 de agosto de 2017

Viaje a Italia 2017 - Conclusiones

Italia es un país maravilloso. Ésto ya me lo oyen decir los que me conocen, habitualmente. No voy a descubrir ahora lo maravilloso que es tomarse un café "normale" en Italia o comerse una pizza de casi-cualquier-cosa en casi-cualquier-lugar. Y qué decir del patrimonio artístico, o de la forma mediterránea de entender la vida o de su forma única de entender la estética como parte de la vida.

Así que dicho esto, pasaré a enumerar, como es habitual las 5 mejores cosas y las 5 peores. Sin órden de importancia.

Las peores.

1. El calor. Me ha venido a la cabeza y lo pongo. A veces agobiante, a veces invalidante, y a veces un plastazo. Prueba superada, pero el año que viene, al norte, por dios.
2. El exceso de gente. Las "banderitas" (los guías turísticos llevando rebaños de japoneses o brasileños) cada vez me ponen más nervioso. Encontrarlas en San Pedro o en los Foros de Roma, normal. Pero en Chamonix, casi me pone un poco nervioso. En este apartado va también el mucho tráfico que encontramos en las carreteras alpinas. Más que otras veces, mucho en algunos casos.
3. Nápoles. Sí. Nápoles hay que verlo alguna vez. Pero una vez visto es para salir corriendo de allí. Sucio, baches, corrupto, pobre, caótico, desordenado, peligroso y poco atractivo.
4. Las cervezas. No me pilla en otra. Me llevaré más de casa. Llegar de una ruta alpina, unas cuantas horas, sacarse las zapas, los calcetos, ¡pobres pies míos!...y sentarse con un gemido, para beber un vaso de agua. ¡A dios pongo por testigo que es la última vez! La cerveza en Italia/Francia es cara, mala, floja y dispersa.
5. Cambios de plan. Si me paso 7 meses planeando una cosa, con planes b y c, no me mola mucho cambiar de planes, aunque el camping/caravaning te lo facilita hasta límites insospechados. Si hay necesidad, no hay problema, si es por motivos más espúrios, lo normal es que se piense poco y salga peor. Por ello acabamos en sitios peores.

Las mejores

1. El café.  Sin medias tintas. Representan a su país. Obras de arte en taza.
2. El volcán. Luego te lees en la Wikipedia, que con 5ppm lo hueles, y con 20 te puedes morir con lo que risas las justas, pero el Solfatara, ha sido de lo mejor. Ya luego, dices huy madre.
3. Los Alpes. Así en general, me da igual Cortina, que Aosta, que Chamonix. Los Alpes son lo mejor de lo mejor de todo lo que hay. Y mientras nadie me demuestre lo contrario, allí soy feliz, pase lo que pase.
4. Rávena. Tenía muchas ganas de ver el arte Bizantino de Rávena, pero encontrar una ciudad lejos del bullicio turístico ha sido lo mejor del menú
5. Las pizzas.  Sí, sí. Sí, sí. Decid conmigo que lo mejor de Italia es seguir el rastro del olor de los hornos que las 24 horas del día tuestan las masas que tornean manos expertas y que dan sabor a la herencia del Imperio.

¿Volvería? Mañana
¿Feliz de ir? Mucho
¿Ha salido todo bien? ¡Todo!
¿Se ha sufrido? No lo que esperaba

¿Más? -4.800€, que es más de lo esperado, pero entre entradas a museos, tickets de funis, y gelatos, se nos ha ido una parte descontrolada del presupuesto. Gasoil, peajes, campings y comer han estado más o menos bajo control. Para el próximo, miraré campings más sencillos y baratos.

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