miércoles, 31 de enero de 2018

Cinco bares de Granada

Por razones que no vienen mucho al cuento, tengo que ir alguna vez que otra a Granada. Y Granada es una ciudad muy especial. Porque allí terminó la historia de España que debió ser y no fue y porque es la más bella de Al-Andalus. Ella es la más bella. Y por más.

Esta vez, tuve la inmensa ocasión de visitar Granada con un poco más de tiempo libre, y sobre todo con un guía de excepción, que me llevó simplemente, de bar en bar. La idea era turística, pero Granada son sus bares, creo.

Un bar en Granada, no es un sitio cualquiera, según parece. Sabía que las tapas que ponen son épicas (luego resulta que en Lugo son mejores, no se me ofendan), pero un bar, es otra cosa. Tiene que tener una historia detrás.

Pónganse los cascos, que empezamos.

No quiero ponerlos de menos a más, porque al final, todos tienen una historia, así que la historia es diferente y por ello la tapa también. La cerveza no.

1. La Trastienda.
Fundada en 1836. No hay un 8 por un 9. 1836. Es un antro. Se entra, y se ve una tienda de ultramarinos de 4 metros cuadrados. Con una báscula de aguja y algún fiambre a la venta. Sonrisa de la propietaria (unos 60 años, enjuta como la cecina), entiendo que de 5ª o 6ª generación... y adentro. ¿A dónde? A la trastienda. Se pasa el mostrador, y detrás, tiene una mini-barra, un grifo de cerveza (Alhambra) y unas mesas. Cañas, y nos ponen un fiambre para probar. De tapa. Aquí sólo se paga por la cerveza.

El fiambre bueno y generoso. La cerveza...bueno. Local. Bien. Unos 2.5€ por dos cañas. Empezamos bien. Sí señor.

2. Bodegas Castañeda
Madre mía. ¡Qué antro! Un bar que parece sacado del Cuéntame. Sin más. La cabeza de toro clavada en la pared. Parece ser que lo que se toma aquí es el Calicasa, que es un vino local, parecido a un vermú, que no tuve huevos a probar. Otra Alhambra de grifo. Otra tapa de arroz con pollo. Otro 1.25€ (aprox). Aquí sí había guiris.

- El puto Tripadvisor, --dice mi guía. --Hace estragos.

Obivamente, el bar tiene sus historias de la guerra civil, y las típicas fotos con los maestros del toreo, que no pueden faltar. No es un bar de comidas. Es un bar para tomar un vino.

3. Bar, casa Julio.
Si me hacen el favor de pronunciar casahúuulio, estarán mucho más cerca de lo que hablamos. Este abre tarde, a las 20.30, y tuvimos que ir de 3º. Otro que tal baila. Un bar alargado, que no es más que una barra. Nada más. Camareros jóvenes, educados y con profesión. Especialidad en frituras. Nos pusieron (de tapa) un cazón en adobo, que quita el sentido. Caña de Alhambra. Aquí sí tenían una carta de tapas, que no probamos. NO hay tiempo que perder. ¡Quedan dos!

4. Bar la Cueva de 1900.
Ya no les tengo que decir de cuándo es la cueva. Bar grande, creo que con varias franquicias por la ciudad. Especialidad en embutidos. En especial...uno. No recuerdo si cerdoqueso, o quesocerdo. Pero seguro, que una de las dos es. ¿De qué está compuesto? Bien. Como podrán adivinar, de cabeza de jabalí, de toda la vida. Esto es, menudillos de cerdo. ¿y el queso? Se lo comió el ratón. No lo sé. Tampoco pregunté, pues ya gastamos una parte de las influencias del guía local en que nos pusieran el quesocerdo_cerdoqueso de tapa, que no entraba, y a nosotros por enchufe, sí nos lo pusieron. Caña de Alhambra. Lo que me echen. Yo ya no siento ni padezco dolor. Soy una comunión con el país andaluz. Empiezo a gritar que Susana Díaz es la más guapa del mundo, y cuando se pone ese vestido rojo de lunares para ir a la feria, me parece Rocío Jurado o la madre que la parió. Que no.

5. Bar el Aliatar
Madre de mi vida. ¡Qué cosas! Un bar de bocadillos. Llegamos y había unos 2000 millones de chicos italianos de unos 17 años, pidiendo bocadillos de lo más granado. En Granada. Aquí el típico es el de alcachofas. Sí, no he dicho solomillo ni cecina. Alcachofas. ¡Pasando olímpicamente! Me pillé uno de caballa. Son de bocao, así que luego otro de tortilla, creo. Unos 8 euros todo. Unas Alhambras de grifo. Un sitio de llegar, engullir y marchar. Otro para recordar.

BONUSTRACK
Ysla.

El Ysla es la confitería donde se inventaron los piononos. En honor a Pio iX, claro. En Santa Fe, donde las capitulaciones, donde lo perdimos todo. ¿lo recuperamos? Ni puta idea. Ellos eran más avanzados que nosotros. Vuelvo a lo que nos trajo aquí.. Máquina LaSpaziale de primera división, camarero dispuesto a hacerme un gran café y un pionono. Uno, porque deben ser 1500 Kcal él solito. Delicioso, claro.

En definitiva, un viaje gastronómico lleno de encantos. Una ciudad maravillosa, llena de rincones que descubrir. Me voy de Granada con ganas de volver pronto. BTW, la sierra estaba maravillosamente llena de nieve. Parecía una cosa de otro planeta. Me quedo con todo y con la lluvia que me acompañó todo el viaje, de ida, de vuelta y de estancia. No me importó lo más mínimo. Me quedó todo por probar. Quiero volver a Granada.

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