viernes, 13 de abril de 2018

Caravaning muy largo en la provincia de Cádiz

Teníamos toda la Semana Santa por delante, pero no nos queríamos dejar nada sin ver, así que no nos lo pensamos mucho, y decidimos salir el mismo fin de semana. El viernes iba a ser un poco heavy -bueno, según para quién, ejem...- pero finalmente decidimos esparar a Bea, que salía de guardia el mismo sábado y arrancar. Sin más. Eso sí...siendo un poco madrugadores, a ver si llegamos para comer...errr...er...

Pues...

Va a ser que...

No.
Sábado 24-mar
Bodegas en Jerez
Y el sábado 24, salimos a eso de las 11 de la mañana. Madrugamos...lo que pudimos, pero siempre aparecen líos. Paz. Calma. Con la nevera fría, muchas cervezas dentro, y la ilusión de llegar a Cádiz, cuando se pueda. Hemos decidido ir un poco más allá de Conil, a Caños de Meca, que no lo conocemos. El camping, tiene unas valoraciones en ACSI, que no son nada habituales. Así que vamos con muchas expectativas. A la salida de Madrid, pillamos un accidente (o algo, que no supimos) que nos hizo estar parados un buen rato. El tiempo nos respeta (no dan nada bueno), pero llevamos un viento de componente Oeste, que nos da perfectamente bien... de cara. Y el consumo se va a 16l/100km. Alucinante.

En un área de descanso paramos a comer las empanadas que llevamos. Relleno de combustible y seguimos camino. En la parada, muchísimo viento, y tenemos que comer dentro de la caravana. No hay más opción. A penas se sostienen las puertas de las caravanas. Impresionante.

Continuamos camino. Tenemos la impresión de que no llegaremos nunca. :) Cádiz está realmente lejos. Lejos, lejos.
Los km pasan, y cuando giramos al Sur, hacia la vía de la Plata, el viento ya no pega tanto. Llegamos a Sevilla a eso de las 18, y tras la autovía de Jerez, y un poco más, nos plantamos en el camping...¡¡ya de noche!! ¡Qué barbaridad! ¡Qué lejos está esto!

Hacemos check-in fácilmente, nos dicen que hay mucho lío (?) pero encontramos bien los sitios y podemos aparcar con cierta tranquilidad. Las plazas no son muy grandes, el suelo es efectivamente arenoso, pero cabemos bien. Una cena tranquila, una cerveza y nos vamos para cama. Estamos bien cansados.

Hay sólo abuelitos daneses (?), holandeses  e ingleses. Ya sabéis, mucha tranquilidad, alcohol y buenas caras.

Domingo 25-mar
Desayuno bien pausado. Fregar, hacer las cosas, y nos vamos a hacer un poco de turismo. Para hoy dan un poco de mal pronóstico, que no termino de creerme, pero con todo y con eso, nos vamos a hacer una visita urbana, que siempre se gestiona mejor en caso de lluvia. Jerez.

Viento en Zahora.
Al llegar, no llueve, pero tampoco hace especialmente bueno, así que decidimos ir de visita a la bodega de Glez-Byass, que sabemos que está bien. Y tan bien. Al final nos dan a probar un poco Tío Pepe y un poco de queso. No está nada mal. Muy tranquila la visita.

Nos quedamos por Jerez para comer, y finalmente, encontramos un sitio cerca que nos dio de comer,...un poco de batalla y sin ninguna queja.

Vejer de la Frontera y el turismo
Arrancamos de vuelta, sin prisa, tampoco, pero nos dio tiempo a parar en Vejer de la Frontera a ver el pueblo. Tiene varios premios de belleza. Y es...¡Muy bonito! Aparcamos sin problemas y le dimos una vuelta. Historias de ataques de corsarios y piratas.

A cenar en el camping.

Un poquito cansados, que tampoco hay que empezar fuerte. Unas cervecillas, mientras los chicos echan un juego de mesa y luego a cama. Pese a estar casi en abril, y estar muy al sur, vamos a tener que dormir toda la noche con la calefacción puesta.

Lunes 26-mar
Vejer
Sin madrugar y desayunos en la caravana. A la playa. No hay cuestión aquí. Nos vamos a la playa que está cerca del camping. Se llama Playa de Zahora. No está aparentemente muy afectada por las últimas borrascas, y nos encontramos un poco de viento y mucho sol. Algunos valientes se bañan. Día de volar cometas. Paseos por la arena. Muy agradable. Nos quedamos a cenar en el Restaurante "Los Pinos" que está al lado del camping y tiene muy buenas valoraciones en Google y TripAdvisor. Al final, comida de bastante batalla. Lo único diferente, un borriquete, el pescado del día que estaba muy bueno.

Martes 27-mar
Caños de Meca al anochecer
Tenemos una reserva en San Fernando. Nos vamos hasta allí. En Venta Vargas, que es sitio de tortillas de camarones y es donde comenzó a actuar Camarón de la Isla. Primero dimos unas vueltas por la ciudad, que es realmente bonita, y a eso de las 13, nos acercamos al restaurante. ¡Muy bien! Vamos, no maravilloso, pero muy bien. NO nos podemos quejar de nada. Las tortillas de camarón, muy buenas; Y el resto de la comida, también muy buena. Mención especial al rabo de toro, del que hubo que pedir una segunda ración. Al final, probamos tortillas de camarón, croquetas, papas aliñadas, frito gaditano, boquerones, bienmesabe, berza y el rabo.

Volvimos despacio para el camping, dejamos a los niños cenados, y...nos fuimos sólo los mayores a Caños de Meca. Un sitio fascinante. Una playa maravillosa. Un montón de personas...digamos... hippy...y un montón de furgos, disfrutando de una puesta de sol apoteósica. Y pasó un Iridium, y una ISS, que pudimos ver a simple vista. Y además había cerveza doble malta...que no era Cruzcampo.

Uno de los momentos que valen un viaje.

Miércoles 28-mar
Día de visitar unos cuantos pueblos. Nos fuimos por la costa, después de ir a Conil a comprar una bomba de la caravana de Emilio que dejó de funcionar, a ver unos pueblos de la costa de Cádiz. Visitamos Barbate, en donde comimos muy bien en El "Club de Pesca deportiva El Atún", que es un sitio muy peculiar, pero que dicen las webs, que es el sitio ideal para disfrutar del atún rojo. Estaba caro, pero accesible. Comimos de todo, y no pagamos mucho. Un sitio muy bullicioso. A destacar, la ijada al oloroso y el mormo al horno. Tuvimos que repetir algo, porque nos quedamos regulín de hambre. Yo creo que Ángel un poco antes de regulí. Luego seguimos a Zahara de los Atunes, en donde tuvimos playa y baño...y finalmente, acabamos en Tarifa, en donde vimos el viento y otra vez un montón de Hippies disfrutar de una ciudad muy diferente. Un día bien aprovechado. Difrutamos de una cena en el camping, sin problemas. Hace un poco de frío, pero se está perfectamente bienn fuera.

Jueves 29-mar
De repente, se acabó la paz. Empieza la Semana Santa oficial, y el camping, literalmente, se abarrota. Completamente. De locales. Muy ruidosos. Mucho. De locura. Se ponen varios en las parcelas y empiezan a hacer fiestukis. Madre mía. Ahora entiendo a los abuelitos daneses que vivían en la paz absoluta durante la semana anterior, que se marcharon apresuradamente ayer.

Me dí un paseo tremendo por la playa de Zahora. Me gustó mucho. No me la imaginaba así. Claro que en verano tampoco hay que imaginársela así. Será así, con 5000 personas más encima. Creo que me encontré 2 o 3 personas durante un paseo de ida y vuelta. Eso sí, creo que era bastante...temprano.
Decidimos, sin duda, levantar el campamento. El camping, Pinar de San José, está bien, como se espera de un camping de primera, pero creo que está sobrevalorado en ACSI, cosa que no es normal. Al menos habitual. Finalmente, nos quedamos con buen sabor de boca, pese a algún problema puntual. El desayuno en el bar, con la zurrapa, es algo que se me queda para siempre. La piscina estaba cerrada, pero al menos, no nos hizo viento. La parcela, más que correcta.

Faro de Trafalgar al amanecer
Después de recoger, nos encontramos con un problema, ya que el mover, deja de funcionar aduciendo batería baja. Oh, dios. ¿Qué pasa? Echo un vistazo y a priori no veo nada raro, así que seguimos a mano, que no era dificil. Luego, en la primera parada, observo que simplemente, se han soltado los bornes de la batería AGM. ¡¡Se han soltado los tornillos!!. Les echaré un poco de fijador al llegar a casa. Problema solucionado.

Arrancamos, y comenzamos viaje hacia el norte. Los Feres, nos vamos a quedar unos días más, y los Cano, van con la intención de llegar en el día. Paramos en Monesterio, realmente en Santa Olalla, en donde paramos a la ida, y encontramos la profunda satisfacción de encontrar abierto ¡en Jueves Santo! una tienda en un polígono a lado de la gasolinera donde nos vendieron todo tipo de delicatessen de puerco ibérico. Ventajas de llevar nevera con congelador. Pudimos comprar...cosas.

San Fernando: Unos cachondos
En la misma Santa Olalla, en donde paramos en otra ocasión yendo a Huelva, paramos a comer unos bocadillos, dando buena cuenta de algunas de las viandas que acabábamos de comprar. Nos tomamos unos cafelitos bien buenos en la Bialetti que me trajeron los Reyes Magos, y nos abrazamos mucho con los Canos, porque ya cada uno tiraba por su camino. Ellos directos a casa, y nosotros poniendo el morro hacia el camping de Monesterio, que parece que está a poco más de 20km.

Tras los besos y los abrazos, más necesarios que nunca, ponemos rumbo al camping. Carteles, y Google nos decían que todo en orden. Eso sí. No cogen el teléfono. Salimos de la autovía, tomamos la carretera nacional, luego la pista...y...en una bajada, con un puente estrecho, nos encontramos con una verja cerrada. ¡El camping está cerrado! Y nos va a costar salir de aquí! 11 metros de trailer... ¡Menos mal que ya se me va dando bien lo de dar marcha atrás! Después de 2 años, no es sin tiempo. Pero tras un par de maniobras delicadas, todo en orden de marcha. ¡Salimos!

Camping de Mérida
Y? ¿Ahora qué? Tras barajar varias opciones, descartando incluso el camping "Las Grullas"...no por ponernos en pelotillas, que...para lo que queda que enseñar tampoco es nada, sino por los 9ºC que teníamos en el termómetro. P lo vió "in extremis". Es un detalle...digamos...no menor.

Finalmente, acabamos con nuestros doloridos huesos en el camping de Mérida, que estaba en nuestro camino. Las opiniones de ACSI, malas, realmente bajas. Tenía un 6.2 que nosotros subimos a un 6.3...porque realmente, las opiniones de los españoles...no sirven. En fin. Es un camping de 2ª categoría, con cosas de camping de segunda categoría. Pero tiene duchas de grifo, con agua muy caliente, muy limpias. Algo antiguas. Un bar con Mahou, cervezas artesanas de la tierra, y torrijas. Parcelas muy decentes, mucha paz y tranquilidad, y ¿qué más tiene que tener un camping de 2ª para estar bien? No. No es de 6.2. Injusto. Bueno. Nos instalamos y Carlos hizo amigos. Se lo pasaron bien. Luego cena y a dormir. Algo más de fresco que en Cádiz. La Truma al 1.5 toda la noche y a dormir como lirones.


Viernes 30-mar
Desayunamos sin ninguna prisa y recogimos lo poco que sacamos. La idea es terminar hoy en Gredos o en el Tiétar, si Ángel nos deja, porque está un poco pelmazo con que se quiere ir a casa ya. :(

Arrancamos a eso de las 11 AM, sin viento y tomando el viaje con calma. Se va bien a 100 por hora. Al llegar al cruce de Gredos, fue un no. Al llegar al del Tiétar, un tampoco. Pues para casa. Comimos, con mucho viento, en un pueblo al que salimos. Dentro de la caravana. Muy bien. Algo que teníamos en la nevera que nos había sobrado de los días anteriores.

Llegamos a las 18 a casa. Muchos kilómetros, más de 2.500, y un consumo desmoderado, 9.5 l/100km, pese a hacer casi 400 sin caravana. El viento ha costado la diferencia.

Cádiz es una provincia que merece más visita. Lástima que esté tan lejos. O no tan lástima. Quizá merezca por estarlo.

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