martes, 11 de diciembre de 2018

Caravaning en los Arribes del Duero

Fin de semana largo a la vista, así que nos vamos con la caravana a algún sitio. No lo dudamos nada. Nos vamos.

¿es invierno? Sí. ¿Hace frío? Sí. Nos vamos.

Salimos el miércoles directamente desde el cole. No tenía claro lo de llegar a la entrega de niños a eso de las 17.30 con el coche y la caravana...pero fue más fácil de lo previsto. Con todo listo, nos vamos. Dormimos en...¡¡guess what!! en un furgoperfecto. En éste, de Narros del Castillo. Llegamos, no había nadie, pero ¡¡perfecto!! Super-tranquilo, algún perro a lo lejos deseando irse de caza con su dueño el día siguiente y poco más. Cenamos tranquilamente, calefacción y a dormir. Al día siguiente, amanecer buenísimo por la ventana del salón.


Amanece en Narros del Castillo

6-DIC

Tiempo frío y desayuno. Fuimos al bar del "Gallo Kiriko", que está a 50 metros, y compré kiwis y alguna cosa más de dulce para comer. Salimos hacia los Arribes. Por el camino, me despisté y tuvimos un bandazo que gracias al ATC no fue a más, pero llegamos a impactar con un ojo de gato en la caravana (por suerte, daños mínimos) pero realmente fue una gran suerte respecto a lo que podía ser.

Si alguien duda si poner ATC a su caravana o no, ¡que no lo dude! en una sola maniobra se amortiza 30 veces su valor.

O 3000.

Llegamos al camping. Solitario, vacío. Está bien, pero...vamos...¡todo para nosotros! En todo el fin de semana, apareció una furgo, otra, otra, una autocaravana y algún fijo despistado. Los dueños muy amables, pero poco más que "andar por allí" hacían. No había ningún tipo de servicio disponible. En invierno poca cosa.

Por la tarde fuimos a dar un paseo por Fermoselle y la parte portuguesa. Muy bonito. tuvimos buen tiempo en general. Buenas vistas. Acabamos merendando en un bar. En casa Montse, en Fariza. Merece la pena una visita. Para volver a los 70. Las carrilleras, de mojar pan.

Cena en la caravana. Sueño. Calefacción.

7-DIC

Intentamos coger alguno de los barcos que recorren el río, pero no tuvimos suerte. Ya no quedan entradas, y en el embarcadero (sin cobertura) no hay suerte tampoco. Quedaba para el viaje de las 16, pero decidimos que ya no, porque se nos va a hacer noche. Volvemos a Aldeadávila de la Ribera, y comemos algo en el bar "La Cabaña", que no está nada mal. Luego vamos al mirador del Fraile, pero no hay suerte. Niebla por todas partes. Volvemos. Pasamos por la presa de Almendra, que es maravillosamente grande. Levanta un poco la niebla por suerte. Vemos la presa.

Pasamos por Vitigudino, que es una población importante de la zona. Tenemos que dar un buen rodeo, pero hay que ir. Por desgracia, la iglesia románica estaba cerrada. Tomamos un café y le damos un paseo.

Volvemos al camping y cenamos tranquilamente. En invierno se está mucho tiempo dentro, sin duda. Una caravana grande es importante.

Aún tenemos tiempo a visitar el pueblo de al lado del camping (que no tiene ningún servicio, ni bar), pero que merece una visita andando. Alguna instalación solar.

Noche muy fría y húmeda.

8-DIC

Amanece soleado, así que nos vamos rápidamente a ver cosas. Hoy nos toca el norte, pero antes vamos a Zarza de Pumareda  (búsquelo usted en google maps), en donde nos enteramos que había una matanza. Llegamos y efectivamente, había un par de cerdos en un banco. Los chiquis fliparon con la parte gore del destripe. Como campeones. Estuvimos allí un buen rato, disfrutando del sol y de algunas viandas que había para repartir y enseguida nos fuimos a los miradores del Fraile y del Picón de Felipe en donde estuvimos el día anterior pero no vimos nada por culpa de la niebla. Esta vez, día espléndido y disfrutamos de las grandes vistas de la presa. Presa de Aldeadávila. Un gran sitio para verlo. Alucinante cantidad de producción de energía eléctrica. Lo de las turbinas reversibles (Francis R...) es ya para frikis...y una cosa lleva a otra, y la cavitación hidráulica de los álabes, me tuvo en áscuas intelectuales un buen rato sobre todo porque se activa a presiones no convencionales (menores que las de diseño de trabajo).

Pero volvamos al viaje que tiene miga. Comimos en Aldeadávila y seguimos camino al norte, en donde pudimos llegar al puente de hierro antes de que anocheciera. Justo a tiempo. Un sitio que merece mucho la pena ver. Un puente con 104 años, que parece, fue un auténtico punto de ruptura con lo que había hasta la época en puentes. Salva una distacia récord en longitud y altura.

 Volvimos poco a poco al camping, no sin antes dejar de visitar todo lo que pudimos por el camino.

Realmente, la zona de los Arribes, está llena de lugares fascinantes, con muy poca explotación turística.

Pensamos que como era fin de semana, el camping tendría un poco de ambiente, no se, que harían algo en el bar, con música y que vendrían los del pueblo...pero...no.

Nada. Nada. Muuerto completamente. Nada. Nos metimos en la caravana para salvarnos del frío y de la humedad. La niebla decidió que ya era mucha tregua y vino a por nosotros. Alucinante.

Esa misma noche se nos terminó el gas (nos despertó el piezo intentando encender otra vez la Truma). Vaya, vaya. Pensamos que íbamos a pasar mucho frío, porque serían las 03.00 AM, pero no. La caravana está realmente bien aislada, y pese a que había 13ºC al amanecer, se estaba relativamente confortable.

Por suerte para todos. La bombona de Campingaz nos salva la vida y podemos hacer cafelito y calentar la leche.


9-DIC.

Parece que hay una gasolinera de Cepsa con botellas de gas en Fermoselle, a sólo 5 minutos en coche. Lo intento a eso de las 09.00 AM, pero no hay suerte. Los dueños parece que no quieren madrugar. Efectivamente, tienen botellas, pero está cerrada.

Presa de Aldeadávila desde el Mirador de El Fraile
Como la niebla no levanta, decidimos salir para casa, que ya ha estado bien de frío y humedad.

En nada montamos todo para salir (la mayoría de las cosas mojadas), puaj! y salimos despacio.

Paramos en Toro, en donde vemos su grandiosa Colegiata, por fuera, porque ¡había culto!...oooh. Otro día será.

Paramos en un FP...otro más. A comer. En el medio de Toro. Un sitio que está bien, pero vamos...no es una locura. Está bien. Digamos que yo no me quedaría a dormir ahí. No me parece un sitio tranquilo.

Poco a poco y sin líos de tráfico, llegamos a casa.











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