jueves, 15 de agosto de 2019

Viaje a Suiza - Parte 1

Salimos
Viernes, 19 de julio.
Después de un día de trabajo normal, salimos a eso de las 16 horas. Llevamos muchas provisiones y muchas cosas porque nos enfrentaremos a frío y calor en el mismo viaje. Así que "va de todo". El peso se nota muchísimo en la salida.

La idea es llegar a Zestoa como ya viene siendo habitual en los viajes de verano. Buena temperatura, y pasan los kilómetros. Pasamos Burgos y la AP-1 que se convierte ya en A-1 porque se ha vencido la concesión. ¡Bueno!


Llamamos a Urberu y nos confirman que tenemos una plaza para comer, así que llegamos al área de AC de Zestoa y dejamos el remolque. Sin más, salimos para cenar en la sidrería. Como siempre, excelente. Sin más. No hay ni un pero en el asunto. El "menú sidrería" es impecable. Hay mucha gente, cada vez más, y cada vez más turistas.

Nos volvemos al área y dormimos muy plácidamente.


Sábado, 20 de julio.
Al día siguiente, un paseo por el pueblo, bien temprano. Saco dinero para llevar efectivo -muy importante- y me tomo un café mientras el resto del equipo se despierta. Desayunos, y nos ponemos en marcha muy fácilmente. Antes de las 10AM estamos en marcha camino de Larrouleta. El día ya amanece un poco amenazante y no sabemos si podremos parar en el Wipe-Out. En el camino de Hendaya, se nos pone a llover, así que decidimos seguir camino y saltarnos el camping de San Juan de Luz. Vamos directos a Carcassone.
La Commanderie

Paramos a comer en un área de descanso estupenda, como todas las francesas, aunque he de decir que las he visto un poco más descuidadas que otros años, pero a años luz de lo que son las áreas de España o Italia, por ejemplo.

A media tarde, llegamos al camping "La Commanderie", muy cerca de Carcassone y muy bien ubicado. Como sabemos que en esta zona hace calor, cogemos uno con piscina. No fue muy caro, unos 35€ la noche, y el calor que queríamos para la zona de San Juan de Luz, lo tenemos aquí muy presente. Las cigarras están haciendo buen ruido. Acampamos sin demasiado lío y nos vamos a la piscine, que ya toca. Bien. Tarde bien tranquila. Cena en la caravana.

Domingo, 21 de julio.
Carcassone
Día de ver Carcasone. Amanece con amenaza de hacer mucho calor, y parece que vamos a sufrir en la visita. Cogemos el coche, aparcamos en Carcassone sin demasiados problemas, y nos vamos a ver la ciudadela. Bien. Una más. Me gustó, pero no me pareció nada espectacular. Y como suele pasar con estas cosas, llena de tiendas de souvenirs y de restaurantes de menú de "Juego de Tronos". :(

Por suerte, no compramos nada y nos volvimos al camping a comer. Carcassone se ve en 3-4 horas o menos.

Por la tarde, calor aplastante, 38ºC, así que lo mejor es tomarlo con calma y echarse a la piscina sin piedad. Al final, los mayores nos aburrimos un poco y nos vamos a ver el pueblo de al lado, que se llama Trèbes pero no vale mucho, así que nos volvemos. En el bar publicitan mucho el vino de la tierra de allí, así que pedimos un par de "vierres" pero...es malísimo. Tanto el rosado como el blanco. Malo, malo, malo, malo.

Cena en la caravana. Hace mucho calor, dormiremos regulete.

Lunes, 22 de julio. 
Nos vamos, ya toca. Ponemos el morro a las montañas, que ya está bien de calor. Vamos a L'Argentiere, que es el pueblo más arriba de Chamonix, ya que sabemos que el camping donde fuimos hace dos años, está ya cerrado. Decidimos no llamar, porque somos así de chulos, y después de una buena paliza de kms, llegamos. Después de enfrentarnos a un puente de 2,40m de gálibo (nosotros tenemos 2.80...) y marcha atrás y problema grande para encontrar un camino alternativo y bla bla bla...llegamos a la otra entrada del camping, que tampoco es muy fácil...y..."CAMPING COMPLET". Es lo que nos encontramos. Como ya nos lo sabemos de otras veces, y total teníamos que dar la vuelta, pasamos adentro y preguntamos en la recepción. Casualmente nos dicen que tienen una plaza libre, la número 2, que es estupenda y nos permite disfrutar mucho de la vista del glaciar que tenemos a la vista. El camping es excepcional. El camping no es del ACSI, pero es el Mer de Glace, que creo que merece mucho la pena. Delante justo de nosotros, había un remolque itinerante que hace crepes, así que todo el mundo se pidió uno. Yo me lo ahorré en aras de no volver con demasiado lastre.

Me fui hasta Chamonix a intentar hacer GasOil (para luego tener en Suiza) y realmente Chamonix (ciudad) está echado a perder. Cada vez más presión turística y más gente por todas partes. Más "concept stores" y menos de lo que fué en su origen. Por suerte los pueblos de antes y después todavía se mantienen bien.

Cenamos en la caravana.

Martes 23 de julio.
Día de hacer una ruta. La idea era subir hasta el refugio del Glaciar y a partir de ahí ya veríamos. Comenzamos un poco más arriba de donde estábamos (realmente el camping al que deberíamos haber ido era otro, pero da un poco igual) y comenzamos la ruta. En concreto esto es lo que nos salió https://connect.garmin.com/modern/activity/3874485517, 14 Km con 800 metros de desnivel.


Las vistas desde el refugio son excelentes. Maravilloso. Nos comemos unos bocatas arriba y unas cervezas del refugio.

El campingluz
Y comenzamos la bajada, que al principio bien, pero finalmente se habilita por una pista de esquí y se hace bastante pestosa. Bajar siempre es algo muy pestoso. Pero finalmente, sin desenrollar las rodillas, pudimos llegar al coche de nuevo y volver al camping a darnos unas buenas duchas y ...¡oh! a comprobar cómo el remolque de los creps no había venido esta vez, y en su lugar estaba un remolque que hacía pizzas y la cocinera era española, casada con francés...y blablabla...y buenos precios. Todo muy bien.

A descansar. NO hay mosquitos y ponemos el camping luz. Una noche muy tranquila. El camping es excelente. Mañana cruzaremos a Suiza.

Miércoles, 24 de julio.
Día de pasar a Suiza; Desayunos y preparar todo. Hasta ahí bien. Luego recordé que para entrar en Suiza siempre hay que pasar un puerto de montaña...y esta vez no iba a ser menos. La verdad es que al menos estábamos muy cerca de la frontera. Desde la zona de Chamonix, no se tarda casi nada.

Puente de madera
en Lucern

Salimos, siempre cuesta arriba, hasta llegar al paso de Forclaz (jeje, empezamos a comprender algunos de los nombres de cosas de Decathlon. ¡Por cierto! en la web que se enlaza, pone que no recomendado para caravanas. :). Al bajar, nos paramos a más o menos la mitad del puerto para dejar descansar los frenos de la caravana, y nos encontramos con que echaban un buen humo que nos dejó algo preocupados. Por lo demás, compramos unos albaricoques, ya en Suiza, a un precio desorbitado (8€) y proseguimos camino. Justo al pasar la frontera, en la que nadie nos preguntó nada, compramos la pegata de las autopistas (42€) y continuamos camino.

Llegamos a eso de las 14, bajo un sol abrasador a Interlaken. En concreto al camping Talacker, que era el que habíamos elegido. No era gran cosa, pero tenía buenas críticas en ACSI. El calor era increíble, para ser Suiza, para ser Interlaken. Nos encontramos que el camping está cerrado a mediodía, y no hay nadie por ahí. Hacemos una maniobra complicada para ponernos un poco a la sombra y empezar a cocinar. Desde el primer piso del edificio, nos saludan y nos dicen que nos pongamos en una parcela. Bien! Nos ponemos a cocinar sin problemas. En poco tiempo se acercan y amablemente nos dan corriente (¡¡aire acondicionado!!)

Estamos hablando de 37ºC que con el nivel de humedad que hay allí, es auténticamente devastador. Un poco rollo, porque el camping no tiene nada. Y es más, -... creemos que nos van a cobrar una pasta (como todos en Suiza). Mala elección. Por la tarde nos vamos a dar un paseo por Interlaken. Los niños se quedan en el AC. Interlaken es una feria. Un auténtico desastre. Los carteles en chino, indio o árabe. Madre mía. Realmente muy efectivas las campañas de márketing, pero un desastre para los que buscamos algo más relajado.

Volvemos al camping.

Cena en la caravana.

Jueves 25 de julio.
Día del apóstol. ¿Qué vamos a hacer? Pues ir a Lucerna, que era la ciudad que más nos llamaba la atención de todas. Decidimos ir en coche, y aparcar en donde se pudiera. Luego descubrimos que los parking no son tan caros. Aparcamos en la estación de tren/autobuses, por 8€ casi todo el día. Muy razonable.

Vimos el puente de la capilla, (https://es.wikipedia.org/wiki/Kapellbr%C3%BCcke), que está bien, pero no es nada del otro jueves, y compramos el viaje para hacer el ascenso al Monte Pilatus, con el 1/2 fare pass ese que llevamos. Con eso, como nos cobran la mitad, sólo es escandalosamente caro. Pagamos, creo recordar, 91€.

Primero un bus, luego un tren, luego un teleférico, y luego otro. Ya estamos arriba. Muy bien todo. Se sube muy arriba y hay unas vistas de Lucerna, espectaculares. Hay gente, pero no MUCHA gente. Se está bien. Como el día abajo era muy caluroso, arriba no hacía frío pero se estaba muy bien. Comimos de bocatas. Después un paseo por las cumbres y bajamos porque no sabíamos cuánto nos iban a cobrar de coche.

En la parcela...el lago.
En el camino de ida, encontramos un camping, el Seebucht, que nos dijo que tenían una plaza, mirando al lago, así que decidimos cambiarnos al día siguiente.

Volvimos al Talacker, en donde terminamos de pasar calor y poco más. Fuimos a pasear un poco (mal comunicado)...y dormimos, sin la calor esperada, porque -por suerte- por la noche refresca un poco.

Al día siguiente, les dijimos que nos cambiábamos, empaquetamos todo y nos fuimos. El viaje, 10 minutos, pero meter la caravana allí...media hora con el mover. ¡madre mía qué maniobra! Obviamente, con el coche, había poco que hacer, pero el mover, un invento por completo. La pusimos como quisimos. ¡Perfecta, mirando al mar!

Nos iban a cobrar lo mismo que en el otro, pero al menos en este, podemos meternos en el lago. Hay tablas de paddle surf y los chavales se entretienen. Nos bañamos todo. Tarde de mucho calor, pero lo pasamos en el agua.

Mañana, dan malo.

Viernes, 26 de julio
Como hoy dan bueno y mañana regulero, los chavales se quieren quedar todo el día por el lago, dando remos en los paddle-surf, así que nos tomamos el día de relax. Hacemos un poco de supermercado, y poco más, mientras los chavales disfrutan del agua fresca del lago con un calor importante. Mañana parece que ya se va el calor, pero nos dicen aquí que una semana de MUCHO calor es bastante habitual por aquí por Interlaken. Yo, desde luego, es lo último que me imaginaba. La verdad es que se está fenomenal a la orilla del lago.

Primera semana.

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