miércoles, 11 de noviembre de 2020

Que quede bien claro

 Que los vestidos pasan. 

El color del pelo pasa. 

Los zapatos, las uñas, el viento. 

Las bandas (bajo y batería) pasan.

Lo único que queda es la increíble guitarra hecha con una lata de aceite de coche, que suena amarga como el lúpulo.

Y el increíble directo del blues de Samantha Fish.






No hay comentarios:

Publicar un comentario