lunes, 7 de junio de 2021

Primer viaje autocaravanero (de verdad)

 Aunque hace unos días hicimos un primer 'viaje' (el primero primero primero, fue traerla para casa), a Burela y poco más, tenemos la impresión de que este que hemos hecho, ha sido el primer viaje, de verdad. 

En el que íbamos a poder comprobar si es realmente tan pequeña como parece o realmente podemos decir que cabemos todos, aunque todos no íbamos a ir, claro. 

Salimos. Dejamos a Pisty en la salida de su excursión a La Molina y nos espe...espera, que se nos ha quedado en casa todo el berenjenal de las medicinas. Para casa en el coche y arranca la autocaravana que vamos a hacer lo que mejor se nos da. ¡Perseguir autobuses!


Total, que llamamos a la profe acompañante y nos dicen que ya han salido, que vamos detrás, y que pararán en el km 158 de la A2. 

Y en lugar de ir a 95, pues ya vamos a 115, que es lo que no teníamos pensado hacer, máxime con un motor de 3000Km solamente. 

Llegamos a la altura de un autobús, que es de Lleida, y no es los habituales que usa el cole, así que no es. Casualmente, unos niños nos saludan amablemente desde el asiento de atrás. ¡Qué monos!

No sin un esfuerzo titánico ¡cómo corren! pasamos al bus, que no es, porque este es dorado y el que vimos allí era rosa, y buscamos el sig...suena el teléfono. 

Que no está abierta el área del 158, que seguimos al 198. Cabalgada. No podemos ir más rápido. Por suerte no hay tráfico y la carretera está muy bien de asfalto. 


Llegamos al área de la 198, y llamamos a la profe. 

-- Ya estamos aquí!! Arf, arg, arf, 

-- Ah, pues qué bien, nosotros estamos llegando, que vamos detrás. Nos habéis adelantado y nos han chivado los niños. 

Eh? Era dorado por atrás, pero rosa por delante. Eran de Lleida porque los pone la estación de esquí a donde van. 

Qué bochorno. Medicinas entregadas. Seguimos camino.

Paramos a comer algo que llevábamos de casa, en un área de servicio (ya vamos a mucha menos velocidad)


Llegamos a Benasque, después de un buen pirulo por Laspaúles, porque la N260 está cortada por algún tipo de trabajos. Ya Benasque es el fin del mundo, ahora no puedo imaginarlo. Increíble. Primer contacto con las carreteras de montaña estrechas. Muy estrechas. El vehículo es ancho, pero se hace bien. 

Teníamos el área reservada, así que nos metimos dentro y cambiamos aguas. Somos los únicos que estamos dentro; El resto de la comunidad está, simplemente al otro lado de la barrera, gratis. Pasa la GC y no dice nada. No es verano. 

Cenas, paseo por la ciudad y a cama. Dormimos bien, pero llueve por la noche. Obviamente, salta la calefacción (que ponemos a +15ºC). 


Todo muy bien. Duchas y al lío. Nos tomamos el día con calma, porque este es el peor de todos. Vamos primero a la estación de esquí de Cerler, y de ahí a Ampriu (estación de esquí fantasma, como todas). Como todavía no llueve nos hacemos un sprint para subir a un pico, pero por una pista roja. ¡Madre mía qué desnivel! 

A la vuelta un respiro y empieza a llover. Vemos todo lo que hay que ver desde la furgo, el fin de la carretera (lleno de furgos, y Llanos del Hospital, que estaba desierto también porque diluviaba. Paramos en todas partes, y nos fuimos a Castejón de Sos, a verlo, porque por ahí llovería menos...eh...no. Increíble diluvio. Íbamos a dormir en Castejón pero finalmente volvemos a Benasque para poder hacer mejor la ruta del día siguiente. 

Cena y a cama. 


El miércoles, sí, ruta. Subimos con la furgo al parking de Estós y ruta al Ibón de Espigantosa + Subida al refugio de Estós, que estaba sólo con su guarda, y muchas ganas de conversar. Allí echamos un rato y dos bocatas. La impresión es que allí empiezan muchas cosas, pero para nosotros, acaba allí la ruta que nos marcamos. Dura. 

A la vuelta, cambio de aguas en la gasolinera de Benasque (si echas GasOil es gratis, si no, 3€) ¡¡son suuuperamables!! y nos vamos para el Pirineo Catalán. Como tenemos que ir por la vuelta, al final paramos a medio camino. En el parking (es un FP), de Vilamur, cerca de Sort. Muy bonito y con vistas, pero no es más que un apartadero. Muy tranquilo todo. No pudimos ver el pueblo porque llevábamos algo de prisa. Seguimos después de desayunar. 

El día siguiente, jueves, 3, paramos en Fornells de la Muntanya a comprar algunas chuches de pastelería y en Ribes de Freser a ver la oficina de información. Muy bonito el pueblo. Seguimos después de echar AdBlue (quién iba a pensar que no estaba lleno), hasta Queralbs. 

El pueblo es tal y como lo cuentan. Tampoco nos respetó la lluvia pero le dimos una vuelta igualmente. Medieval, con iglesia románica y muy cuidado todo. Compramos los billetes por internet. Mañana a la Vall de Nuria en el cremallera. 



Cena y diluvio

El viernes 4, a las 9, el tren. Subimos a Nuria. Precioso, como lo contaban. Simplemente maravilloso. Para echar 5 días allí. Hay que subir andando como sea. Subimos al pico del Ágila (una tirada, eh!) y luego nos dejamos caer al centro de eventos, para echarnos un buffet en el hotel. All_you_can_eat, pero estoy mayor para esto. 




Por la tarde, nos cogimos el tren antes, porque se puso muy muy muy feo y la lluvia llegó justo justo cuando entrábamos en casa. Uf, por los pelos. 

Arrancamos, camino de Masella. Tenemos 50 minutos hasta allí. Y llegamos en nada. Aparcamos y nos dio tiempo a un paseo. Hoy de noche, hará frio. Estamos a 1.500 de altura. Diluvio esa noche. Diluvio universal. Dormimos regular por eso. Al día siguiente, coger a Carlos. Y...

¿Y ahora qué? ¿Qué hacemos? Pues un arroz en el Delta del Ebro? Ea, vámonos. Por el túnel del Cadí  (clavada) llegamos en nada a La Casa de La Fusta, que tiene un centro de observación de aves, y un área de autocaravanas privada. ¡Hale para dentro! 9€. Cambiamos aguas, y comimos arroz caldoso con cigalas  y rape. Nada mal. 




Vuelta a casa por la A3 sin prisa. 

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