lunes, 5 de julio de 2021

Viaje a la Alcarria

Bueno, más o menos. Realmente fuimos a conocer la provincia de Ciudad Real antes de que llegue todo lo más gordo del calor. 

Hacía calor, pero se llevaba razonablemente bien. 

Allá nos fuimos después de comer. Paramos a recoger el colchón (topper, como se dice ahora) que encargamos, porque el colchón original es un poco COMO UNA PIEDRA. 

Y nos fuimos a buscar un sitio para dormir. 

Incautos de nosotros, nos fuimos a Ciudad Real. 

No es por desmerecer. En absoluto; pero la ciudad no tiene área de autocaravanas (aparcamos en un aparcamiento público, pero parecía un mal sitio para dormir) y no le encontramos el punto turístico que esperábamos. 

Capital de provincia con muchos funcionarios que salen a pasear de punta en blanco. Terracitas y cañitas pero poco más que ver. Las dos iglesias que pasamos, estaban cerradas (no sabemos si por Covid), así que nos fuimos a lo que conocíamos

Decidimos ir al área municipal de Torralba de Calatrava que estaba realmente cerca y lo conocíamos de una vez que vinimos. Un área excepcional. Cerca del pueblo, con todos los servicios, incluyendo tomas de corriente, y en perfecto estado de conservación. ¡Hasta barbacoas hay! Un 10. 

Fuimos al pueblo, a tomar una caña por aquello de reactivar la economía local y acabamos abrazando una de calamares y una de bravas. Mal. 

Dormimos como lirones, por aquello de que ERA EL COLCHÓN QUE ESTABA COMO UNA PIEDRA.

Al día siguiente, pusimos rumbo a Almagro, que tiene mejor pinta que CR. 


Aparcamos sin problemas y fuimos a tomar el café de la mañana. Luego vimos la plaza y nos metimos en el corral de comedias en el que nos hicieron una representación. Todo muy bien. Comimos en un bar de la propia plaza. Reactivando la economía local (II). 


La plaza mayor es espectacular. Está muy bien conservada y tenía el punto justo entre ambiente social y turistas. El bar donde comimos, se llamaba el Txoko de Bacco. No muy afortunado el nombre, creo. Pero todo estaba muy rico. 

Luego me empeñé en visitar las Tablas de Daimiel porque estábamos muy cerca, pero -efectivamente- estaban bastante secas y había muy poco que ver. Los pájaros migratorios ya se habían ido. El centro de visitantes, un poco desolado. 

Pues oye, que nos vamos a ver el Castillo de Calatrava la Vieja. Llegamos 50 min antes de que cerrase. Todo para nosotros. Se visita muy bien en una hora. Fue moro, cristiano y no sé cuántas cosas más. Tiene una medina bien conservada y luego hicieron un esperpento digno de cualquier diputación provincial dentro. El lugar es maravilloso. Al borde del Guadiana. Donde los ojos. 

La guía contaba con que nos íbamos a quedar a dormir allí, era un sitio estupendo y no había muy mal ambiente, pero estábamos a tiro de piedra de Torralba y nos pudo la pereza. Allá que nos fuimos otra vez. Dormimos muy plácidamente. 



Al día siguiente, domingo, salimos de Torralba sin prisas, a visitar los molinos de Campo de Criptana, ya sabéis, donde nació Sara Montiel. Muy bonitos. Ya había más turistas. Un buen sitio para dormir. Volveremos en invierno. El molino visitable, no tenía citas libres. 



Nos tomamos un café y nos fuimos a Consuegra, en donde sí pudimos visitar el molino Rucio (un museo) pero se nota que la actividad turística no está al 100% por el momento. 

Comimos en la auto, y seguimos camino hasta llegar plácidamente a casa.  

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