miércoles, 13 de octubre de 2021

Un arroz

Hacía mil años que no nos íbamos a por un arroz. Y ya tocaba. Sin ninguna duda. 

Salimos a eso de las 5 de la tarde camino de Valencia. 17-sep-2021.

Estábamos en tiempo de tormentas, así que nos preocupaba mucho encontrar algo muy gordo, pero la previsión era que no. Así que poco a poco fuimos avanzando. Cuando la noche se nos echó encima, buscamos el FurgoPerfecto de Castillo de Garcimuñoz, que resultó ser PERFECTO. PER_FEC_TO. Un sitio en donde apreciar el cielo estrellado (totalmente despejado), con muchas otras furgos alrededor, y todos los servicios a nuestra disposición. 



Dimos una vuelta al pueblo con la firme intención de reavivar la economía local, pero no fue posible. No vimos nada abierto y eso que no era muy tarde. 

Finalmente cenamos en la autocaravana, y a dormir. Sin calefacción, y eso que estamos bien cerca de Cuenca. Nada de frio. 

Al día siguiente, bien temprano, continuamos la marcha con el propósito de llegar para comer, que es mejor hacerlo el sábado que el domingo. Desde donde dormimos, hasta Valencia, se hace muy bien. No había viento con lo que llegamos fácilmente. Fuimos a ver Xeraco para hacer un poco de tiempo y -como ya habíamos llamado al restaurante- nos fuimos acercando, sin prisa. 

El tramo final hasta llegar a Casa Salvador, es bastante complicado, porque va entre huertas de naranjos y arrozales, con carreteras muy estrechas y complicadas de cruzar con un coche grande. 

Finalmente, con un calor sofocante (para mi), llegamos al aparcamiento. Nos pusimos al fondo (había mucho sitio) y fuimos a dar un pequeño paseo hasta hacer la hora de entrar. 

En el Park4night, había un FPerfecto allí mismo en el trozo de tierra entre las dos playas,  pero sinceramente, salvo para furgos pequeñas (tipo VW) o en pleno invierno, cuando no hay nadie, es una locura quedarse ahí. 




Después de un arroz con habitas, setas y berberechos que se hizo de rogar, nos fuimos a descansar un poco. Fuimos buscando un sitio donde quedarnos y encontramos esta pequeña maravilla. Un área privada, con 7€ de precio por día, y donde nos sentimos como en casa. Duchas de agua caliente, la playa a 20 metros, y un pequeño bar que no visitamos. No se pudo pedir más. Fuimos a la playa, baño, medusas y duchas. Paseo por el pueblo. Es un sitio digno de ver. En verano debe ser literalmente insoportable (al menos para mi) pero ya en estas fechas, está perfecto para estar. No hay casi nadie pero no está desierto. 

Cenamos en la furgo, y dormimos con calor (yo), pero razonablemente bien. Al día siguiente camino de casa, pero antes fuimos a desayunar al pueblo. Todo muy bien. Incluso vimos alguna arrocería que podría servirnos como alternativa a Salvador, que no nos terminó de convencer en la última visita. Habrá que probar más en las próximas veces. 

A la vuelta, paramos en Alarcón. Un sitio que no conocíamos tampoco. Hay que pasar por zonas estrechas con la furgo, pero pasamos bien. Aparcamos en el FP del pueblo (un sitio para quedarse, sin duda), pero hoy íbamos sólo a comer. Bueno, íbamos a visitar el pueblo, pero acabamos comiendo.

Comimos en el mesón Don Julián, que nos dió todo tipo de viandas de la zona. Todo muy rico y muy bien. 

Vuelta a casa sin problemas. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario