martes, 5 de octubre de 2021

Viaje a Cantabria

 Otro fin de semana de tralla. 


No se perdona. Bajo ningún concepto. Conseguimos que Ángel se viniese con nosotros (Carlos en Galicia) con lo que íbamos de nuevo tres on the road. 

Salimos el 15 de julio (¡Felicidades yo!), así que decidimos tirar hasta destino porque nos pareció que lo podríamos conseguir, incluso para poder disfrutar de la playa al día siguiente.



Como nos pasa siempre, subestimamos los tiempos y llegamos a San Vicente de la Barquera a eso de las 22 horas. Sin cenar casi. 

Buscamos opciones para aparcar, pero no encontramos nada, e incluso nos metimos en un pequeño lío en el que tuvimos que dar marcha atrás de noche en una calle sin salida. 

Finalmente dormimos en la calle, al lado del camping (que estaba cerrado ya). 

Como troncos y sin problemas. Al día siguiente, nos fuimos al área privada, y tras preparar el chiringuito (toldo y demás), terminamos la jornada laboral. 

Playa. La playa en la que estamos (la siguiente a San Vicente hacia el Este), es estupenda. Viento y cometas. Ángel se baña. Nosotros hasta la rodilla. 

Comida en el chiringuito de la playa. Muy bien todo. 

Por la tarde calor. Al final cenamos en la caravana, porque no encontramos ninguna opción razonable. 

El sábado, playa. Mucha playa. Mucho viento. En algún momento nos tuvimos que salir de la playa porque se hacía muy duro 

El domingo, de vuelta, nos paramos en la cueva de El Soplao, que las teníamos muy recomendadas. Hay tres tipos de visita. La de turistas, la heavy y la super-trallera. Lamentablemente, no traíamos nada de montaña, así que hicimos la de turistas, pero nos quedamos con las ganas de ir a la trash-metal. Volveremos. La carretera, un poco estrecha.

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