viernes, 4 de marzo de 2022

Semana blanca en los Pirineros Navarros

 Venga. 4 días en el Pirineo Navarro. Porque el resto de las estaciones de esquí van a estar hasta arriba. Así que vamos a estaciones nórdicas en donde no hay remontes, o al menos, eso parece. 

Salimos el jueves, después del entrenamiento de baloncesto. Dormimos en la afamada área de Ágreda, en Soria, en donde ya hice stop en otro momento. Es estupenda, pero seguro que en verano hay más ambiente. 

Dormimos fenomenal. Desayuno y continuamos camino. Parada en Olite, a ver castillo y resto del pueblo. Es estupendo. Hasta creo que compramos algunas viandas. :). El área de Olite está en el centro y se puede aparcar sin ningún tipo de problema también. Cambiamos aguas. Sin necesidad, pero siempre que se puede, es razonable hacerlo. 

Luego subimos por carretera hasta Roncal. Ya en los Pirineos. Roncal es un pueblo muy bonito. Pero ya era la hora de comer, y se nos hacía un poco raro comer en la caravana. Estamos hechos unos perdidos. Volvemos con más comida de la que llevamos. Casi todo cerrado. Pero pudimos comprar un...bueno, dos...quesos. 

Luego comimos en Suargi, https://goo.gl/maps/AHUAzeYwdhqGqUr89, al lado del ayuntamiento. Muy bien, la verdad. Menú. 



Seguimos camino para arriba. Paramos en el mirador de Larra, y luego en el refugio del valle. Nuevo y con todos los servicios. Muchas furgos en el parking. Mucho viento. Vimos la venta de Juan Pito, que estaba a tope de coches, y bajamos un poco para dormir y lo hicimos en un FP estupendo, justo donde empieza la ruta del Dolmen de Arrako, justo en el río Belagua.

Perfecto!




 Y al día siguiente, ¡raquetas! Subimos a la estación y pasamos el ferial (primer edificio), porque sabemos que la ruta está un poco más arriba, en el segundo edificio. Dificil encontrar aparcamiento ya. Mucho montañero de esquí fino. 

Nos dicen que el alquiler es abajo, en el Ferial...volvemos abajo, no hay colas. Alquilamos y subimos. Calzamos y nos vamos. Perfecta ruta. En la bajada de la montaña, un poco de miedo. Había zonas peligrosas, en las que hubiera sido mejor cambiar a crampones pero no llevábamos. No hubo incidentes. 

Descanso y nos fuimos a comer. Paramos en la venta de Juan Pito, y era imposible comer allí. Una cola horrible. Así que aprovechando que teníamos la furgo nivelada, comimos de lo que llevábamos. Luego paseo a la Cascada de Arrako, que tiene muy mala llegada desde arriba. Supongo que se ve mucho mejor si se viene desde abajo, justo desde donde dormimos la noche anterior. 



Después, nos fuimos a La Pierre de St. Martin, en Francia (pasando la zona de raquetas), y estupendo todo. Sol, algo de viento, centenares de miles de millones de caravanas. Algo alucinante. La mitad españolas. Aquí ya sí hay remontes, pero muchísima menos gente que la que -supongo- hay en las otras estaciones. 

Cena en la caravana. Paseo por el pueblo (es estación). Compramos masqueraux. Y al día siguiente, tenemos planificado el paseo en trineo con perros. Peeero..el pronóstico es pésimo

Y se cumplió. A las 3AM empezó a llover. Pensé que sería nieve, pero no, era agua. Lloviendo así, casi un suicidio hacer la ruta. Fuimos hasta allí para saber de ella, pero no nos quedamos. Seguimos camino para casa. Poco a poco. 

Paramos en Isaba a ver el pueblo. Tiene un área de AC buena, (no muy buena), pero razonable. Todo gratis menos el agua, que son 2€, pero estaba cerrado por congelación. Un desastre. No teníamos mucha urgencia, pero bueno, como sabíamos que por esta zona no hay mucha cosa, decidimos llamar al camping de Isaba, y por 5€, nos dieron servicio completo. Perfecto. 

Seguimos camino y paramos en Ochagavía, que se ve en 1 hora. Hora de comer. Hora de comer. Guess what. Correcto, aparcamos y nos encontramos la sidrería Kixkia, que nos preparó un chorizo a la sidra y unas croquetas. Bua...ya empezamos. Y luego nos encontramos (siguiendo el río), el Hostal Orialde, que nos preparó otras cosas muy ricas. Y al final, pues hasta una pastelería que estaba cerrando nos invitó a entrar. Un holocausto graso. 

Seguimos camino, hasta Roncesvalles, en donde dimos un paseo. No tiene mucho, así que nos fuimos. Carretera pintoresca y nos plantamos en ... en ...¡Puente la Reina! Correcto. Aquí nos quedamos. Tiene un parking en el centro, con muchas furgos. No hay servicios, pero estamos a tope de felicidad. Cenamos en la furgo, creo recordar. :) Es extraño, pero sí. 

Al día siguiente una ruta por los alrededores -con nuestros inconvenientes tradicionales- y tiramos para casa, para llegar a eso de las 19. Sin ninguna prisa.