martes, 26 de abril de 2022

Fin de semana en Albarracín

 Un fin de semana estándar. Nos tenemos que ir porque ya toca. Y además nos vamos sin niños, con lo que la cosa promete. 


Fuimos varias veces a Albarracín, pero siempre está bien recordar lo bonito que es y lo bien que se come en esta zona de Teruel. 


La idea es que dan lluvia para el principio del fin de semana pero luego, nos vamos a poner hasta arriba de sol. Veremos. 





Salimos el viernes a muy mala hora. Ya muy tarde. Por suerte, los días son ya muy largos. Llegamos a Medinacelli para cenar. Lloviendo bien. Nos pusimos a cenar de lo que llevamos. Las plazas del área están llenas de barro y agua. No cargamos agua en casa, pero llevamos el depo a la mitad. 


A dormir temprano, pero el viento nos da duro y a mi, en particular, no me deja dormir. 

Por la mañana arrancamos temprano, con la intención de llegar pronto a Albarracín. Decidimos ir por la ruta paisajística...y bueno...bien. Nos toca ir despacio. Por suerte no hay muchos coches. Pasamos por Bronchales, en donde tenemos muy buenos recuerdos de haber estado de camping con la caravana y mucho mucho frío. 


Al pasar el puerto que nos da acceso a Albarracín, mucha nieve. Ningún problema con los neumáticos de verano, pero pasamos un poco asustados. Vamos al parking que proponía el P4Night y resulta que pone ahora que prohibido furgos. ¡Genial! pues en el otro, resulta que pone que prohibido de 22 a 8. En principio aparcamos y pasamos. Veremos lo que hacemos. 

Paseo por el pueblo. Decidimos comer en el "El Rincón del Chorro", que me recuerda TripAdvisor que fue el mismo en donde comimos en ¡¡¡un viaje en 2003!!! me explota la cabeza. Bueno, pues que comimos bien, y por relativamente poco dinero. Eso sí, pese a ser un fin de semana con nada en especial, todo hasta arriba. 


Albarracín, no necesita promoción turística. Le sobran turistas como a Venecia. Por la tarde fuimos a descubrir más cosas y visitamos la catedral por dentro. Super interesante. 4€ por cabeza con visita guiada de 4 personas. La persona que nos ayudó con la visita, voluntaria, y con mucho conocimiento. Me encantó. 

Luego más pueblo, visitamos el bar del molino, al lado del parking que estaba petadísimo, y nos pusimos en modo "dónde vamos a dormir si nos echan de todas partes". Pero antes de ir a mover la furgo, pasamos por la oficina de turismo y nos dijo que podíamos dormir allí sin ningún problema. Y domirmos como benditos. Dejó de llover, se limpió el cielo y estuvimos bajo cero, pero dormimos como lirones. Sin aire. Esta vez si. 



El domingo, visita al pinar de ródeno, que es zona protegida, con muchos escaladores boulder (con colchonetas), en donde vimos muchsísimos "abrigos" con pinturas rupestres neolíticas que están fenomenal. Nos encantó. 

Antes de comer, salimos de vuelta, y al final paramos en Gea de Albarracín, casi justo al salir del pueblo, con la intención de comer una pizza en la pizzería artesana...que se anuncia, pero parece que no abre fuera de temporada. Al final unas croquetas en El Soguero (https://goo.gl/maps/UKM1Ti5eEmArBKdaA), que estuvieron muy bien. Café en la caravana y vuelta para casa sin prisa. Todo muy bien.