martes, 30 de agosto de 2022

Viaje de verano 2022 - Parte 1

 Esta vez, aunque estoy muy por la labor de hacer vídeos, voy a comentar el viaje con texto, porque si no, ¿para qué tengo un blog? Y si no, ¿cómo me voy a acordar de los sitios a donde voy si esa es la única, *la única* razón por la que hago esto. 

Allá va:


DÍA 1, 30 de julio de 2022: Llegué del viaje a Buenos Aires a las 6 de la mañana, y poco antes de las 10, ya estábamos arrancando de camino al norte, para escapar del calor. Primer objetivo, escapar del calor. :). Primer objetivo, Posada de Valdeón, de quien había oído hablar de una excelente área de furgos, municipal. 

Pusimos las ruedas cara allí, y llegamos sin mayor novedad justo después de comer. El área y la zona en general, son preciosos. Maravilla de la montaña leonesa, en la vertiente sur de los Picos de Europa. 

El área es de pago, se paga por internet, 10€ al día y tiene todos los servicios además de un área reservada para sacar sillas y mesas por cada caravana, en cada parcela. ¡He estado en campings peores!

Dormimos estupendamente, refrescó lo suficiente por la noche para poder descansar muy bien. Decidimos no madrugar. 


DÍA 2, 31 de julio de 2022: Día de estirar las piernas un poco. Vamos a tomarlo con cierta calma. Dimos una vuelta andando por los pueblos del valle. Algo más de 12 km, y 850 m de desnivel acumulado. No tuvimos ningún inconveniente, e -incluso- pudimos parar en una casa de turismo rural, a echar un café. Comimos un bocata que preparamos en el monte. Nos sentó de maravilla todo. 

Vimos Soto de Valdeón, Caldevilla de Valdeón, todo junto al río Cares, que va más o menos encajado, dependiendo de la zona. Precioso. Algo de calor, sobre todo por la humedad. Por lo demás, maravilla total. 


A media tarde, ya estábamos de vuelta en el área. Duchas para todos, y tarde de relax debajo del toldo. Muy bien, muy tranquilo todo. Vimos un chiringuito que ofrecía hamburguesas, pero finalmente fue un bluff y no había venido la cocinera, con lo que nos quedamos con las ganas. 

NO importa, nos hicimos una cena estupenda en la caravana. Y nos supo todo fenomenal. Apareció un heli de rescate con dos desnortaos que se habían perdido en lo más alto de los picos, e hicieron lo que hay que hacer, pedir ayuda. En menos de 5 minutos, los bajaron y los dejaron en el prado al lado del área, y desde allí, en un taxi a donde sea. Lo que podía haber sido una tragedia, se queda en una anécdota. 



Descanso máximo. El área casi llena a todas horas pero máximo respeto y buen ambiente entre todos. Maravillosa. Volveremos en invierno. 

DÍA 3, 1 de agosto de 2022. Día de movernos, porque igual hacemos amigos y no queremos. Nos vamos a Riaño, en donde sabemos que hay un área mala, y un camping bueno. Después de hacer camino hasta allí, pasando por sitios muy chulos, llegamos a Riaño. Buena carretera. En el área, pese a estar al lado del embalse, nos vamos a morir de calor, así que decidimos irnos al camping que al menos está en un alto y le sube algo de brisa. Mejor, sí. Las parcelas, nada del otro mundo, pero a cambio no recuerdo haber pagado demasiado por ellas. Nos instalamos al lado de unos holandeses, sin más. Luego resultó ser Ms. Vinagre(TM), que habrá que contar en persona, pero nada que no sepamos torear. 

Día tranquilo, fuimos al columpio, que está casi dentro del camping y a dar un paseo por el pueblo. A la noche, una hamburguesa para Carlos que la tenía pendiente desde el otro sitio. 


Por otro lado, el columpio, al que le teníamos algo de miedo por ser muy turístico, tenía gente, sí, pero gestionable. Dos o tres personas. Arriba, corría una brisa estupenda. Me imagino lo que debe ser el invierno aquí, soplando el fresco de la montaña bajo cero. 


La tarde la pasamos de descanso, y es que todavía estamos de descompresión. Tampoco está Ángel así que nos tomamos todo de mucha relajación. 


Como debe ser, por otra parte. 

Al día siguiente, decidimos irnos más abajo, al sur, para estar más cerca de Madrid, en el siguiente más, que es cuando tenemos que coger a Ángel que viene de la playa en el Mediterráneo. 

En el camping pudimos cambiar las aguas sin problema. 

Las vistas del pantano desde todo el pueblo de Riaño, son espectaculares, se mire desde donde se mire. Es increíble saber que hay un pueblo entero ahí debajo, y que hay más de 90 metros de agua hasta la superficie. ¡Qué cosas, qué drama personal!



DÍA 4, 2 de Agosto de 2022. Nos fuimos relativamente temprano del camping y paramos a echar un café en el pueblo, en el banco más bonito de León. Ya sabemos lo competitivo que se está poniendo esto de los bancos bonitos. Bueno, el caso es que estaba bien bonito. Acabamos en Cistierna, no nos apetecía ya conducir más. El camping municipal de Cistierna es uno de los pocos municipales que hay. Cuesta muy poco, (unos 15€), y tiene una piscina municipal al lado, olímpica, que cuesta 2€ todo el día. Maravilloso todo. Muchísimo calor, porque ya no estamos en la montaña, y nos pasamos la tarde dentro del agua. 

Cenamos de pizzas en el restaurante del camping. Abarrotado de gente, pero conseguimos nuestras pizzas, y estaban francamente buenas. Ninguna queja, si acaso, que -pese a ser las 22- hacía bastante calor. Pero dormimos bien. Antes de dormir llegó la tormenta que todos agradecimos. 

DÍA 5, 3 de Agosto de 2022. Día de ir a buscar a Ángel, pero no íbamos a gastar ni un día de vacaciones en casa...así que...


¿qué son 752 km para una mente rodante como la nuestra? Nada en absoluto. Ahí nos fuimos de Cistierna a Madrid, y de ahí, subimos a Ángel abordo y tira para Orio que nos esperan unas centollas y unas tortillas de bacalao. 

Satotxa sagardoteia. Un sitio espectacular. Nos gusta muchísimo. Es nuestra nueva sidrería de referencia. Muchísimo txotx y muy diferente todo. Hay bacalao y txangurro en el menú y un ambiente familiar especial. Esta vez éramos los únicos turistas. Muy giputxi todo. Me encanta el sitio. El que nos atendió no era la persona de la otra vez, y le volvimos a pedir para quedar a dormir y por supuesto que nos dijo que sin problema en absoluto. 

Ahora empieza el viaje.