lunes, 5 de septiembre de 2022

Viaje de verano 2022 - Parte 2

 Ayer dejamos la sidrería

Día 6, 4 de agosto de 2022. Día de salir de hacia los Chalets de Iraty. Nos vamos a la parte francesa del pirineo Navarro. Es un poco complicado de entender, pero eso encaja con la parte de "Irati" que vimos en el invierno, y con la parte de Larra-Belagua, que hicimos hace un tiempo con raquetas. La info, aquí. https://blog.fernandezfreire.com/2022/03/semana-blanca-en-los-pirineros-navarros.html


Un paseo por la A64, pasando por lo más importante de la entrada del Pirineo Navarro, por la parte francesa. Entramos a los Chalets, a eso de mediodía y decidimos pasar de largo, porque encontramos un camping "sauvage" o "bosque con taquilla", en el que decidimos quedarnos. El caso es que nos pareció un alucine el tema. Carreteras estrechísimas, con muy poco tráfico por suerte. Tenemos que ir hasta el puerto porque allí está la recepción del camping. ¡Qué cosas! Ya con la tarjeta para poder pasar la barrera, nos acomodamos por fin, con el único interés de echar allí dos días sin mover la furgo. Echamos dos noches, tres días y estuvimos más que bien



Día 7, 5 de agosto de 2022

El caso es que no nos apetecía mover mucho la furgo, así que al día siguiente ,haríamos ruta, desde aquí. Y así fue. Hicimos más de 15 km de ruta, porque -además- salíamos del camping y la ruta, desde el puerto, con lo que había que subir y bajar los 3 km extra. 



La verdad es que pese al tiempo malo, con niebla, la ruta fue muy bonita. Iba cresteando de pico en pico, muy suaves, como se espera a la zona donde estamos y finalmente, a la hora de comer (madrugamos bien), arreció la lluvia, pero bien y pudimos refugiarnos en el restaurante de Iraty en donde previsoramente habíamos reservado. ¡Fenomenal! no fue un gran festín, pero comimos bien. 


La tarde la dedicamos a duchas y a descansar, porque el mal tiempo ya no nos soltaría hasta el día siguiente, así que no había opción. 

En el camping, muy buen ambiente. Muchísimas furgos, muchas tiendas, y alguna caravana. Muy pocas autocaravanas, que prefieren quedarse abajo, en la zona libre. La verdad es que pagamos luz pero no pudimos enchufarnos. Luego nos lo descontaron. ¿Merece la pena entrar en el camping? NO estoy seguro. 

Día 8, 6 de agosto de 2022

Al día siguiente, temprano, salimos para la cueva de La Verna, que nos estaba esperando pues hicimos una reserva. Día de sol y calor. Tuvimos que bajar al valle y eso hace que tuviésemos mucho calor. Había comprado mal las entradas pero por suerte se pudieron cambiar, incluso para antes de cuando me dio el acceso por internet. Por suerte, todo bien, iríamos a la entrada de la cueva con una "navette". Una lanzadera. Siempre escoged lanzadera. No se puede llegar con el coche. 

Las cuevas, https://www.laverna.fr/bienvenida-66.html, son un lugar de excepcional interés geológico y algo que merece muchísimo la pena visitar. Fuera teníamos 32º y dentro 3º. Algo increíble. Íbamos avisados y abrigados. La visita requiere equipación y trabajo, pero lo hicimos bien. 




Ángel nos deleitó con alguna cosa que sabe de geología que nos dejó muy locos. Por cierto, la visita sólo en francés. Hagan lo que puedan. 

Al acabar la ruta, nos pusimos en camino hasta Artouste, en donde nos encontraríamos con los Cano, que un verano sin los Cano no es un verano. Así que aquí quedamos con ellos, porque mañana subiremos al tren de Artouste. 

Esta vez, sin que sirva de precedente, llegaron ellos antes que nosotros, y eso que venían desde Madrid, pero la verdad es que nos dio un gusto tremendo poder volvernos a ver juntos en la ruta, después de tanto tiempo de pandemia. Nos pudimos tomar una cervecita juntos, pese a que estábamos en una atestadísima área de ac de Artouste. 

Nos fuimos a la cama pronto, que mañana tenemos tren y dormimos como benditos.

Día 9, 7 de agosto de 2022

A las 07.30 ya estábamos danzando por ahí porque teníamos tren a primera hora. En Agosto, todo es un lío, incluido el tren de Artouste. Bueno, después de algún contratiempo llegamos al tren (justo jussto cuando salía) y subimos arriba. El viaje es flipante. Increíble. 





Arriba dimos una vuelta por el embalse, que estaba bastante bajo de agua, y nos fuimos de vuelta en el tren de las 12, que ya era el que nos tocaba. Supo a poco, pero poco más hay que hacer arriba. Quizá otro año vengamos y bajemos a pie, que es totalmente factible. 

Así tendremos más tiempo.

Nos dejamos caer por la frontera del Portalet, hasta el camping Gavín, en donde pasamos la tarde sin mayor quehacer. Bueno sí, ir a Biescas a ver la taberna de casa Pepe en donde hicimos una cena que repara el alma. Nos encantó casa Pepe.  

A dormir 

Seguimos en la siguiente parte. 

Descubrimos con horror, que tenemos una rueda pinchada. No se ve nada, pero está pinchada, perdiendo presión notablemente. Eso significa que tenemos que inflar cada poco si no queremos seguir perdiendo.